Ni G40 ni Harlekin: estos son los 5 Volkswagen Polo que seguro que no conoces

En 2025 se cumplen 50 años del nacimiento del Volkswagen Polo y para celebrarlo he viajado a Alemania para conocer en persona algunas de las versiones más raras y que seguramente ni conoces.
Cuando sabes que tienes una joya en casa, la guardas con cariño y la exhibes con orgullo en días de fiesta. Volkswagen sabe de sobra el éxito que el Polo ha aportado a la marca y, por eso, con motivo del 50 aniversario de este modelo me ha invitado a una exposición en la que han mostrado sus modelos más exclusivos, raros y desconocidos. Te presento los que para mí son los 5 más destacados.
Todo comenzó en 1975. La idea era sencilla y apuntaba a un posible éxito de ventas: ofrecer una versión más accesible del Audi 50. No hace falta decir ahora lo bien que funcionó este proyecto, porque es más que evidente.
La primera generación se lanzó con motores de cuatro cilindros gasolina de 800 cc a 1,3 litros, potencias de 34 a 60 CV y cambio manual de cuatro velocidades. Estuvo a la venta durante 6 años y en 1981 se lanzó el Polo Mk II, que sumó la carrocería wagon a las ya existentes coupé y sedán.
Introdujo una versión con compresor y se empezó a vender en diesel con potencias entre 40 y 116 CV y a finales de los años 80 llegó el cambio de cinco velocidades.
En 1994 se lanzó el Volkswagen Polo III con motores gasolina y diésel de 45 a 110 CV. Por primera vez cambio automático (4 velocidades). Generación con la que surge por primera vez el Polo GTI (1998), limitado a 3000 unidades y con 120 CV.
Siete años después llegó el Polo IV, con el que desapareció la variante familiar y apostaba por motores gasolina de 55 a 180 CV y diésel de 70 a 130 CV. Pero el gran cambio, por su aumento de tamaño, llegó con la quinta generación en 2009. Motores gasolina entre 60 y 220 CV (R WRC) y diésel de 75 a 105 CV. Por primera vez con DSG.
En 2017 se estrenó la generación que sigue a la venta, pero ahora te quiero presentar cinco versiones del VW Polo que seguro no conoces. Algunas destacan por su eficiencia, otras por su tipo de tracción y otras por ser prototipos que no se sabía ni que existían. Te lo presento en riguroso orden de aparición:
Volkswagen Polo Sprint (1983)

El Polo Sprint se fabricó en 1983 como 'concept car' para investigar las características de manejo de determinados sistemas de propulsión con niveles de potencia elevados. Por primera vez en la historia del Polo, el motor de cuatro cilindros en línea de 156 CV ¡se montó en la parte trasera!
La potencia se transmitía a través de una caja de cambios de cinco velocidades, que fue tomada del Volkswagen Transporter de la época y modificada convenientemente. Para lograr un mejor reparto de pesos, el depósito de combustible y la rueda de repuesto se desplazaron al vano delantero. Con todo esto se logró una mejora significativa en la transferencia de par al asfalto.
Polo II Coupé GT G40 wide body (1986)

En los años 80, Volkswagen Motorsport desarrolló kits de personalización para vehículos de calle. En concreto, en 1986, se creó un kit de conversión para el Polo de segunda generación, que nació con este Coupé GT G40, que por su enérgica (para la época) mecánica de 115 CV era la versión idónea para un kit deportivo.
En concreto, esta unidad que yo he conocido en persona es uno de los dos primeros modelos transformados por Volkswagen Motorsport, un modelo preserie del Polo Coupé GT G40. Como curiosidad, hay que saber que los clientes podían comprar el kit de conversión y montarlo ellos mismos o encargarlo montado, o bien encargar el vehículo completamente convertido por un recargo de 8.500 marcos alemanes (4.300 euros).
Volkswagen Öko-Polo II (1987)

Hoy en día estamos inmersos en un loco proceso en busca de la máxima eficiencia. Pero la carrera empezó mucho antes. Ejemplo de ello es este Öko-Polo (Öko significa Eco), del que se construyeron 50 unidades. Su aerodinámica y eficiencia de conducción eran extraordinarias.
En términos de aerodinámica, la parte trasera cuadrada del Polo ofrecía una ventaja decisiva, además del espacio de almacenamiento adicional: se generaban menos turbulencias que con un 'fastback' y hacía posible un Cx de solo 0,39, récord del segmento en aquel momento.
La aerodinámica redujo el consumo de combustible y, por tanto, las emisiones. Pero en lo relativo a la eficiencia de conducción, el objetivo de lograr el máximo ahorro se logró mediante el uso de un motor diésel de inyección directa de dos cilindros con un turbo de tipo scroll activable eléctricamente, que aumentó la potencia de 27 CV a 39 CV. El consumo medio del Öko-Polo era de 3,6 l/100 km.
Curiosidades: todos los vehículos blancos de la flota de pruebas llevaban pintadas rayas arco iris en los laterales. Y para probar los coches en condiciones reales, Volkswagen puso los vehículos a disposición de autoridades e instituciones sociales.
Polo IV GTI Cabriolet (2007)

Esta es la versión que más me llamó la atención, porque desconocía por completo su existencia. Se podría decir que es el coche que muchos hubieran querido tener, Polo descapotable, además, en versión GTI. Fue presentado en el Salón de Frankfurt del año 2007 y desarrollado por Karmann, aunque nunca llegó a fabricarse en serie.
Resultaba innovador por su capota con pliegue en forma de Z, que más tarde se utilizó en el Golf Cabrio; o por la luneta trasera corrediza, que daba acceso al maletero. Además, estaba equipado con arcos antivuelco que sustituían a la clásica barra protectora. Montaba el mismo motor turbo de 150 CV del Polo GTI.
Polo V R WRC Street all-wheel drive (2013)

Y este modelo, que por suerte, pude probar en su día, se destapó como la versión que me dejó sin palabras. El modelo de calle se presentó en 2012, justo el año previo a que Volkswagen ganara el mundial de rallys WRC de la FIA. Se trataba de una serie especial limitada a 2.500 unidades, que contaba con un motor turbo de 220 CV y tracción delantera.
Pero el modelo que ves en la imagen es todavía más especial, porque es una de las 10 unidades que Volkswagen Motorsport construyó como prototipos de desarrollo de coche que la temporada siguiente usarían en competición. Por tanto, esta variante, a diferencia del modelo de calle, cuenta con tracción a las cuatro ruedas y 30 CV adicionales (250 CV en total).
Pude incluso probarlo y en breve podrás leer una prueba retro de este Polo R WRC tan especial...

Enrique Trillo
Redactor jefe
Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.