La prohibición de los motores térmicos es una medida muy polémica. Pero hay marcas que la apoyan

Volvo, Polestar y Rivian.

La industria del automóvil en Europa está en vilo por culpa de una fecha: 2035, momento en el que se prohibirá la venta de coches nuevos con motores térmicos. Desde su anuncio por parte de la Unión Europea, ha habido muchas idas y venidas, pero en términos generales los fabricantes creen que no es factible y están en contra. Pero no todos ellos opinan así.

Transport & Environment ha publicado un comunicado firmado por 50 marcas de distintos ámbitos que piden a la UE que no de marcha atrás y que se mantenga firme en sus términos originales. 

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En él se puede leer lo siguiente: “El objetivo para 2035 ofrece una dirección clara que nos permitirá a las empresas, junto con todas las demás partes interesadas, centrarnos en lograr la transformación necesaria. También proporciona la tan necesaria seguridad de inversión para el futuro de la industria automovilística en Europa”.

“Por lo tanto, pedimos a los responsables de la toma de decisiones que no reabran las normas de CO2 para automóviles y furgonetas recientemente adoptadas en 2026 y mantengan así el objetivo de vehículos 100% sin emisiones en 2035”, sentencian.

Las marcas señalan que tienen un firme compromiso con el objetivo de lograr que la Unión Europea sea neutral en carbono en 2050 y ven éste como el único camino posible para conseguirlo.

Lo curioso está en el hecho de que dentro de los firmantes hay varias compañías relacionadas directamente con el mundo del motor. Así, solo tres fabricantes de automóviles se han manifestado a favor de la prohibición, Volvo, Polestar y Rivian; mientras que también ha adoptado este enfoque Uber.

Jim Rowan, director ejecutivo de Volvo Cars, expone: “La electrificación es la acción más importante que nuestra industria puede tomar para reducir su huella de carbono. El objetivo de 2035 es crucial para alinear a todas las partes interesadas en este viaje y garantizar la competitividad europea. Instamos a los responsables políticos de la UE a centrarse en las acciones que debemos tomar para llegar allí, en lugar de reabrir la legislación que acabamos de acordar”.

Michael Lohscheller, CEO de Polestar, señala: “Los vehículos eléctricos son la única solución creíble y escalable para ayudar a que nuestra industria avance hacia la neutralidad de carbono. Sin embargo, se necesitan más inversiones en innovación de materiales y tecnología, así como en infraestructura de carga. Por eso, la coherencia en la toma de decisiones es clave para el éxito de la industria automovilística en esta transformación”.

Alan Hoffman, director de políticas de Rivian, añade: “Europa ayudó a liderar el mundo cuando fijó el objetivo de que los fabricantes de automóviles eliminaran las emisiones de los tubos de escape de sus vehículos para 2035. Retrasar ese objetivo reintroduciría incertidumbre regulatoria para nuestra industria, socavando el clima de inversión a largo plazo en el que operamos”.

“Es importante que Europa continúe liderando el mundo en cuestiones climáticas, por lo que alentamos a los responsables políticos a mantener el objetivo de cero emisiones para 2035”, sentencia.

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Mario Herráez

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Colaborador redacción motor Auto Bild España