Mientras tú piensas en cómo pagar las vacaciones, alguien está preparando 20 millones para comprarse un Ferrari 250 GT SWB Spider Competizione dentro de un par de semanas

Sólo se han construido dos unidades de este Ferrari 250 GT SWB Spider Competizione que se subasta en Pebble Beach y podría superar los 20 millones de dólares.
Hay un mundo al que pertenece una minoría, una élite con mucho dinero que se lo puede gastar en lo que quiera, como en este Ferrari 250 GT SWB Spider Competizione de 1961 que se subasta en un par de semanas. No alcanzará los 46,2 millones de euros que se pagó por un Ferrari 250 GTO en 2023, pero tampoco está mal.
Es sin duda la estrella de la subasta que se celebrará en Pebble Beach en los próximos 15 y 16 de agosto, tal y como ha revelado el portal Gooding Christie's.
Se trata de un Ferrari 250GT SWB California Spider Competizione de 1961, un ejemplar muy especial, porque es una de las dos únicas unidades que se fabricaron, con carrocería de aleación y especificaciones de competición.
Se espera que este ejemplar supere los 20 millones de dólares, lo que podría suponer un nuevo récord en la emblemática subasta de Gooding en Monterey.
Este Ferrari 250 GT SWB Spider Competizione podría superar los 20 millones

En realidad, no existe un California Spider “normal”, pero este coche, el 2383 GT, representa algo aún más exclusivo. Ferrari construyó un total de 56 unidades en la configuración de batalla corta (SWB), pero solamente tres los fabricó con carrocería de aluminio ligero, a cargo de Scaglietti.
De estos tres, sólo dos se fabricaron con especificaciones de competición completas y este que sale a subasta ahora es uno de ellos. Todo esto explica su enorme exclusividad y que pueda venderse por una cifra tan alta.
Además, este 250 GT SWB Spider Competizione nunca se ha puesto a la venta públicamente y llega al mercado con una gran procedencia, un historial de competición de la época y una minuciosa restauración realizada por el reconocido especialista italiano Dino Cognolato.
La historia del 2383 GT: de los circuitos a las salas de exposición
Originalmente acabado en Grigio Argento sobre cuero azul, el 2383 GT se entregó como nuevo al piloto privado Ernst Lautenschlager, afincado en Stuttgart. Como único Ferrari que poseería jamás, Lautenschlager compitió con el coche por toda Alemania y Austria, logrando victorias en el Preis von Tirol, el Schorndorfer Bergrennen y las subidas de Eberbach en 1961.
Su última carrera fue en el Solitude GT en julio de 1962, donde quedó cuarto en su categoría. El distintivo pedigrí competitivo del coche se corresponde con sus especificaciones: un motor V12 Tipo 168 de alta compresión 9,5:1 que, según se estima, entrega unos 284 CV, 44 CV más que la versión de serie.
Se completa con otras características, como un depósito de combustible de liberación rápida, techo rígido desmontable y faros cubiertos con una tulipa.
Después de participar en numerosas carreras, el 250 GT SWB Spider Competizione permaneció en Europa hasta 1968, cuando lo adquirió Lee Wilson, uno de los primeros coleccionistas de Ferrari en Estados Unidos.
Wilson exhibió el coche en numerosas ocasiones, entre ellas en eventos de FCA y en el Museo Auburn Cord Duesenberg. En la década de 1980 pasó a formar parte de la colección privada del productor de Hollywood y entusiasta de la marca italiana, Greg Garrison, donde permaneció prácticamente fuera del alcance del público.
Desde allí pasó a manos de su actual propietario en 1999 y se sometió a una restauración completa en Italia, durante la cual se le devolvió a su estado de competición y se le aplicó un nuevo acabado en Grigio Fumo.
Primera vez en Pebble Beach

En los últimos 25 años, el 2383 GT se ha convertido en una pieza central de una de las colecciones de Ferrari más importantes del mundo. Tras su restauración, ha participado en eventos como Le Mans Classic, Goodwood Festival of Speed, Chantilly Arts & Elegance, Salon Privé y Concours of Elegance en Hampton Court.
Sin embargo, nunca se ha expuesto en Pebble Beach ni en Villa d'Este... hasta ahora. El coche se ofrece con la certificación Ferrari Classiche, una amplia documentación de la época y una procedencia clara que se remonta a su primer propietario.
Con una estimación de más de 20 millones de dólares, es posible que este Ferrari 250GT SWB California Spider Competizione de 1961 supere el actual récord en una subasta de Gooding Christie's, cuando se vendió un Duesenberg SSJ por 22 millones de dólares en 2018.

