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Coche eléctrico

Laura Ros, directora de Volkswagen España: "Nuestra ambición es convertirnos en una marca de software"

Laura Ros, directora de Volkswagen España

VW ha contratado a miles de ingenieros de código... toda una declaración de intenciones

Entrevista a Laura Ros, directora de Volkswagen España. En esta charla exclusiva con AUTO BILD, la máxima responsable de Volkswagen en nuestro país habla de futuro, inmediato y a largo plazo. Un futuro en el que Volkswagen aspira a transformarse en una empresa tecnológica, para luchar de tú a tú con gigantes como Apple, Amazon o Google –que ambicionan su porción del pastel de la industria del automóvil a través de la conducción autónoma–, pero también Tesla, no nos olvidemos. Y para ello lanza una interesante reflexión: "¿Qué es más difícil: que una marca de coches haga software, o que una de software haga coches?". Ahí queda eso...

- Ahora que estamos encaminados hacia una digitalización tan profunda, ¿qué papel jugará el concesionario? 

- El concesionario tiene que ser un centro de experiencia y será el centro de referencia de la marca en cada una de las plazas donde nos representa. Siempre decimos que son nuestros embajadores. Son el punto de contacto de la marca con ese cliente final. Es muy importante y lo hemos demostrado también a lo largo de los últimos años. Esa presencia física genera confianza. Al final, los clientes y las personas nos movemos por confianza, y esa confianza te da la presencia física, el saber que tienes un interlocutor de proximidad que te va a dar servicio cuando tengas un problema y que también es el que mejor te puede asesorar. 

- Llevamos un tiempo escuchando que ahora VW se autodenomina 'empresa de software'. ¿Qué tiene que aportar VW al mundo tecnológico?

- Lo que tenemos que aportar precisamente es que somos los que mejor conocemos el vehículo y la dinámica de conducción. Para nosotros es importantísimo tener el mejor producto en cuanto a hardware, y en lo que estamos ahora evolucionando es que a ese hardware, a esa excelencia en la conducción, le ponemos esa capa de tecnología. Hemos presentado recientemente nuestra estrategia a 2030, que es una estrategia que hemos bautizado como Accelerator, precisamente porque estamos viendo una aceleración en toda esa transformación, no solo hacia la movilidad eléctrica, sino también hacia la digitalización. Estamos contratando también diez mil ingenieros de software para acompañarnos en esa transformación. Queremos aumentar el porcentaje de código que lleva en nuestros vehículos. Hasta ahora solo un 10% es de desarrollo propio y el otro 90% lo desarrollan terceros. Vamos a aumentar de ese 10% a un 60% de desarrollo propio, porque estamos convencidos de que esa competencia va a ser clave y va a ser la que va a definir el éxito de nuestra marca en el futuro. Tenemos un proyecto muy concreto que simboliza esa apuesta por la digitalización al que hemos bautizado como Proyecto Trinity: en el año 2026 verá la luz un nuevo modelo, un sedán que saldrá de nuestra fábrica de Wolfsburgo y que ya incorporará una nueva plataforma eléctrica con un nivel de autonomía 2+. Será la plataforma de referencia para todo lo que será el desarrollo de la conducción autónoma y que en el año 2030 equipará el 80% de los modelos del grupo. Esa nueva plataforma de software es la que nos permitirá, unida a la inteligencia artificial, hacer ese salto hacia la conducción autónoma. Los modelos que hoy en día estamos comercializando, por ejemplo el VW ID.3 y el VW ID.4 dentro de nuestra familia eléctrica, ya incorporan algunos de los elementos que nos van a marcar el camino, como puede ser la realidad aumentada, como puede ser el Car2X, que permite la comunicación entre vehículos en circulación y que permite que gracias a la comunicación entre esos vehículos el vehículo pueda anticipar accidentes de tráfico, la situación del tráfico o si hay calzada deslizante para estar atento y alertar a todos esos asistentes que nos permitan una conducción más segura.

Prueba Volkswagen ID.4

- ¿Y por qué esa obsesión por controlar el código?

- Tenemos que convertir ese software en el core de nuestro negocio, porque este software es el que nos va a permitir hacer una gestión más eficiente de las baterías, aumentar su autonomía, controlar todos esos asistentes a la conducción que son los que determinan finalmente el comportamiento del vehículo y el comportamiento del vehículo es la experiencia de conducción, es la seguridad. La conducción autónoma para nosotros es irrenunciable, porque si no, si nos quedamos solamente en el hardware, nos convertimos en una commodity. 

