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¿Un Ford Mustang de 1965 con más de 1.000 CV? Sí, existe...

Ford Mustang de 1965

Timeless Kustoms es el preparador responsable de la bestia de la que hoy vamos a hablar, un Ford Mustang de 1965 que, además de transformar su imagen hacia algo más radical, cuenta bajo su piel con un espectacular motor que supera los 1.000 CV de potencia.

Los clásicos, clásicos son, y como tal deberían quedarse. Sin embargo, hay quien se atreve a ponerse manos a la obra con ellos y tratar de transformarlos en máquinas que, en la época que nacieron, serían impensables. Es precisamente lo que ha sucedido con el Ford Mustang de 1965 del que hoy vamos a hablar, que tras pasar por los talleres del preparador Timeless Kustoms luce de forma impresionante. Podrá gustarte o no, pero lo que no podrás negar es que su sola presencia causa respeto.

Apodado por sus creadores como Vicious, este clásico de Ford de mediados del siglo pasado gana en musculatura gracias a un kit aerodinámico que, entre otras cosas, ensancha bastante el vehículo. Este paquete de mejoras ha sido diseñado y construido por el especialista Art Morrison, que ha logrado no obstante mantener la esencia del coche original, haciéndolo reconocible. No sucede lo mismo con su interior, que ha sido transformado siguiendo las instrucciones de un diseñador que seguramente no tuvo su mejor día. Tapicería y cuero rojos, un volante de tres radios con el mismo color y unas levas situadas tras el mismo para manejar el cambio secuencial. Si a alguno os convence la nueva imagen, avisadnos. Trataremos de entender las razones, de verdad.

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Los cambios realizados sobre este Ford Mustang de 1965 no solamente alcanzan al plano estético, sino que también se ha optado por incorporar un nuevo sistema de suspensiones ajustable que mejora notablemente el comportamiento dinámico del vehículo. Y ojo, porque éste no es uno cualquiera, sino el que tenemos en el Chevrolet Corvette personalizado por Ridetech.

Nos queda hablar de la parte más impresionante de este muscle car tan espectacular, que no es otra que el motor. Se trata de un V8 de Ford Performance de 5,1 litros de cilindrada, que gracias a un supercargador Magnuson TVS y dos turbocompresores Precision Turbo supera los 1.000 CV de potencia, los cuales derivan al tren trasero gracias a la anteriormente mencionada transmisión secuencial de seis marchas. ¡Ah! Y las nuevas llantas tienen un tamaño de 19 pulgadas.

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