Monsterrat Estaca, de la DGT, defiende las balizas V16 aunque admite que algo podrían haber hecho mejor

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Quedan menos de dos meses para la implementación obligatoria de la V-16 y desde la DGT comienzan a admitir alguno de sus errores.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha entonado el "mea culpa" a través de Montserrat Estaca, jefa del Área de Telemática, en relación con la implementación de la baliza V16 conectada, el dispositivo que sustituirá a los triángulos de emergencia de forma obligatoria a partir del 1 de enero de 2026.

A pesar de defender las bondades del nuevo sistema de preseñalización de peligro, Estaca ha admitido que la comunicación a los conductores ha sido deficiente. La polémica ha rodeado a este dispositivo desde su anuncio, principalmente por el desconocimiento generalizado sobre su uso, obligatoriedad y el sistema de geolocalización que incorpora.

En una entrevista con el diario 20minutos, Montserrat Estaca fue clara: "Deberíamos entonar el mea culpa: no hemos informado suficientemente a la ciudadanía de esta nueva medida. Es verdad que las cosas, a toro pasado, siempre se ven más claras, pero quizá algo podríamos haber hecho mejor".

Esta declaración de la máxima responsable de telemática de la DGT llega en un momento crucial, a poco más de un año de que la baliza V16 con conectividad se convierta en el único elemento legal para señalizar un vehículo inmovilizado en la calzada.

La V16, cuyo uso obligatorio como alternativa a los triángulos se estableció desde julio de 2021, tiene como principal virtud aumentar la seguridad vial al evitar que el conductor tenga que abandonar el vehículo para colocar el antiguo triángulo de emergencia.

Este simple acto es responsable de un número significativo de atropellos cada año en España. Colocada en la parte más alta del coche, generalmente en el techo gracias a su base magnética, la luz de color amarillo auto es visible a mayor distancia y con más rapidez que los triángulos.

El verdadero cambio y el origen de gran parte de las dudas es la conectividad de la baliza. A partir de 2026, solo serán legales las V16 que incorporen un sistema de transmisión de datos que comunique su activación, desactivación y geoposicionamiento al Punto de Acceso Nacional en materia de Tráfico y Movilidad.

Este sistema, conocido como DGT 3.0, permite que la información de la incidencia se comparta de forma inmediata con el resto de los vehículos conectados (a través de navegadores, aplicaciones de tráfico o paneles de mensaje variable), y con los servicios de emergencia y auxilio en carretera.

Para muchos conductores, la idea de un dispositivo que transmite la ubicación ha levantado preocupación respecto a la privacidad. Sin embargo, Estaca y la DGT han sido enfáticas al aclarar que el dispositivo solo transmite la posición cuando está encendido (al señalizar la emergencia) y un identificador técnico que no está vinculado a datos personales como la matrícula o el DNI del conductor.

El objetivo es meramente operativo: alertar de un peligro en la vía para prevenir accidentes y gestionar el auxilio de forma más eficiente.

Uno de los aspectos donde la DGT reconoce su fallo es en la divulgación. El periodo de coexistencia entre los triángulos y las primeras versiones no conectadas de la V16 (que dejarán de ser válidas en 2026) ha generado confusión. Muchos usuarios han optado por comprar balizas más económicas sin conectividad, desconociendo que tendrán que adquirir una nueva en un futuro próximo para cumplir con la ley.

Estaca también abordó la cuestión de las multas. No llevar la baliza V16 (o los triángulos, mientras sigan siendo válidos) estará penado con la misma sanción que existía para los triángulos, que asciende a 80 euros.

Además, quiso tranquilizar sobre el rumor de que el sistema de conectividad podría ser utilizado para multar por exceso de velocidad, negando rotundamente esta posibilidad: "No está previsto legalmente", afirmó, señalando que los datos de geolocalización solo se reciben cuando la baliza está encendida y activa.

El mensaje final de la DGT es un llamado a la conciencia y a la planificación. Aunque la autocrítica es bienvenida, la cuenta atrás hacia la obligatoriedad de la V16 conectada es irreversible.

La baliza representa un avance considerable en la seguridad activa de las carreteras españolas, prometiendo reducir la siniestralidad asociada a los vehículos averiados. No obstante, el desafío ahora es asegurar que todos los conductores comprendan y adquieran el dispositivo homologado antes de la fecha límite para evitar sorpresas y, sobre todo, para garantizar que la transición se traduzca en una mejora real de la seguridad vial

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España