Laura Ros, directora de VW España
Laura Ros posa con el ID.4, el primer SUV eléctrico de Volkswagen

- Entonces, ¿se pueden dar por superados los problemas que hubo en el pasado y que padecieron el Golf 8, el ID.3 y gran parte de los modelos del consorcio que beben al final de la misma tecnología?

- Sí, estamos en esa fase de transformación. Esos software y esos fallos ya se han actualizado y, de hecho, hemos hecho una gran actualización de software ahora en los meses de enero, febrero, marzo. Y como decía, va a ser un proceso de mejora continua en la que vamos a ir incorporando nuevos asistentes a la conducción, también nuevos servicios al cliente alrededor de la movilidad durante todo el ciclo de vida, que también van a ser un nuevo modelo de negocio para nosotros. 

Diversificación del negocio gracias a la digitalización

- ¿Un nuevo modelo de negocio? ¿Puede ampliar en ese sentido cómo piensan diversificar el negocio?

- Por un lado está la digitalización de la experiencia de compra del cliente. Por mucho que vayamos a explorar modelos de compra cada vez más digitales o de compra online, el concesionario siempre va a jugar un papel fundamental, porque al final tendrá ese rol de punto de contacto con el cliente, y para nosotros eso es fundamental. Pero también en cuanto a la utilización del vehículo. Estamos viendo que cada vez se están ganando más adeptos sistemas de movilidad individual más flexibles, como puede ser el fenómeno del coche compartido, que se ha visto un poco frenado en este año de pandemia, pero que seguramente recuperará la velocidad una vez hayamos pasado esta epidemia. Y luego, por supuesto, todos esos servicios que podemos poner a disposición de nuestros clientes gracias a la digitalización de nuestros vehículos, que permitirán, por ejemplo, que un usuario en un viaje pueda descargarse algunos asistentes que precise para ese viaje completo por un precio muy reducido. Y a lo mejor no tener que pagar por tener ese servicio durante todos los días del año, sino simplemente reducido a ese período de tiempo en que lo necesita. Porque va a hacer algún viaje a la montaña, porque va a hacer algún viaje a otro país donde necesita otra cartografía en el navegador o servicios en torno a la movilidad, como puede ser también el pagar por parking o también la gestión de los puntos de carga, encontrar esos cargadores en su ruta y pagar por esa electricidad desde el coche sin necesidad de pagar aparte con la tarjeta de crédito como hacemos ahora en las gasolineras.

Laura Ros, directora de VW España
Ros, en un momento de la presentación del ID.4

- ¿De verdad el cliente necesita tanta tecnología?

- La tecnología es seguridad ante todo. La tecnología nos ha permitido desarrollar asistentes a la conducción que hacen que la conducción sea muchísimo más segura hoy que hace cinco o diez años. Y para nosotros la seguridad es un elemento irrenunciable. Una de las grandes ventajas que va a traer la digitalización –y más adelante la conducción autónoma– es precisamente  la reducción de accidentes, que es uno de los temas que más nos preocupan, no sólo a los fabricantes, sino yo creo que a toda la sociedad. El cliente ve la automoción como un elemento digital más de ese gran ecosistema, y nuestra ambición es convertirnos en una empresa de software. 

- Recientemente leí en una entrevista que le hicieron a un investigador técnico del CSIC en el diario 'Nius' , que veía imposible que la electromovilidad se pudiera extender en un país como España, pero también a nivel mundial, entre otras cosas porque no hay suficientes reservas ni neodimio ni cobalto en cuanto a las baterías se refiere. Y luego, por otro lado, este investigador afirmaba que para electrificar todo el parque automovilístico español, por poner un caso en concreto, se tardarían 26 años, y si fuera a nivel mundial, estaríamos hablando de más de un siglo. ¿Qué opina? 

