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Los peores intentos de deportivos

Los peores intentos de deportivos

Vicente Cano

26/11/2013 - 10:07

Proyectos megalómanos, errores de bulto, fallos conceptuales, ausencia de modelo de negocio... Hay muchas explicaciones posibles para los peores intentos de deportivos. Sobre todo, porque los que ves aquí son solamente algunos ejemplos.

Aquí puedes encontrar algunos de los peores intentos de deportivos de los que se ha tenido noticia últimamente. Es necesario recordar que no se trata de coches necesariamente desagraciados, aunque sí lo son en su mayoría, sobre todo porque, como sobre gustos no hay nada escrito, siempre puede salir alguien a quien le encanta el Pontiak Aztek, por poner el ejemplo más célebre y manido posible de entre los coches más feos. Lo que está claro es que los responsables de perpetrar trabajos así son algo más que simples soñadores. Además, debían estar bastante sordos, porque alguien de su entorno debió decirles en algún momento eso de: “pues no sé chico, yo no lo veo”.

Al césar lo que es del césar. La idea para este contenido se me ocurrió leyendo este artículo de Jalopnik sobre los cinco Vanity Cars más fantásticos en el que aparecen dos de mis candidatos de siempre y uno que ni siquiera conocía: el Youabaian Puma. Este, sí, engendro presentado en el Salón de Los Ángeles costará la friolera de 800.000 euros al inconsciente que quiera hacerse con él. Según sus creadores, su único objetivo al crear este coche era que fuera único. Desde luego que lo será; tanto, que seguramente no vuelvan a hacer nada más con cuatro ruedas, a menos que deseen seguir tirando el dinero. Eso sí, vistos algunos de sus compañeros de salón, quizá no se equivocaron en el lugar para presentar algo así.

Al lado del Puma, es verdad que este Consulier GTP -arriba- parece hasta bien proporcionado, mas aun si se tiene en cuenta que este intento de deportivo es algo genuino de finales de los 80. Se trata del primer intento de Warren Mosler de hacer una marca de coches, como este fue un fiasco absoluto, poco después fundó una marca que llevaba su apellido y que resultó solo un poco menos fallida. Otros de los geniales ejemplos que encontré en Jalopnik han sido el Vector W8 y el Cizeta-Moroder V16T. Si este último se te parece demasiado al Lamborghini Diablo es que lo diseñó el mismo Marcello Gandini. Chrysler había comprado la marca italiana y le encargó hacer esta versión descafeinada y con un tufo a Ferrari Testarossa.

El Vector W8 es, probablemente, el intento de deportivo que menos merecería estar en este artículo, aunque solo sea porque el fundador de la marca, Gerald Wiegert, pertenece a ese grupo de románticos de la automoción al que hacía referencia arriba. Eso sí, su proyecto de fabricar en serie un superdeportivo de 2.000 CV -o eso pretendían ellos- se saldó con una producción de apenas 20 unidades. Pero, espera, que me dejo lo mejor para el final. Porque aquí abajo puedes ver el vídeo de otro de los engendros sobre los que llevaba tiempo queriendo escribir algo. Se trata de la firma Lamborghini Latinoamérica –en Sant´Agata Bolognese deben tener pesadillas porque usen su nombre-, que hace unos años vienen presentando prototipo tras prototipo basado en el Diablo.

En el año 2000 presentaron el Lamborghini Coatl y ahora andan intentando colocar unos cuantos Lamborghini Alar -justo arriba-. Por supuesto, la carrocería es un homenaje a la fibra de vidrio y a la resina de epoxy que, seguramente, no soportaría ninguna prueba de homologación -por no hablar de 'crash test'-. Este es para mí el peor intento de deportivo del que tengo noticia -se admiten sugerencias, por favor-, aunque el vídeo es verdaderamente genial.

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Vicente Cano

Redactor

Ferrolano de corazón, getafense de adopción, en periodismo desde hace 20 años. "Ser feliz es querer lo que se tiene, no tener lo que se quiere"

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