Elon Musk sabe que los aranceles de Donald Trump perjudicarán a Tesla

Las aguas revueltas de Tesla podrían estarlo aún más si se cumplen las venganzas a raíz de los aranceles de Donald Trump. Elon Musk ya lo ha reconocido.
Elon Musk cada día es más consciente de las consecuencias que supone la entrada en vigor de los aranceles del 25% que Donald Trump ha impuesto a los productos fabricados en el extranjero e importados a Estados Unidos. La respuesta no va a tardar en llegar y el hombre más rico del mundo sabe que esta nueva carga impositiva se va a volver en contra de Tesla.
Los aranceles de Estados Unidos supondrán un duro revés para buena parte de la industria automotriz europea, aunque para España no implicará un importante desajuste para las cuentas de las empresas afectadas.
La decisión de la administración Trump busca proteger su propia industria. Sin embargo, este tipo de medidas proteccionistas suelen acarrear un efecto boomerang que pronto veremos en Europa y Canadá en forma de aranceles que buscan compensar el daño que provocarán los aranceles de Trump al comercio internacional.
Tesla ya reconoció que los aranceles de Donald Trump les perjudicarían
Tesla ya es consciente de ello y hace unos días envió una carta a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos en la que, en primer lugar, “reconoce y apoya la importancia del comercio justo”, pero también admite que “los exportadores estadounidenses están inherentemente expuestos a impactos desproporcionados cuando otros países responden a las medidas comerciales estadounidenses”.
Dicho de otra forma, que las empresas estadounidenses que se dediquen a la exportación de productos a otros países sufrirán las consecuencias de su política nacional, ya que es cuestión de semanas que en esos mercados se apliquen aranceles que sean directamente proporcionales a los impuestos por Trump.
Por eso, en Tesla reconocen que “las medidas arancelarias especiales anteriores de Estados Unidos han incrementado los costes para Tesla de los vehículos fabricados en Estados Unidos y los costes de esos mismos vehículos al exportarlos desde Estados Unidos, lo que resulta en un mercado internacional menos competitivo para los fabricantes estadounidenses”.
El propio Elon Musk lo confirma
Y ahora ha sido el propio Elon Musk quien se ha subido al carro del victimismo que se vive en Tesla desde hace semanas a consecuencia de las decisiones del nuevo Gobierno de Estados Unidos. El empresario y propietario de Tesla y SpaceX ha admitido que los aranceles de Donald Trump perjudicarán a su empresa dedicada a la fabricación y comercialización de coches eléctricos.
“Es importante señalar que Tesla no ha salido indemne de este problema. El impacto de los aranceles sobre Tesla sigue siendo significativo”, ha explicado Musk a través de un mensaje en la red social X (anteriormente Twitter).
A esto se unen, además, los aranceles que la Comisión Europea impuso a los coches eléctricos producidos en China que son importados al continente. Entre los fabricantes afectados por estos gravámenes, que pueden llegar a ser de hasta el 45%, se encuentran varias empresas europeas, muchas marcas chinas y Tesla, que fabrica algunos de sus modelos en el país asiático.
Por tanto, la situación en Europa de la compañía propiedad de Elon Musk se vuelve cada vez más complicada. Y a esto hay que sumar el efecto negativo que las últimas decisiones del magnate están causando en las ventas de Tesla.
Una situación delicada para Tesla
Musk apoyó la candidatura de Trump a la presidencia de Estados Unidos. Se ha mostrado abiertamente a favor de las políticas del nuevo presidente, incluyendo las medidas arancelarias a las importaciones. También contribuyó económicamente a la campaña y ahora es un asesor de lujo para la administración que dirige la Casa Blanca.
Al mismo tiempo, Elon Musk no ha dudado en mostrar su apoyo a partidos de ultraderecha europeos, lo que ha provocado cierto enfado entre sus detractores que no han dudado en manifestarse e incluso atentar contra sus concesionarios y coches.
En Alemania, por ejemplo, las ventas de Tesla se han hundido estos últimos meses. Un estudio reciente, además, añade que el 94% de los alemanes no comprarían un coche de la marca por las últimas acciones de Elon Musk.
Y por si todo esto no fuera suficiente, en el último trimestre del año pasado la empresa china BYD superó en ventas de coches eléctricos puros a Tesla, convirtiéndose en la compañía que más vehículos eléctricos comercializa a escala mundial. Este título correspondía a Tesla, pero se han visto destronados mientras sus ventas se desploman.
Aún queda por ver cuál será el devenir de Tesla en los próximos meses. 2025 se presentaba como un año clave para la estandarización del vehículo eléctrico, con la marca de Elon Musk como el referente de este movimiento, pero los últimos acontecimientos lo han cambiado todo, y en Tesla no pueden estar más preocupados.

