Adiós solo eléctricos, hola gasolina. Porsche rectifica y cambia su estrategia de motores

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Porsche tiene que cambiar su hoja de ruta en cuanto a los motores se refiere y retrasa su transición a un catálogo completamente compuesto por coches eléctricos.
Cada vez más marcas apuestan más fuerte por los coches de cero emisiones, un ejemplo de ello es Porsche. Sin ir más lejos, esta semana la firma de Stuttgart confirmó el final de la producción del 718 Boxter y el Cayman para dar prioridad a los modelos eléctricos. Pero, en esta apuesta hacia la electrificación ha habido un paso atrás. Al final, la marca germana sí que va a seguir apostando por los motores gasolina y los fanáticos no tendrán que despedirse de estos dos modelos.
Esta no es la primera marca del sector que hace un cambio de estrategia respecto a los coches eléctricos, pues ya vimos como Mercedes también anunció un cambio de dirección a lo que previamente había asegurado sobre los modelos de cero emisiones. Que estos coches son el futuro está claro, pero que la idea de muchas firmas de que su catálogo sea completamente eléctrico era incorrecta por el momento también lo está. Porsche es la última en dar 'marcha atrás' con este tema.
Se retrasa el adiós
Esta misma semana estábamos dando una mala noticia para los amantes de los Porsche, pues se había confirmado el adiós del 718 Boxter y Cayman con motor de combustión. Esto era una decisión tomada para seguir apostando por los coches eléctricos, pues estos modelos no iban a desaparecer, pero sí que ya no estarían disponible con motor de gasolina. Esto era algo que ya llevaban pensando mucho tiempo, pero la confirmación era todo un hito en la estrategia de electrificación.

Y de un día para otro se ha pasado de la tristeza de la despedida a un cambio de planes que vuelve a poner estas opciones con motores de combustión en su catálogo. Todo apuntaba a que las próximas noticias sobre estos modelos llegarían en 2026 con sus nuevas variaciones eléctricas, pero finalmente las versiones denominadas superiores de estos dos 718 tendrán motor de gasolina. Lo que empezó siendo un hito estratégico hacia la electrificación, ha acabado siendo un plan abortado.
Cuando hablan de las versiones superiores de los 718 Cayman y Boxter, están hablando de los GT4 RS y el Spyder RS. Estas serán las que estarán disponible con motor de combustión. Este cambio de estrategia se puede ver en el K1 que tampoco va a ser un coche eléctrico finalmente, sino un coche de gasolina o híbrido enchufable. A su vez han hablado de la importancia de estos motores en los Cayenne y Panamera, de los cuales han asegurado que seguirán presentes por varios años más.
Un cambio de estrategia
Los coches eléctricos acabarán dominando los catálogos de la mayoría de marcas del sector en un futuro, pero de momento parece que va a haber que esperar. Y muchas marcas que habían prometido una transición total en poco tiempo han tenido que dar un 'volantazo'. En Porsche no se esconden y su CEO, Oliver Blume, ha explicado los motivos de este cambio de estrategia: "Hemos observado una clara caída en la demanda de automóviles eléctricos exclusivos y estamos teniendo eso en cuenta".

Parece que no a todos los conductores les gustan aún los modelos de cero emisiones y esto hace que las marcas lo noten en sus ventas. La última en sufrir esto ha sido la firma de Stuttgart. De esta forma han decidido que la mejor opción es siempre darle al cliente lo que quiere, por lo que vuelven a centrarse en los coches de gasolina. Sería un error dejarlos atrás tan pronto, y mucho más teniendo en cuenta el dinero que han invertido en estos deportivos de nueva generación.
Otro punto importante que afecta en esta nueva hoja de ruta, es que la marca se ha visto afectada por la disminución de las ventas en China y los aranceles de Estados Unidos. Blume ha catalogado como drástica la disminución de la demanda de bienes de lujo en el país asiático. Ante esto la opción más segura para ellos ha sido retrasar un poco el paso completo hacia los eléctricos y seguir apostando por lo que le ha dado tan buenos resultados estos años.
Sea por un motivo u otro, lo que está claro es que los clientes no estaban preparados aún para un cambio tan significativo. La marca alemana cambia así totalmente su estrategia anunciada hace unos días en búsqueda de revertir la caída en sus ventas. Los coches de combustión todavía no han dicho su última palabra y la transición hacia el mundo de lo eléctrico deberá seguir esperando, por lo menos en el catálogo de Porsche.
