La gran desventaja de comprarse un coche eléctrico nuevo frente a uno de combustión

El coche eléctrico se enfrenta a una nueva desventaja frente al vehículo tradicional de combustión a la hora de realizar la compra de un turismo nuevo. La gran depreciación de este tipo de coches provoca que pierda casi el 50% de su valor de mercado entre los 3 y los 5 años.
En los últimos años, la tecnología del coche eléctrico ha evolucionado tanto que hoy es una alternativa factible a un vehículo con motor de combustión tradicional. Las autonomías y los tiempos de recarga han mejorado, al mismo tiempo que los precios de venta se han equiparado a los de los coches diésel y de gasolina en la mayoría de casos.
Ahora bien, este importante avance no ha impedido que el coche eléctrico siga teniendo desventajas frente a los de combustión, al mismo tiempo que los coches de combustión tienen puntos débiles que son superados por los eléctricos puros. Todo depende de la perspectiva, las necesidades que tenga el comprador y el uso que se vaya a hacer del vehículo.
La gran desventaja que presenta comprar un coche eléctrico nuevo
Y a todo esto hay que añadir una gran desventaja que, al menos de momento, el vehículo eléctrico no ha logrado revertir. Esta debilidad la encontramos al comprar un coche eléctrico nuevo frente a uno de combustión y tiene que ver con la fuerte pérdida de valor que tienen estos automóviles en sus primeros años.
Todos sabemos que los coches son activos que se deprecian. En muy pocas ocasiones, un coche nuevo aumenta su valor. Casos como el Toyota GR Yaris por su elevada demanda y la producción limitada, o coches nuevos muy solicitados que fueron adquiridos a un precio más bajo antes de que la inflación sufrida estos últimos dos años hiciera de las suyas en los precios, serían la excepción.
Los coches eléctricos, por desgracia, no se encuentran en esta excepción. Según Kelley Blue Book (con datos del mercado de turismos de Estados Unidos), la mayoría de coches nuevos pierden aproximadamente el 20% de su valor en el primer año de propiedad.
Sin embargo, los coches eléctricos pueden depreciarse aún más rápido. Los vehículos eléctricos, y los Tesla en concreto, pierden su valor a una media del 49,1% en los primeros cinco años de propiedad, lo que es un 10% superior al del resto de vehículos del mercado, según un estudio de 2023 realizado por iSeeCars.
Este estudio determina que el Tesla Model S es el que mayor depreciación sufre en sus cinco primeros años, con una caída del 55,5%, segundo del Nissan Leaf (50,8%), el Tesla Model X (49,9%) y el Tesla Model 3 (42,9%).
Curiosamente, los coches híbridos son los que mejor conservan su valor tras esos primeros cinco años de propiedad, con una caída que se sitúa en el 37,4%.
A pesar de ello, los únicos dos coches que se deprecian menos de un 20% en esos primeros cinco años son el Porsche 911 (-9,3%) y el Porsche 718 Cayman (17,6%), dos vehículos equipados con motor de gasolina convencional.
Ocurre en Estados Unidos, pero también en Europa
Recalcar que estos datos hacen referencia al mercado estadounidense, donde existen otras preferencias de compra entre los conductores. A pesar de ello, en Europa ocurre algo muy parecido.
Un informe presentado por Ganvam y la compañía alemana DAT a principios de este año reveló que los coches eléctricos mantienen de media el 52,9% de su valor tres años después de matricularse, por lo que pierden el 47,1% de su valor en esos primeros 36 meses.
Además, el estudio también revela que el coche eléctrico ha agudizado esa pérdida de valor respecto al año anterior. A principios de 2023, un automóvil eléctrico conservaba el 59,6% de su valor, lo que equivale a una depreciación del 40,4%, o lo que es lo mismo, un 6,7% menos que en 2024.