- Yo diría que la palabra imposible cada vez más habría que desterrarla. Y yo creo que este último año hemos visto muchas cosas que creíamos imposibles y en el desarrollo de las vacunas tenemos un ejemplo espectacular, pues se están consiguiendo. Creo que la velocidad de la innovación es es ahora mismo superior a la que a la que imaginábamos. Y cuando se ponen recursos en esa innovación es cuando realmente consigues tracción y velocidad. Nosotros, desde que anunciamos en el año 2016 nuestra estrategia Transform 2025+, que precisamente ponía énfasis en esa transición hacia movilidad eléctrica, nos marcamos unos tiempos y unos objetivos que no han hecho más que aumentar nuestra ambición a medida que íbamos avanzando, porque veíamos que nuestras capacidades avanzaban incluso más rápido de lo que esperábamos. Y a raíz de eso, hemos ido siendo cada vez más ambiciosos, porque veíamos que esa transición sí que era posible en los desarrollos de nuevas baterías están cada vez más reduciendo esa dependencia de materiales raros y escasos que, además, tienen una extracción complicada y, por lo tanto, están generando también unos costes que pueden suponer hasta un 30% del vehículo. Con lo cual, era muy importante esos avances tecnológicos en las baterías que nos den más autonomía, más rapidez de carga, más eficiencia y, sobre todo, costes más reducidos para que ese producto sea asequible y esté en condiciones de convertirse en una alternativa real para los clientes. El reto de la lucha contra el cambio climático es seguramente uno de los retos más importantes que ha tenido que hacer frente a la humanidad.

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- ¿Cree que el comportamiento del potencial comprador va a cambiar en los próximos años o va a ser realmente una evolución tranquila? He tenido la oportunidad de ir varias veces a China, he visto cómo el comprador tiene todo el poder: cuando llega al concesionario, se sienta en su sillón, se pone a ver la televisión, se pone un refresco mientras está viendo cómo arreglan o revisan su coche. ¿Cree en ese sentido que iremos hacia a ese mismo modelo como en China? ¿Va a ser una compra commodity más como el que adquiere tomates en el supermercado?

- El comportamiento está cambiando y esto lo estamos viendo cada vez más. Tenemos que tener una relación omnicanal con el cliente y que éste sea el que decida en qué punto del contacto con la marca de su decisión de compra quiere tener esa presencia online o prefiere hacerlo cómodamente desde el salón de su casa. En cuanto a la experiencia de postventa como el ejemplo que acabas de plantear, podemos tener los dos fenómenos no tanto el cliente que prefiere dejar el coche en el taller y esperar a que se lo reparen. Y ahí sí que estamos trabajando de manera muy importante en reducir los tiempos de espera e industrializar todo lo que es el proceso de postventa para minimizar esos tiempos que generan insatisfacción en el cliente. Y luego, por otro lado, tenemos el fenómeno contrario y estamos ahora desde el año 2020 poniendo en marcha en las principales ciudades de España un servicio de recogida y entrega: vamos a buscar al coche a casa del cliente, nos deja las llaves y le devolvemos el coche con el servicio ya realizado y sin que haya tenido que perder un minuto de su tiempo. Yo creo que cada vez más el tiempo es oro y estos servicios de conveniencia son cada vez más valorados. Y estamos en esa fase de expansión, porque estamos viendo que realmente es una demanda para un cierto tipo de clientes que nos da un valor diferencial.

Laura Ros, directora de VW España
La directora de VW España presenta la estrategia de electromovilidad de la marca

- ¿Han detectado que el cliente tipo de Volkswagen se esté transformando? La apuesta de VW es muy ambiciosa en cuanto a electrificación se refiere. ¿Es eso lo que realmente está demandando la clientela o realmente lo que están haciendo es captar una clientela que antes nunca había pensado comprarse un VW?

- Tenemos los dos fenómenos. Por un lado, el cliente de Volkswagen siempre ha buscado tecnología avanzada. Siempre nos hemos caracterizado por ser una marca que democratiza o da acceso a los segmentos de volumen, a tecnologías y asistentes de conducción que son más propios de otras marcas premium en el mercado y con la electro movilidad y más adelante con con la conducción autónoma. Nuestra ambición es hacer lo mismo, poner esta nueva tecnología, en este caso la electromovilidad, al alcance de una amplia mayoría. Sí que es verdad que el cliente de Volkswagen está más abierto a incorporar esas esas novedades, tanto en lo que se refiere al electromovilidad como, por ejemplo, las novedades en cuanto a software y digitalización. Pero también estamos captando a clientes que están muy concienciados sobre la necesidad de hacer esa transformación hacia una movilidad sostenible de emisiones y que estaban esperando que una marca reconocida les diera la confianza para dar ese salto a la movilidad eléctrica. Muchos clientes han dicho "bueno, si Volkswagen ahora está apostando por esta tecnología, me da la confianza para dar ese paso". Y lo estamos viendo en mercados como el noruego, que es el más adelantado de Europa, en movilidad eléctrica, donde estamos consiguiendo cuotas impresionantes. 

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