Los fabricantes de automóviles están dando marcha atrás en la electrificación de sus flotas

En 2026, Europa revisará la normativa que prohibirá la venta de coches nuevos de gasolina desde 2035, pero los fabricantes no parecen apostar por la electrificación.

La transición hacia el coche eléctrico ha sido uno de los grandes desafíos en la industria del automóvil. Mientras en algunos mercados, como China, el avance es evidente (con 1 millón de coches eléctricos vendidos sólo en agosto).

En el caso de Europa y Estados Unidos, las ventas están mostrando signos de estancamiento. Esto ha generado incertidumbre en las estrategias de las marcas, especialmente en Europa, donde las ventas de coches eléctricos cayeron un 4% en agosto de 2024, en contraste con el crecimiento en algunos países como Reino Unido (+12%).

Ante este panorama, varias marcas están reevaluando sus planes. Aunque Europa tiene prevista la prohibición de la venta de coches nuevos de gasolina para 2035, la normativa será revisada en 2026, lo que abre la puerta a posibles retrasos o ajustes. 

Este estancamiento en las ventas de eléctricos, así como la creciente apuesta por los híbridos parecen indicar que las marcas anticipan un cambio de rumbo en la regulación y, por ende, en la situación que se venía planteando desde hacía meses.

Principales fabricantes que se replantean su estrategia eléctrica

Marcas como Aston Martin, Volvo, Mercedes y Volkswagen han modificado sus expectativas de ventas de coches eléctricos, algunas reduciendo sus metas. Aston Martin, por ejemplo, retrasó el lanzamiento de su primer coche eléctrico de nueva generación de 2025 a 2026. 

Estas firmas han reconocido que "la demanda de los consumidores (de BEV), al menos en el rango de precio de los Aston Martin, no es la que pensábamos que iba a ser hace dos años", tal y como indica el CEO de la escudería Aston Martin Aramco F1 Team, Lawrence Stroll.

Toyota, a pesar de haber vendido solo un pequeño porcentaje de coches eléctricos en 2023, mantiene su plan de producir 1,5 millones de eléctricos anualmente para 2026, aunque señala que estas cifras son solo una referencia para los accionistas, y no compromisos firmes.

Cambios en los planes de producción

Hyundai, por su parte, ha duplicado el número de modelos híbridos que ofrecerá, pasando de 7 a 14. Esto supone un aumento del 40% en su objetivo de ventas globales de híbridos de cara al próximo 2028. 

Sin embargo, no ha abandonado su meta de vender 2 millones de eléctricos para 2030. Mercedes, aunque inicialmente dejó de desarrollar motores de gasolina, también ha ajustado sus expectativas, retrasando en cinco años su objetivo de que el 50% de sus ventas sean de eléctricos o híbridos para 2030. 

Por su parte, su buque insignia eléctrico, el Mercedes EQS, ha tenido una baja aceptación comercial. Esto mismo ha llevado a una revisión de sus planes de producción y, por ende, de su enfoque estratégico a futuro.

El panorama para otras marcas

Ford ha recortado el porcentaje de inversión destinado a eléctricos, pasando del 40% al 30%, y ha cancelado algunos modelos eléctricos planificados, mientras que Stellantis ha visto cómo varios de sus modelos, que debían ser completamente eléctricos, han acabado lanzándose mayormente en versiones híbridas.

Renault, que en 2022 prometió vender únicamente coches eléctricos en Europa para 2030, ha cambiado su enfoque. Ahora, su director general, Fabrice Cambolive, ha confirmado que la marca seguirá ofreciendo tanto eléctricos como modelos de combustión interna durante la próxima década.

Situaciones críticas en Volkswagen y Volvo

Fábrica alemana Volkswagen
Fábrica alemana Volkswagen

Volkswagen y Volvo, pioneros en la apuesta por la electrificación, también han tenido que revisar sus estrategias. Volvo, que prometía ser 100% eléctrica para 2030, ha anunciado que se apoyará en los híbridos, retrasando sus planes iniciales. 

Volkswagen, ante el descenso en la demanda, ha contemplado el cierre de fábricas en Europa para ajustar su producción y así reducir costes. Por supuesto, todo ello conlleva una serie de consecuencias a nivel económico y social. 

"La gente rica quiere coches de gasolina"

Las marcas de lujo como Bentley, Porsche y Aston Martin también han visto limitada la demanda de eléctricos. Incluso Rimac, conocido por sus deportivos eléctricos, ha admitido dificultades para vender su modelo Nevera

Mate Rimac, CEO de la compañía, afirmó: "la gente rica quiere coches de gasolina". Pese a estas complicaciones, ninguna marca ha abandonado por completo sus proyectos de coches eléctricos, principalmente debido a la presión regulatoria y al crecimiento de mercados clave como China, donde las ventas de eléctricos siguen en ascenso.

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