Proyecto Nova: así es como Volkswagen va a revolucionar los motores de combustión para el futuro

El Grupo Volkswagen pone en marcha el Proyecto Nova, una nueva base tecnológica para grandes sedanes, SUV y deportivos con motor de combustión y PHEV.

Hace justo un año, el Grupo Volkswagen anunció una nueva inversión millonaria en motores de combustión para “mantener la competitividad de nuestros coches de combustión”, según explicó el director financiero y de operaciones del grupo, Arno Antliz. Ahora, la compañía alemana da un nuevo paso con el Proyecto Nova.

El idealismo detesta la realidad, porque siempre termina chocando frontalmente contra ella. La realidad siempre vence a cualquier idealismo y esto es lo que ha ocurrido en la industria del automóvil con el coche eléctrico.

Todas las marcas europeas se las prometían muy felices a principios de esta década. Impulsadas por una política comunitaria completamente desquiciada, muchas anunciaron planes de negocio a medio y largo plazo, cuya meta era la conversión en eléctricas

Casi todas, salvo muy pocas excepciones (por ejemplo, BMW) pusieron una fecha, a partir de la cual sólo fabricarían vehículos a batería. Pero, como decimos, es imposible vencer a la realidad y la literatura española lo demuestra en la mejor obra que se ha escrito: el Quijote.

La realidad se impuso el año pasado, cuando se esperaba que el automóvil eléctrico despegase definitivamente. Pero no sólo no ha sido así, sino que además se produjo una desaceleración en las ventas, lo cual llevó a algunos fabricantes a modificar su hoja de ruta.

Sin embargo, hacer planes a muchos años vista, empujados por una coyuntura política, tiene sus consecuencias. Lo hemos visto también con la normativa de emisiones Euro 7, que iba a aprobarse en 2025 y que, no sólo se ha retrasado dos años, hasta 2027, sino que también se ha rebajado significativamente el nivel de exigencia

Proyecto Nova, una nueva arquitectura para motores de combustión e híbridos enchufables

El Grupo Volkswagen ha puesto en marcha el Proyecto Nova, una inversión de miles de millones para desarrollar una nueva generación de motores de combustión.

Esto no quiere decir que el fabricante alemán se retire de la carrera hacia la movilidad eléctrica, pero es consciente de que los motores térmicos siguen siendo importantes y, sobre todo, siguen generando beneficios, que es de lo que se trata.

Sobre todo, en los segmentos superiores y de lujo, donde las ventas de eléctricos no han cumplido con las expectativas previstas. El ejemplo más claro es Porsche.

La compañía de Stuttgart realizó una fuerte apuesta por el vehículo eléctrico. Primero, con el Taycan y, más tarde, con el nuevo Macan. La berlina eléctrica funcionó muy bien los primeros años, pero ha pasado de ser un éxito a un fracaso absoluto

Se venden pocas unidades nuevas y eso que estamos hablando de uno de los mejores coches eléctricos del mercado. Así que la marca tiene que volver a los motores de combustión, algo que, por otra parte, nunca ha renunciado

De hecho, Porsche es una de las empresas que está más implicada en el desarrollo de combustibles sintéticos con su planta de Punta Arenas, Chile.

Otras marcas de lujo del grupo como Bentley y Lamborghini no quieren correr la misma suerte y van a seguir con los motores de combustión más tiempo. De hecho, en Sant’Agata Bolognese han parado el desarrollo de su primer modelo eléctrico y lo reanudarán cuando haya demanda.

Con este panorama, el Proyecto Nova del Grupo Volkswagen contempla una nueva arquitectura zonal, como la ha denominado, como una nueva base tecnológica para grandes sedanes, SUV y deportivos con motor de combustión e híbridos enchufables.

Esta base tecnológica pretende sustituir múltiples unidades de control por unos pocos ordenadores centrales más potentes, con el objetivo de reducir peso, costes y mejorar la eficiencia de sistemas como las asistencias a la conducción o incluso los dispositivos eléctricos básicos.

Giro de 180 grados en la estrategia de las marcas

El año pasado muchas marcas empezaron a modificar sus respectivas estrategias para con el coche eléctrico. El propio CEO de Mercedes, Ola Kallenius, fue bastante claro: “quizá, fuimos demasiado optimistas”. 

La compañía tenía previsto que la mitad de sus ventas fueran coches eléctricos en 2025 y no ha sido así. Igualmente, dijo que todos sus modelos nuevos serían eléctricos a partir de 2030 y ya sabemos que seguirá produciendo motores de combustión la próxima década.

Mercedes se ha visto obligada a relajar sus pretensiones, pero no es la única. Lo mismo ha hecho Cadillac, Hyundai, Audi, Ford, Aston Martin, Volvo…

La firma coreana continuará afianzando su posición dentro del mercado eléctrico, pero, al mismo tiempo, no abandonará los motores de gasolina, apostando por un mix de mecánicas variado. Una postura similar a la que han adoptado desde el principio otras, como Toyota.

Del mismo modo, Ford ya no cree que pueda ser totalmente eléctrica en Europa en 2030 y marcas de lujo como Aston Martin también han dado un paso hacia atrás y seguirán fabricando coches con motor de combustión durante la próxima década.

¿Significa esto que el coche eléctrico no es viable? En absoluto. Simplemente que los tiempos son diferentes. Y no debemos olvidar otra cosa: la industria del automóvil europea no puede pasar a la electrificación total sin las tierras raras, que controla China.

Dicho de otra forma: las marcas europeas dependen de China para hacer coches eléctricos. La mayoría de las marcas alemanas, por ejemplo, tienen buena parte de su producción en el país asiático (no sólo de eléctricos).

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España