Prescindir de los triángulos y usar la baliza conectada V16 es un error que critica hasta la Guardia Civil. Te respondemos los argumentos

A partir del 1 de enero, todos los conductores están obligados a usar la luz de emergencia V16 en lugar de los triángulos, pero esta decisión de la Dirección General de Tráfico es un error.
Cada vez surgen más voces en contra de la baliza conectada V16, incluso, desde la Asociación Unificada de Guarias Civiles (AUGC). Este dispositivo será obligatorio a partir del 1 de enero, sustituyendo los tradicionales triángulos, lo cual es un error y te vamos a explicar por qué con argumentos.
Cuando suene la última campanada de la Puerta del Sol o de cualquier otro reloj de España, habrá dejado de ser obligatorio el uso de los triángulos de señalización que hemos utilizado siempre cuando hemos sufrido alguna emergencia y nos hemos quedado detenidos en la carretera.
En su lugar, deberemos colocar la luz V16 en el techo del coche, porque así lo decidió la Dirección General de Tráfico hace unos años. En concreto, el uso de estas balizas se aprobó a través del Real Decreto 1030/2022, de 20 de diciembre, que a su vez modifica el anterior Real Decreto 159/2021, de 16 de marzo, por el que se regulan los servicios de auxilio en las vías públicas.
La DGT es el órgano que se encarga de regir la seguridad vial en España. Decir esto puede parecer una obviedad, sin embargo, la entidad que dirige Pere Navarro está cometiendo una irresponsabilidad al obligar a la población a prescindir de los triángulos y sustituirlos con la V16 conectada.
Sustituir los triángulos por la baliza V16 es un error
Vaya por delante que el uso en sí de un dispositivo luminoso que señaliza un vehículo averiado en la carretera no está mal. En realidad, todo sistema que ayuda a identificar un coche en situación de emergencia es bienvenido.
La idea no es mala, pero como complemento de los triángulos, no como reemplazo de estos. Y la razón es muy sencilla, tanto que cuesta creer que no la hayan tenido en cuenta quienes están al frente de la DGT. Insistimos, el órgano que vela por la seguridad en las carreteras españolas.
España es un país bastante montañoso, salvo la zona de la meseta, sobre todo, gran parte de Castilla-La Mancha y parte de Castilla y León. Pero, por lo demás, tiene una orografía complicada, con carreteras llenas de curvas, muchas veces cerradas, y cambios de rasante.

Si te quedas tirado en medio de una curva o tras un cambio de rasante, y colocas la luz baliza V16 en el techo, los demás conductores no la van a ver hasta que se topen con el vehículo.
En cambio, los triángulos hay que colocarlos, al menos, a una distancia de 50 metros y que sean visibles a 100 metros, tal y como obliga la legislación vigente hasta ahora. Esto significa que, si te quedas tirado en una curva, al colocar los triángulos a una mayor distancia, los demás usuarios van a saber que hay un peligro en la calzada mucho antes.
A esto hay que añadir que la luz de las balizas V16 no siempre se ven bien. En general, de noche se ven, pero de día no tanto. Depende del modelo comprado. La cosa se complica si hay niebla, llueve intensamente o nieva.
Es muy peligroso

Prescindir de los triángulos es peligroso. La DGT lo justifica en que, al usar la luz V16, ya no tenemos que bajarnos del coche y caminar por el arcén o la carretera para colocar los triángulos, con riesgo de ser atropellados por otro vehículo.
Es verdad que ese riesgo existe, pero ¿cuántas personas han sido arrolladas en esas circunstancias? Tráfico publica cada año los datos de fallecidos (que, por cierto, están estancados, no hay una mejora palpable) y, en ellos, hace referencia al número de personas fallecidas atropelladas en una autovía o carretera.
Pero en esa cifra incluye agentes de tráfico y operarios de mantenimiento de las carreteras que, desgraciadamente, en ocasiones son arrollados por un vehículo. También ocurre que en algunas zonas rurales algunas personas caminan por una carretera comarcal y las embiste un coche.
Es decir, no sabemos exactamente cuántas personas mueren al año por atropello mientras estaban caminando por la vía para poner los triángulos. Las habrá, seguramente, pero muy pocas y, desde luego, no parece razón suficiente para prescindir de un elemento de señalización que es más eficaz en las situaciones que hemos expuesto arriba.
Por otro lado, como ha dicho la Asociación Unificada de Guarias Civiles, si los agentes de tráfico y los operarios de mantenimiento sufren atropellos, utilizando más y mejores dispositivos de señalización (las luces de los coches patrulla y de los vehículos de mantenimiento son infinitamente más potentes), ¿qué no ocurrirá con las balizas V16?
Por todo ello, sostenemos que la DGT comete un error al obligarnos a prescindir los triángulos y usar la luz de emergencia V16 conectada, un error que se puede traducir en un aumento de accidentes.
