Días malos para Elon Musk: ahora más de 10.000 propietarios denuncian a Tesla en Australia

La característica estética del Tesla Cybertruck.
La característica estética del Tesla Cybertruck.

La marca no para de enfrentar problemas, y su CEO parece que no termina de encontrar la luz, que ni la ve al final del camino. Enfrenta problemas en todos los frentes, y se suma uno nuevo.

Días malos para Elon Musk. Ahora, más de 10.000 propietarios denuncian a Tesla en Australia. La marca no para de enfrentar problemas, y su CEO parece que no termina de encontrar la luz, que ni la ve al final del camino. Enfrenta problemas en todos los frentes, y se suma uno nuevo.

El CEO de Tesla ha dejado la política finalmente tras unos meses demasiado convulsos. Los problemas en su compañía de coches eléctricos, el boicot a productos Tesla y una gestión en el DOGE puso a la gran mayoría en contra, han traído sus consecuencias.

El magnate ha decidido abandonar su rol como empleado especial del Gobierno de Estados Unidos. Y esto ha hecho que la amistad entre Trump y el mismo Musk se haya visto dañado. Todo esto ha marcado un punto de inflexión en la relación entre el empresario y el político, aunque el de Tesla se ha beneficiado.

El CEO fue nombrado a inicios de 2025 director de la Oficina de Eficiencia Gubernamental. Es el DOGE, por sus siglas en inglés, el departamento que pretende ahorrar grandes sumas a las arcas del Estado, y que ha levantado ampollas entre la población. Llegó pisando fuerte, y no tuvo un gran apoyo por parte de la población.

La compleja relación entre el empresario tecnológico y el presidente Donald Trump ahora pasa por su peor momento. La renuncia de Musk ha cogido por sorpresa a la mayoría de personas, pero desde hace tiempo algunas decisiones chocaban con Trump, el cual tomaba decisiones unilaterales.

Pese a ello, un informe difundido el 8 de junio por la oficina de la senadora demócrata Elizabeth Warren expone que, durante los primeros 130 días del segundo mandato de Donald Trump, se implementaron más de cien medidas, normativas y acciones que favorecieron los negocios de Elon Musk.

Estamos hablando de un documento de catorce páginas basado en fuentes periodísticas, comunicados oficiales y estudios. Según el informe Trump habría violado estándares éticos, quebrantado precedentes y posiblemente infringido leyes. La combinación de esas medidas habría aumentado el patrimonio de Musk en al menos 100.000 millones de dólares. 

Además, se habrían evitado pasivos empresariales por alrededor de 2.370 millones de dólares. Las medidas favorecieron reducciones de costes, menores cargas regulatorias y aceleración de proyectos clave para sus empresas. Se habla de más de 40 investigaciones federales que habrían sido paralizadas.

A este escándalo se le suma otro lío legal internacional, pues se enfrentan a demandas colectivas en Australia, con clientes denunciando todo tipo de problemas. Y esto es desde frenado fantasma hasta marketing engañoso.

A la creciente lista de demandas, incluyendo una en Francia por las maniobras de Musk, se le suma esta en Australia. Alrededor de 10.000 propietarios de Tesla en Australia se han unido a la demanda colectiva, y esto parece que está dando mucha guerra al departamento legal de la marca.

Según informan, la demanda, presentada por el bufete de abogados JDA Saddler. Este bufete dice que los vehículos Tesla tienen una preocupante tendencia a frenar bruscamente sin previo aviso. Un propietario comenta que su coche redujo la velocidad bruscamente mientras conducía por una autopista.

Y estos incidentes no se limitan a cuando el piloto automático está activado. Los conductores han reportado el mismo problema incluso con el control total del vehículo. "Los conductores han reportado sentir un pánico absoluto cuando sus vehículos frenan repentinamente, lo que en algunos casos ha provocado colisiones", declaró Jancauskas a ABC. 

"Hemos recibido muchos informes de personas que se han inscrito en esta demanda colectiva, contándonos que han estado conduciendo con las manos en el vehículo, totalmente alerta, y que, a pesar de ello, estos problemas han ocurrido", continuaba diciendo.

La demanda también se centra en la autonomía anunciada por Tesla, pues afirma que los vehículos eléctricos de la marca "no pueden alcanzar, ni acercarse a, la autonomía máxima anunciada ni la que se muestra en el tablero del vehículo cuando el nivel de batería es superior al 50%". 

La demanda alega que Tesla sabe desde hace años que sus vehículos no pueden alcanzar el kilometraje declarado, pero no ha hecho nada para remediarlo.

“El hardware de los vehículos Tesla no es capaz de soportar una conducción totalmente autónoma o casi autónoma", dice la demanda. Más de 10.000 propietarios se han sumado a la demanda colectiva, aunque el departamento federal de infraestructura de Australia afirma haber recibido solo seis quejas formales sobre frenado fantasma. 

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