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Coches de leyenda: Aston Martin DBR1

Aston Martin DBR1/1

El Aston Martin DBR1 tiene todo eso que ha hecho pasar a la historia a los grandes automóviles.

Si en Estados Unidos el Ford GT40 marcó una época, el Aston Martin DBR1 hizo exactamente lo mismo en su Gran Bretaña natal. Cada país tiene su historia. En Italia hablar del Ferrari 250 GTO es hablar de coche más importante de la historia de la marca. En Francia, mencionar al Bugatti Type 35 también es motivo de orgullo. El Aston Martin DBR1 tiene todo eso que ha hecho pasar a la historia a los grandes automóviles, un coche de leyenda que vamos a conocer de cerca en estas líneas.

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El sueño de David Brown

David Brown, fundador de la casa Aston Martin, soñaba con poner en el asfalto de Le Mans al Aston Martin DBR1. En 1956 los trabajos habían concluido y este caballero inglés estaba preparado para correr las famosas 24 Horas de Le Mans. El proyecto era ambicioso, en lugar de los grandes motores de sus competidores se montó un bloque de aluminio de seis cilindros en línea DOHC con tres carburadores. Este corazón de 2.5 litros de cubicaje era capaz de desarrollar más de 200 caballos de potencia, todo gobernado por una caja manual de cinco velocidades.

Ted Cutting, diseñador jefe de la casa inglesa en los años cincuenta, completó un coche más pequeño y ligero que la competencia. Para completar la mecánica se inspiraron en el DB3S, del que comparte muchos elementos. El mismo Cutting diseñó un chasis tubular novedoso para la época, esqueleto que mantenía una carrocería con grandes entradas de aire triangulares que se han conservado a lo largo de los años. Estábamos ante un coche que marcaría una época.

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Buenas sensaciones en su primera aparición

La primera aparición del Aston Martin DBR1 fue en las 24 Horas de Le Mans de 1956. En esta primera batalla el modelo de la casa inglesa no pudo aguantar las exigencias de esta competición, rompiendo su motor y obligando a los pilotos Reg Parnell y Tony Brooks a retirarse de la prueba. Pese a ello, el coche de competición de la marca demostró su poderío frente a rivales más fuertes, algo que motivó a la compañía a seguir trabajando.

El que la sigue la consigue

En los años sucesivos la compañía mejoró el motor de 2.5 litros del Aston Martin DBR1. La cilindrada aumentó llegando a rozar los 3.0 litros. Su potencia también se vio aumentada con unos 250 caballos de potencia disponibles para los pilotos. Un año después de su primera aparición se añadieron dos unidades más al equipo, aunque no fue hasta 1959 cuando el objetivo fue completado. De la mano de Carrol Shelby y Roy Salvadori la marca se hizo con el triunfo en Le Mans, toda una pericia que es recordada desde entonces.

El coche británico más caro de la historia

El Aston Martin DBR1 se convirtió en el coche más caro de la historia vendido en una puja. Su precio final fue de 22,6 millones de dólares, una cifra que supera los 21 millones de dólares que se pagaron por un Jaguar D-Type. La unidad subastada estaba totalmente restaurada y montaba el último motor de 3.0 litros.

Imágenes - RM Sotheby´s

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