Ni ricos ni pobres, nadie quiere un Ferrari eléctrico, y por eso la firma italiana ha tomado esta importante decisión

La demanda de los clientes de Ferrari frente a los coches eléctricos es tan baja que la marca ha retrasado la llegada de su segundo modelo eléctrico hasta 2028.

Ferrari es una de las últimas marcas que quedan por sumar un coche eléctrico a su gama de modelos. El fabricante de superdeportivos italiano se ha estado resistiendo durante años, sin embargo, parece que pronto sumará un coche cero emisiones a su catálogo, a pesar de que no parece despertar el suficiente interés como para que en Maranello piensen en un segundo modelo.

La marca italiana lleva tiempo trabajando en el que será su primer vehículo eléctrico. El modelo en cuestión estaba programado para debutar este mismo año, aunque parece que finalmente no llegará hasta 2026.

Por ahora hay mucho misterio alrededor del modelo. Se desconoce cuál será su aspecto o sus características técnicas, incluyendo el número de motores, la potencia combinada, la batería o su autonomía.

Ferrari apuesta, de momento, por la tecnología híbrida

Y es que Ferrari ha sabido mantener muy bien bajo secreto todo lo que rodea a su primer eléctrico. Todo ello, mientras potencia una gama de modelos electrificados que no renuncian al motor de gasolina, es decir, coches híbridos que ponen la tecnología eléctrica al servicio de las prestaciones en lugar de buscar la máxima eficiencia.

De este principio han nacido modelos como el Ferrari SF90, con sus 1.000 CV de potencia, o el Ferrari 296 GTB, que podríamos considerarlo como su hermano pequeño. Estos modelos están cosechando un éxito razonable, especialmente porque conservan una mecánica de combustión bajo la carrocería y no lo apuestan todo a la electromovilidad.

Este es precisamente el problema que ha detectado Ferrari en los últimos meses. Sus clientes no quieren coches eléctricos. De hecho, son varias las voces que apuntan a que los compradores más acaudalados no buscan este tipo de vehículos, sino coches con motor de gasolina.

El propio Mate Rimac, fundador y CEO de Rimac Automobili y, al mismo tiempo, CEO de Bugatti Rimac, ya dijo que “la gente rica quiere coches de gasolina”, una forma sutil de justificar las bajas ventas que el Rimac Nevera está registrando.

Sea como fuere, Ferrari todavía no ha lanzado su primer coche eléctrico y ya está notando que la demanda en este sector del mercado no es especialmente alta cuando se trata de deportivos sin motor de gasolina. Tanto es así que ha decidido retrasar el lanzamiento de un segundo coche eléctrico, algo que estaba en la agenda, pero que ha quedado pospuesto.

Retrasan la llegada de su segundo coche eléctrico hasta 2028

Para Ferrari, su primer vehículo eléctrico será un modelo especial de producción limitada “que cumplirá su promesa de lanzar su primer vehículo eléctrico en 2026”. Con todo y esas, la demanda no es muy alta, lo que ha llevado al fabricante ha replantearse la llegada de un segundo vehículo eléctrico que, esta vez sí, estaba destinado a una producción de mayor volumen.

La marca italiana comercializa entre 5.000 y 6.000 coches de cada modelo estándar en un plazo de cinco años, cifras que serían imposibles con la llegada de un vehículo eléctrico el próximo año, según informa una fuente de Reuters. Ante esta situación, Ferrari ha decidido retrasar la llegada de este segundo modelo hasta 2028, como mínimo.

Por el contrario, este plazo adicional de tiempo permite a los ingenieros de la casa del Cavallino Rampante seguir desarrollando la tecnología de propulsión eléctrica para sus coches enchufables. De este modo, Ferrari tiene ahora la oportunidad de integrar los últimos avances en sus sistemas de propulsión, a la vez que espera la llegada de novedades tan importantes como las baterías de estado sólido.

A pesar del excelente resultado que el segmento de coches eléctricos está registrando en España en cuestión de ventas a lo largo de este año, la demanda de este tipo sigue siendo más lenta de lo que muchos fabricantes anticiparon, lo que está provocando que muchas marcas se estén replanteando sus objetivos de electrificación y retrasando las fechas que inicialmente habían anunciado.

Un buen ejemplo de ello lo hemos visto recientemente en Lamborghini. La compañía de Sant’Agata Bolognese, al igual que su rival Ferrari, ha anunciado que retrasa el lanzamiento de su primer coche eléctrico un año, de 2028 a 2029. Lo mismo ha ocurrido con Maserati, que ha cancelado por completo la llegada del MC20 eléctrico.

Esto es al menos lo que está ocurriendo en los segmentos de lujo. Mientras tanto, las marcas generalistas y otras recién llegadas al mercado europeo, como las procedentes de China, ven en el coche eléctrico una oportunidad de aumentar sus ventas y la cuota de mercado, por lo que están inmersos en una auténtica carrera por la electrificación total.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España