Buenas noticias para los motores de gasolina: Volkswagen sigue apostando por ellos, y esta es la prueba

En Volkswagen todavía creen en los motores de combustión interna, aunque de un modo que no imaginas. El culpable es la nueva plataforma SSP de coches eléctricos.
Aunque Volkswagen está invirtiendo grandes sumas de dinero para el desarrollo de una gama de coches eléctricos que sea competitiva, especialmente ahora que tantas otras marcas han introducido modelos en este segmento, la compañía alemana no se olvida de los motores de gasolina, y una prueba de ello es que su nueva plataforma aún admite mecánicas de combustión.
Ya han pasado cuatro años desde que el Volkswagen anunció la Plataforma de Sistemas Escalables (SSP, por sus siglas en inglés), una arquitectura integral para vehículos eléctricos que ha sufrido varios retrasos, los cuales se atribuyen principalmente a Cariad, la división de software de la compañía y por la cual el Grupo Volkswagen llegó a un acuerdo hace unos meses con Rivian.
Volkswagen va con todo hacia una nueva generación de coches eléctricos
Ahora, la plataforma SSP, la gran apuesta del Grupo Volkswagen para competir en el segmento de coches eléctricos, ya está lista. Con ella, el fabricante de Wolfburg se adentra de lleno en una nueva fase, una en la que sus modelos aspiran a ser más eficientes y competitivos.
“Nuestro objetivo es ser el impulsor tecnológico global de la industria automotriz. SSP desempeñará un papel crucial en este proceso. Hemos alcanzado un hito importante en el desarrollo de nuestra plataforma eléctrica para el futuro. Ahora avanzamos a toda máquina hacia su implementación”, dijo Oliver Blume, director ejecutivo del Grupo Volkswagen.
Y en mitad del revuelo generado por una plataforma tan importante como la nueva arquitectura de Volkswagen, la marca ha confirmado que, finalmente, no será exclusiva para coches eléctricos. De hecho, la arquitectura ha sido diseñada para integrar motores de combustión interna, aunque estos motores no se utilizarán como estabas pensado.
Los planes de la marca pasan por usar la plataforma con motores de combustión para crear coches de autonomía extendida. Esto significa que los propulsores térmicos actuarán como generadores para recargar las baterías de sus vehículos eléctricos, pero no estarán conectados alas ruedas. El responsable del movimiento del coche será exclusivamente la propulsión eléctrica.
La plataforma SSP admitirá extensores de autonomía de combustión
Esto no es nada nuevo en la industria del automóvil. Modelos como el Mazda MX-30 R-EV, el Leapmotor C10 REEV o el Nissan Qashqai e-Power, entre otros, ya hacen uso de este tipo de trenes motrices. Dependiendo del fabricante, los consideran coches híbridos enchufables o eléctricos de autonomía extendida (REEV, Range Extended Electric Vehicle).
El interés de Volkswagen por esta tecnología de propulsión viene de hace tiempo. La marca pretende lanzar un pick-up y un SUV eléctricos equipados con generadores de combustión interna bajo la recién creada marca Scout. En china, el Volkswagen ID. Era Concept, presentado recientemente, ya presentaba esta tecnología en colaboración con SAIC en un SUV con tres filas de asientos.
La nueva plataforma SSP abre un nuevo mundo de posibilidades para Volkswagen. Será la plataforma que sustentará a todos sus coches eléctricos, reemplazando a las arquitecturas actuales. Según Automotive News, habrá ocho versiones de coches diferentes en total, abarcando todos los segmentos del mercado.
Se espera que el primer modelo basado en la arquitectura SSP del Grupo Volkswagen debute en 2026, probablemente en China antes de llegar a Europa un año más tarde.
Sin embargo, ante la confirmación de que Volkswagen estaría trabajando en coches eléctricos de autonomía extendida, el director ejecutivo de la marca, Thomas Schäfer, dijo a Autocar que los coches híbridos enchufables son la opción más viable para el mercado europeo.
Schäfer dijo a la publicación británica que los extensores de autonomía son costosos de diseñar, mientras que los híbridos enchufables actuales ya ofrecen una autonomía eléctrica decente, combinado con una carga rápida de su batería. Según el máximo responsable de la marca, ofrecer ambas soluciones no sería económicamente viable.
El próximo Golf utilizará la nueva arquitectura del grupo
En la hoja de ruta de la compañía figura un modelo en rojo por su importancia para la gama de vehículos. Hablamos de la que será la novena generación del Volkswagen Golf, un coche que se venderá exclusivamente con sistemas de propulsión 100% eléctricos.
No lo veremos, sin embargo, hasta finales de la presente década, cuando debute oficialmente. Lo más interesante es que Volkswagen planea que tanto la novena como la octava generación coexistan en el mercado. El objetivo con esta decisión es que los clientes que quieran un Golf, pero no lo quieran eléctrico puro, tengan en el Mk8 la opción de seguir comprándolo.
Ambos modelos seguirán en activo durante algunos años, hasta que Volkswagen centre todos sus esfuerzos en el modelo eléctrico. Todo apunta a que ese momento llegará a mediados de la década próxima, probablemente coincidiendo con la entrada en vigor de la prohibición de la Unión Europea de vender coches con motor de combustión a partir de 2035.

