El Cybertruck es el coche que Tesla no vende ni regalado y puede ser su adiós como fabricante de automóviles

Ya lo dijo Elon Musk en 2023: “Cavamos nuestra propia tumba”. Después de un inicio prometedor, con casi 2 millones de reservas, el Tesla Cybertruck no se vende.

Elon Musk tiene una china en el zapato y se llama Tesla Cybertruck. Y no lo decimos por la llamada a revisión que hizo hace unas fechas y otros problemas que está teniendo el pick-up eléctrico, sino porque no se vende como se esperaba.

El Tesla Cybertruck es un vehículo muy especial por varias razones: sus características técnicas, su diseño, carrocería de acero inoxidable, la forma en que se construye… Todo es diferente en este todoterreno eléctrico.

Tesla quiso hacer de este vehículo su producto estrella, aspiracional, con el que demostrar lo que es capaz de hacer. Y lo cierto es que lo tenía todo para serlo, pero se está convirtiendo en una pesadilla.

La compañía de Elon Musk tiene cada vez más problemas para vender el Cybertruck y entre los altos mandos hay quienes teme que pueda significar el adiós de Tesla como fabricante de automóviles. Quizás no en el corto plazo, pero sí en el largo.

Y eso a pesar de que el Tesla Cybertruck llegó a ser el vehículo de lujo más vendido en Estados Unidos y, según Car and Driver, fue el décimo coche eléctrico más vendido al otro lado del Atlántico el año pasado, con una estimación de 24.300 unidades.

Tesla Cybertruck, de estrella a estrellado

El Tesla Cybertruck levantó una gran expectación antes de su presentación oficial y, a medida que se acercaba la fecha de su lanzamiento, el 30 de noviembre de 2023, las reservas aumentaron hasta rozar los 2 millones

Sin embargo, con el tiempo y, después de su primer año completo en el mercado, Tesla tiene problemas para colocar parte de su producción, debido al enfoque que le ha dado

En lugar de ser ese modelo aspiracional, como imagen de marca, del que se construyen pocas unidades, pero a un precio elevado, dirigido a un nicho muy concreto, Tesla optó por una estrategia diferente que le está saliendo mal.

Ante la elevada demanda que se generó, la compañía podría haber optado por generar cierta escasez y comenzar las ventas por las versiones tope de gama, controlando la producción y contribuyendo a crear esa imagen de vehículo especial y único. 

Pero Tesla decidió emprender el camino de fabricar rápido y mal. Y las consecuencias las estamos viendo en los últimos meses. O, mejor dicho, se manifestaron casi desde el principio. Podemos recordar numerosos fallos, como el problema en el pedal del acelerador. Lo último ha sido unidades de las que se desprendían piezas. 

Si a esto unimos las promesas iniciales de que el vehículo tendría un precio de unos 40.000 euros que luego ha sido mucho mayor, se entiende mejor la decepción en el producto. Actualmente, la versión más económica cuesta 72.490 dólares, unos 67.200 euros al cambio.

Aparte que una tarifa de 40.000 euros no es propia de un vehículo aspiracional. Al mismo tiempo, un precio bajo generó muchas reservas y ahora la demanda es muy escasa.

“Cavamos nuestra propia tumba”

La realidad es que, después de un inicio prometedor (también por todo el ruido ocasionado), el interés por el Tesla Cybertruck de ha desinflado, como cuando se pinchan las burbujas en la bolsa.

Ni siquiera las bajadas de precio ayudan a colocar unidades en el mercado ni tampoco ofrecer incentivos, como ofrecer recargas gratuitas de por vida en sus supercargadores a los clientes que compren la versión Foundation, equipada con tres motores eléctricos y cuya tarifa asciende a 110.000 dólares, algo más de 100.000 euros.

En 2023, el propio Elon Musk hizo un comentario que, leído con perspectiva, resulta premonitorio: “Cavamos nuestra propia tumba con la Tesla Cybertruck”.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España