Europa aprieta, pero no ahoga a los coches eléctricos fabricados en China

Tras el anuncio de los aranceles a la importación de coches fabricados en China, la Comisión Europea ha rebajado estas tasas a varias compañías, entre las que se encuentran fabricantes europeos, estadounidenses e incluso de origen chino.
El mes pasado se anunciaron los aranceles que la Comisión Europea imponía a las exportaciones de coches fabricados en China, independientemente de su origen, ya que muchos de los vehículos afectados por estos gravámenes de hasta el 38,1% eran producidos por fabricantes europeos que tienen plantas de ensamblaje en el país asiático.
Antes incluso de que se confirmaran estos aranceles, muchos fabricantes europeos mostraron su descontento con la medida, algo que sin duda afectaría negativamente a sus precios de venta y a la competitividad de sus productos en Europa.
Ahora, la Comisión ha decidido rebajar algunos de los elevados aranceles sobre coches eléctricos importados de China de importantes marcas occidentales, así como a otras de origen chino. Entre ellos se encuentra Tesla, que inicialmente vería como sus coches fabricados en China se verían afectados por un arancel del 20,8% al importarlos al mercado europeo.
Sin embargo, esta tasa se ha reducido al 9% tras la apelación en la que el fabricante estadounidense había pedido un nuevo cálculo de aranceles después del anuncio de julio, y tras comprobar que Tesla recibía menos ayudas estatales que otras empresas que fabrican coches en China.
La Comisión Europea rebaja las tasas arancelarias a varios fabricantes que producen coches eléctricos en China
La Unión Europea no ha eliminado por completo el arancel a Tesla porque descubrió que la compañía de Elon Musk recibe baterías a un precio inferior al valor de mercado, una de las formas en que, según Europa, algunos fabricantes reciben ayudas del estado chino, otorgándoles una ventaja económica injusta frente a las empresas que fabrican coches en otras partes del mundo.
La Comisión Europea también menciona otras tantas formas en las que los fabricantes de vehículos que producen coches en China se benefician de ayudas estatales, como terrenos baratos donde instalar sus fábricas, subvenciones y prestamos con tipos de interés bajos.
Tesla no ha sido la única compañía automotriz que ha visto como se relajaba la amenaza de los aranceles de la Unión Europea. Es el caso del nuevo Mini eléctrico, que ha rebajado su tasa del 37,6% al 21,3%.
Este elevado arancel se impone, según la Unión Europea, a los fabricantes que se negaron a cooperar con los investigadores. Una revisión reciente ha permitido a la marca británica propiedad de BMW reducir estas tasas, aunque aún sigue siendo elevada.
También se encuentra en la lista de empresas beneficiadas por esta rebaja de los aranceles europeos a la importación de coches eléctricos fabricados en China el Grupo Volkswagen. Concretamente, el Cupra Tavascan, que obtiene la misma reducción que Mini, del 37,6% al 21,3%. Seat, según informa Automotive News, quiere conseguir una rebaja aún mayor.
Entre los fabricantes que obtuvieron una reducción en los aranceles europeos también se encuentran marchas chinas. BYD ha bajado su tasa arancelaria del 17,4% al 17%, mientras que Geely la ha reducido del 19,9% al 19,3% y SAIC del 37,6% al 36,6%.

