No te vas a creer lo que ha pedido Ford a sus concesionarios

Hay que relajarse con los eléctricos.
El paso hacia los coches eléctricos es algo que se contempla, por norma general, desde el punto de vista de los conductores, desde el de las marcas e incluso desde el de las instituciones; pero pocas veces se pone el foco en un agente clave en el proceso: los concesionarios.
No es lo mismo vender coches térmicos que hacerlo con modelos de cero emisiones. Pasar de unos a otros (incluso mantener los primeros pero iniciarse en la venta de los segundos) implica cambios e inversiones por parte de los concesionarios, por lo que es una decisión importante.
Teniendo en cuenta que las marcas están apostando, en términos generales, por la electrificación, éstos han tenido que pasar por el aro y aprender a vender los nuevos coches eléctricos de sus compañías, motivo por el que llama mucho la atención lo que ha pedido Ford a sus distribuidores: que paren su inversión en los coches eléctricos.
La marca del óvalo ha llevado a cabo 11 reuniones en 6 ciudades de Estados Unidos en las que han participado unos 1.000 concesionarios de la marca, con el objetivo de hablar de todo lo relativo a dar el salto a la venta de eléctricos: qué les preocupa, el dinero que hay que invertir, consejos, dudas, etc.
La clave ha sido que la marca estadounidense está llevando a cabo cambios en su programa de certificación de vehículos eléctricos, por lo que ha pedido a los concesionarios que todavía no estén metidos en el proceso, que retrasen su puesta en marcha hasta junio, cuando se prevé que esté listo el nuevo programa.
Ha sido Autonews quien ha tenido la oportunidad de hablar con Adrew Frick, Presidente de Ford Blue, quien ha arrojado luz sobre el asunto.
“No queremos que [los concesionarios] tomen ninguna decisión entre ahora y mediados de junio, cuando tal vez se pueda tener un proceso de toma de decisiones más informado basado en lo que trabajemos con el consejo en las próximas semanas”, señala.
De hecho, tomar la decisión de invertir en esta transición no es algo baladí, pues se calcula que entre el entrenamiento de los empleados y el equipamiento que hay que adquirir para tener los cero emisiones (como cargadores), la inversión de un concesionario puede llegar a ser de hasta medio millón de dólares.
Esto hace entendible que cuando se puso en marcha el programa para el Mustang Mach E de cara a 2024, únicamente la mitad de los concesionarios estadounidenses de Ford se unieran a él.
Aunque es un parón que apenas va a durar un mes, se trata de un movimiento que sigue la línea que ha marcado Ford en los últimos meses, en los que ha reducido el ímpetu con el que camina en la dirección de los coches eléctricos.
Durante este tiempo se han anunciado tanto una reducción en las previsiones de producción de modelos de cero emisiones para 2024, como una rebaja en la inversión en el desarrollo de los mismos o incluso el retraso del lanzamiento de algunos eléctricos que ya estaban previstos, como un SUV con tres filas de asientos.

