Alfa Romeo Tonale o Lexus LBX, dos formas distinguidas e hibridas de estrenar SUV

Un todocamino pequeño contra un SUV compacto, pero ambos con opciones híbridas en sus gamas. ¿Cuál es mejor, Alfa Romeo Tonale o Lexus LBX?
Incluso las marcas premium han sucumbido al empuje SUV, llegando al punto de bajar a segmentos en los que tradicionalmente no estaban. En ellos han volcado su saber hacer, tecnología y motores, lo que da como resultado alternativas interesantes, con mecánicas híbridas, como son los Alfa Romeo Tonale o Lexus LBX.
No pertenecen estrictamente al mismo segmento, pero pueden competir entre sí en algunos aspectos, sobre todo por ser una opción relativamente asequible para que los aficionados de una y otra marca puedan acceder a ellas. Vamos a analizarlos para discernir cuál es mejor opción de compra.
Diseño
Difícilmente se puede poner alguna objeción al diseño de ninguno de los dos modelos. El Lexus ha sabido trasladar la identidad de sus hermanos mayores a un formato más reducido, consiguiendo un modelo con mucho empaque y presencia, musculoso, pero que no es tan agresivo y radical como sus superiores.
La imagen del Alfa Romeo ha captado la tradición de la firma, logrando un SUV de formas atléticas y fluidas que transmite deportividad, manteniendo elementos característicos de su casa, como la parrilla triangular, el formato de la luz diurna en los pilotos delanteros o el diseño de las llantas con circunferencias.
Dimensiones
Aquí empieza la primera diferencia importante: son dos modelos de segmentos diferentes. El LBX se enmarca dentro de los B SUV, por lo que por tamaño su rival más directo sería el Alfa Romeo Junior. Sin embargo, éste no cuenta con mecánicas híbridas, así que el enfrentamiento por motores es con el Tonale, que se encuentra en el segmento superior, el de los SUV compactos.
Empezando por el italiano, mide 4.528 mm de largo, 1.841 mm de ancho y 1.601 mm de alto; con una distancia entre ejes de 2.636 mm. Es, lógicamente, más grande que su rival, que tiene una longitud de 4.190 mm, una anchura de 1.825 mm y una altura de 1.560 mm; así como una batalla de 2.580 mm.
Con esta diferencia de tamaño no es de extrañar que el maletero de uno y otro sea muy diferente, con el del primero ofreciendo 500 litros y el segundo conformándose con 332 litros, que no está mal para su segmento, pero es menos de lo esperable en un C SUV. Eso sí, en ambos vehículos, ciertas versiones merman el volumen disponible.
Motores
El Alfa pone sobre la mesa una oferta de motores bastante variada, con tres motorizaciones que tienen, cada una, una de las etiquetas de la Dirección General de Tráfico (DGT) que corresponden a los coches nuevos.
La primera es una alternativa diésel, que no es tan común entre los C SUV, pero que postula como una opción interesante para quienes hacen muchos kilómetros. Emplea un motor 1.6 que desarrolla 131 CV y 320 Nm, un sistema de tracción delantera y una caja de cambios automática de 6 velocidades. Acelera de 0 a 100 km/h en 10,9 segundos, alcanza los 194 km/h, homologa un consumo de 5,3 l/100 km y emite 139 g/km de CO2.
La intermedia es gasolina, pero con tecnología MHEV, por lo que luce el distintivo ECO en el parabrisas. Su sistema emplea un bloque 1.5, en conjunto desarrolla 160 CV y 240 Nm, es automático con 7 marchas, tiene tracción 4x2, completa el sprint de 0 a 100 km/h en 8,8 segundos, su punta es de 212 km/h, su consumo homologado es de 5,7 l/100 km y sus emisiones de 129 g/km.
El tope de gama es el Tonale híbrido enchufable, que es el único que cuenta con tracción a las cuatro ruedas. Entrega 280 CV de potencia, alcanza los 100 km/h desde parado en 6,2 segundos, tiene una velocidad máxima de 206 km/h, utiliza una batería de 15,5 kWh de capacidad, tiene una autonomía eléctrica de 61 km y homologa 1,3 l/100 km y 30 g/km de CO2.
En cambio, el LBX presenta una gama bastante más limitada, con una única motorización que, eso sí, permite elegir entre tracción delantera o integral, siendo lo segundo algo bastante raro de ver en el segmento de los todocaminos pequeños.
Su sistema de propulsión híbrido autorrecargable tiene como corazón un motor de gasolina 1.5 litros atmosférico, que cuenta con apoyo eléctrico para desarrollar una potencia de 136 CV y un par máximo de 185 Nm, suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos, mientras homologa un consumo de 4,5 – 4,7 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 100 – 107 g/km.
Precio
Con todo lo visto, no es de extrañar que el Alfa Romeo Tonale, perteneciente a un segmento superior, sea el más caro. Está disponible desde 37.998 euros, mientras que el precio de partida de su contrincante es de 33.900 euros.
Equipamiento
El acabado base del LBX tiene su mismo nombre e incluye como equipamiento destacado los espejos retrovisores exteriores con plegado automático, el climatizador bizona, la llave inteligente, la tapicería de tela, el maletero automático, el cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas, la pantalla central táctil de 9,8 pulgadas y el sistema de sonido Pioneer de 6 altavoces, entre otros.
En el caso del Tonale es el Sprint, conformado por: llantas de 18 pulgadas, espejos exteriores plegables eléctricamente y térmicos, volante deportivo de cuero, control de crucero adaptativo, frenada de emergencia, arranque sin llave, climatizador bizona, cámara trasera con líneas dinámicas, pedales metálicos, cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas, pantalla central de 10,25 pulgadas, y sensores de aparcamiento delantero y trasero.
¿Cuál es mejor?
Las diferencias entre ambos son notables, tanto como para que cada uno vaya dirigido a un público diferente. El Alfa Romeo Tonale es el más versátil de la dupla por varios motivos: con su tamaño vale desde para solteros hasta para familias y, además, ofrece una gama de motores variada que permite elegir al comprador.
En frente, el Lexus LBX destaca por tener una mecánica híbrida que es sinónimo de fiabilidad, además de por estar disponible tanto como 4x2 como en formato de tracción integral, algo que es una ventaja respecto a sus rivales del mismo segmento, pero que comparado con el Tonale no supone tanta diferenciación, ya que éste dispone de este sistema.
Además, aunque el italiano es más caro, el salto de precio puede estar justificado por tamaño, espacio interior y tecnología.

