Han enseñado a conducir a unas ratas, y el resultado es sorprendente

Un equipo de investigadores ha diseñado un vehículo para ratas y les ha enseñado a conducirlo: los animales pueden controlar el acelerador y la dirección.
Las ratas han demostrado ser animales más inteligentes de lo que muchos piensan, y un experimento lo ha puesto a prueba. La Universidad de Richmond (Estados Unidos) ha realizado un experimento en el que les han enseñado a conducir.
El equipo de investigadores dirigido por la neurocientífica Kelly Lambert ha diseñado un coche a medida. El primer modelo era simple diseñado con un recipiente de cereal conectado a un alambre que actuaba como acelerador y barras de cobre para girar en diferentes direcciones.
Los ratones recibían recompensas conforme demostraban sus habilidades al volante, el equipo les daba cereales Froot Loops si cumplían los objetivos. Los animales han conseguido manejar el coche conocido como Rat-Operated Vehicle (ROV) con cierta precisión en tiempo récord.
El estudio pretende conocer el tipo de aprendizaje del cerebro animal y cómo se adapta al entorno. Si presionaban un alambre, el vehículo aceleraría, así que tendrían que dejar de presionarlo para frenar, lo mismo ocurre con los cambios en la dirección.
Los ratones han aprendido a conducir a base de recompensas
El experimento ha durado varios meses y Lambert asegura que los ratones estaban cada vez más emocionados con la idea de manejar el vehículo. El enfoque del estudio cambió radicalmente en ese momento: conducir podría ser una forma de liberar el estrés en estos animales.
El equipo de investigadores diseñó el programa "Wait For It". Los ratones tendrían periodos de espera antes de las recompensas que se llenarían con desafíos como quitar la cáscara de unas semillas. Los resultados cognitivos han sorprendido a los científicos.
Los ratones que han participado en el experimento podían resolver problemas con mayor rapidez y su desarrollo cognitivo creció. Kelly Lambert asegura que este sistema de aprendizaje produce cambios en la química cerebral similares a los efectos de algunos medicamentos.
Las ratas eligen el camino más largo
Los investigadores de la Universidad de Richmond han mejorado el vehículo en colaboración con el departamento de robótica del centro. El coche tenía cables a prueba de mordiscos, neumáticos más resistentes y palancas pensadas para mejorar la ergonomía.
Después de realizar unas mejoras en el vehículo, el equipo de investigadores ha comprobado que los ratones son capaces de elegir una ruta en la que les espera una recompensa al final. Los científicos planificaban un trayecto corto y uno largo y los animales debían elegir uno de ellos: dos de cada tres ratas optaron por el camino más largo.
El 33% de los ratones prefieren el camino más largo en coche que el más corto a pie. El estudio ha demostrado que estos animales terminaron disfrutando del viaje una vez que aprendieron a conducir con soltura, algunos incluso se anticipaban a los obstáculos controlando el acelerador y la dirección.
