No llevar la baliza V16 conectada puede suponer una multa de 200 euros y no usarla, llevarte a la cárcel

Las balizas V16 de la DGT van a ser obligatorias en un mes y medio. Si no llevas una luz de emergencia homologada, esta es la multa y las posibles consecuencias.
A partir del 1 de enero de 2026, todos los vehículos matriculados en España deberán contar obligatoriamente con una baliza luminosa V16 conectada, el único dispositivo autorizado para preseñalizar incidencias en carretera y que, por tanto, supone el adiós definitivo a los triángulos de emergencia. No llevarla o no hacer uso de esta luz de emergencia tiene multa y puede estar penado incluso con cárcel.
Así lo recuerda Netun Solutions, la empresa de las balizas de emergencia Help Flash, que advierte de las importantes consecuencias legales, económicas e incluso penales que puede acarrear no cumplir con esta obligación. Todo ello, en un contexto en el que la mayoría de conductores desconoce cómo le afecta la llegada de las luces V16.
El cambio normativo busca mejorar la seguridad vial y reducir el riesgo de atropellos en situaciones de emergencia en carretera, sustituyendo definitivamente a los triángulos de emergencia que entraron en servicio en Europa en 1999.
¿Qué consecuencias tiene no llevar o no usar la baliza V16?
Sin embargo, más allá del componente preventivo que tienen las balizas de la DGT, el uso de este dispositivo también implica responsabilidades legales para el conductor. No llevarla o no usar un dispositivo homologado puede derivar en multas, pérdida de cobertura del seguro e incluso responsabilidad penal en caso de accidente con víctimas.
Según explica la compañía en un comunicado, no disponer de una baliza V16 conectada o llevar una que no cumpla los requisitos oficiales, se considerará una infracción leve, la cual se sanciona con una multa de 80 euros.
Este importe, no obstante, se ve incrementado en caso de producirse una avería o siniestro y el no señaliza correctamente la inmovilización del vehículo con la baliza. En este caso, la infracción se eleva a grave, con multas que pueden alcanzar los 200 euros. En ningún caso esta sanción conlleva la pérdida de puntos del carné de conducir, al menos por el momento.
Sin embargo, las consecuencias pueden ser más serias si la omisión de una debida señalización deriva en un accidente de tráfico. La normativa actual establece que los conductores deben adoptar “las medidas necesarias para advertir el riesgo” cuando un vehículo queda detenido en la calzada, una obligación recogida en el artículo 51 del Texto Refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.
Tu seguro podría eximir responsabilidades
En este sentido, no advertir adecuadamente una avería o accidente puede considerarse negligencia grave, lo que permitiría a las aseguradoras reclamar al conductor los daños ocasionados.
Si de esta negligencia deriva un accidente de tráfico, las compañías de seguros podrían pagar las indemnizaciones a los perjudicados y después exigir el reembolso al conductor responsable si se demuestra que no señalizó la inmovilización del vehículo con una baliza V16 homologada. Por tanto, el seguro podría “limpiarse las manos” y trasladar toda la responsabilidad al conductor.
En los casos más graves, la falta de señalización podría tener consecuencias penales. “No disponer de la señal luminosa V16 no es delito en sí mismo, pero si la omisión de medidas de seguridad causa lesiones o la muerte de otra persona, el conductor podría enfrentarse a cargos de homicidio o lesiones imprudentes”, señala la empresa. En ese supuesto, las penas podrían alcanzar los cuatro años de prisión y la retirada del permiso de conducir.
La compañía recuerda que, a pesar de la inminente entrada en vigor de la nueva norma, los fabricantes de coches aún no están obligados por ley a entregar los vehículos nuevos con una V16 conectada incluida. No obstante, algunas marcas como Toyota o Volvo ya han comenzado a ofrecerlas a sus clientes como elemento adicional de seguridad.
También surgen dudas en el ámbito del renting y las flotas de empresa. El comunicado aclara que el Reglamento General de Vehículos obliga a que los coches en circulación cuenten con el dispositivo entre su dotación básica de accesorios y herramientas.
Por tanto, el responsable de que el coche disponga de la baliza es el titular del vehículo, es decir, la empresa alquiladora, salvo que el contrato establezca lo contrario y transfiera esa responsabilidad al arrendatario a largo plazo.
Menos de dos meses para que sean obligatorias
La baliza V16 conectada no es solo un accesorio más, sino un elemento esencial para garantizar la seguridad y evitar consecuencias legales. Su incorporación se enmarca dentro de una estrategia más amplia de modernización de la seguridad vial en España, que apuesta por la tecnología y la conectividad para reducir el número de víctimas en carretera.
Este dispositivo, a diferencia de los triángulos tradicionales, emite una señal luminosa visible a larga distancia y comunica la ubicación del vehículo inmovilizado a través de la plataforma DGT 3.0, lo que permite alertar al resto de conductores en tiempo real. De este modo, mejora la visibilidad del vehículo detenido y facilita la actuación de los servicios de emergencia.
A medida que se acerca la fecha límite, desde la empresa insisten en la importancia de verificar que la baliza sea un modelo homologado y conectado, ya que no todas las luces V16 disponibles en el mercado cumplen los requisitos que exige la normativa. La DGT, de hecho, tiene un listado público de modelos autorizados en su página web (consúltalo aquí).
