“No son las baterías”: un estudio muestra cuáles son los fallos más comunes en los coches eléctricos

Si estás pensando en comprar un coche eléctrico de segunda mano, una empresa especializada ha publicado un valioso informe que habla de los modelos más fiables.
Una de las razones por las que muchos conductores no se decantan por comprar un coche eléctrico es, en otras, la fiabilidad. Es una tecnología que ha evolucionado mucho en los últimos años, pero que aún suscita dudas en algunos usuarios malinformados que, por desconocimiento, no se atreven a dar el salto de adquirir un vehículo 100% eléctrico.
Sin embargo, empresas como EVClinic están tratando de cambiar la percepción de todos estos usuarios al publicar un informe de fiabilidad de los principales vehículos eléctricos del mercado, especialmente los más antiguos (de la década de 2010). Y una de las conclusiones más interesantes de este estudio es que, para sorpresa de muchos, las baterías no son el principal punto débil de estos coches.
De hecho, es el último apartado que suele presentar averías en los coches eléctricos. Por delante de las baterías, son los motores, los cargadores y los inversores los que acostumbran a dar problemas a los propietarios de este tipo de vehículos. Y no lo decimos nosotros, lo dice una empresa croata fundada en 2010 que está especializada en la reparación de coches eléctricos.
Los motores son el principal foco de averías en los coches eléctricos, según un estudio
Según el informe, del que se han hecho eco en Híbridos y Eléctricos, las baterías suelen tener una duración media de al menos 10 años antes de empezar a presentar problemas graves. Por su parte, los motores eléctricos parecen el principal talón de Aquiles de estos coches, ya que se reportan averías importantes incluso con menos de 50.000 kilómetros.
De todos los coches analizados por EVClinic en su estudio, los Tesla Model 3 y Tesla Model Y destacan por su fiabilidad. Están equipados con motores que pueden superar el medio millón de kilómetros, mientras que las baterías duran más de 300.000 kilómetros. Además, es “relativamente fácil y económico” reparar las baterías cuando fallan.
Otro de los coches que también destaca por su fiabilidad es el BMW i3. La empresa lo describe como “uno de los coches eléctricos pequeños mejor construidos” del que también es muy fácil y económico reparar sus baterías.
En el caso del Renault Zoe, la primera fase del modelo (hasta 2015), que estaba equipado con el motor Q210 desarrollado por Continental, EVClinic dice que es “increíblemente fiable”, aunque el cargador podría ser uno de sus puntos débiles. El modelo posterior, el R240 desarrollado por Renault parece no seguir con esta tendencia y cae su puntuación general en fiabilidad.
El Volkswagen e-Golf, que estuvo a la venta entre 2014 y 2020, también es alabado por la empresa croata por ser “muy fiable”. No presenta fallos en la batería hasta superados los 150.000 kilómetros, mientras que su motor no suele tener averías, aunque es “extremadamente caro” reemplazar la batería por una nueva.
También recibe una buena crítica el trío de coches eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen formado por el Seat Mii eléctrico, el Skoda Citigo-e y el Volkswagen e-Up!. Son calificados de “excepcionalmente fiables”, al igual que el Hyundai Ioniq eléctrico y el Kia Soul EV.
Por último, los Smart eléctricos también están entre los coches eléctricos más fiables, especialmente los desarrollados por Mercedes (hasta 2013), que son “una verdadera obra maestra”. No hablan igual de la generación posterior, ya creada junto a Renault, del que dicen que es “uno de los peores coches jamás producidos a lo largo de 100 años de historia del automóvil”.
Los coches eléctricos de segunda mano menos recomendados
A la cola de este ranking se encuentran los coches eléctricos desarrollados y comercializados por Stellantis, según el estudio publicado por EVClinic. La compañía cuestiona la fiabilidad tanto de sus motores como de las baterías, señalando la unidad de control de la misma como la principal causante de estos fallos.
Más abajo aún está el Nissan Leaf, tanto de primera como de segunda generación, mientras que el Jaguar i-Pace no lo recomiendan para comprar de segunda mano por su “elevada propensión a sufrir averías”, la “dificultad de su reparación” y los “precios de sus repuestos”.
Estudios como el llevado a cabo por esta empresa especializada en la reparación de coches eléctricos son una gran contribución al sector del automóvil enchufable, ahora que el mercado de vehículos de segunda mano empieza a ofrecer una variedad más amplia de coches eléctricos usados que buscan comprador.

