El BMW Turbo Concept fue creado para conmemorar los JJ.OO. de Múnich, pero fue mucho más que eso con su motor M10 con turbocompresor KKK

BMW Turbo Concept
BMW Turbo Concept

Presentado en 1972 con motivo de los JJ.OO. de Múnich, el BMW Turbo Concept es un prototipo que introdujo a la marca alemana en la era de los motores turboalimentados.

No obstante, los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972 estuvieron marcados por el trágico atentado que se cobró la vida de 11 atletas israelíes y por el debut del BMW Turbo Concept, un prototipo innovador presentado con motivo de los JJ.OO. que sirvió como base para el desarrollo de una nueva generación de vehículos y cuyo motor, el M10, adelantó el que acabaría siendo el primer coche europeo con motor turboalimentado de producción en serie, el BMW 2002 Turbo de 1973.

El motor M10 ocupa un lugar privilegiado en la historia de BMW. Nacido a comienzos de la década de 1960 bajo la dirección del ingeniero Alexander von Falkenhausen, este bloque de cuatro cilindros fue concebido para impulsar las berlinas de la Neue Klasse, pero acabó convirtiéndose en una de las mecánicas más versátiles, longevas y exitosas jamás desarrolladas por el fabricante alemán. Su carrera comercial se prolongó durante más de 25 años y sirvió de base para numerosos proyectos deportivos y de competición.

Más que un prototipo: el inicio de la relación de BMW con los motores turbo

BMW Turbo Concept
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Sin embargo, por lo que es más conocido el motor M10 es porque fue la mecánica escogida para dar vida al BMW Turbo Concept presentado en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972. Para este espectacular prototipo, BMW recurrió a una evolución del bloque M10 de 1.990 cc, una mecánica de cuatro cilindros en línea con bloque de hierro fundido, culata de aluminio, un árbol de levas en cabeza y dos válvulas por cilindro.

Lo realmente interesante era que los ingenieros de BMW decidieron acoplar un turbocompresor KKK al motor del prototipo, una solución prácticamente inédita en un automóvil de carretera de la época. El resultado era un incremento notable de las prestaciones y una mejora de su rendimiento.

Instalado en posición central transversal justo detrás de los asientos, este motor equipaba un sistema de inyección mecánica de combustible y desarrollaba 280 CV de potencia a 7.200 rpm. Al propulsor se asoció una caja de cambios manual que enviaba el movimiento directamente a las ruedas traseras.

Como resultado de esta configuración mecánica, el BMW Turbo Concept era capaz de alcanzar los 264 km/h de velocidad máxima y podía acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 6,6 segundos

BMW Turbo Concept
BMW Turbo Concept

En cierto modo, el prototipo adelantaba lo que acabaría siendo un superdeportivo de producción con motor central en 1978, el BMW M1, el primero de una legendaria saga de vehículos que ha reportado a BMW numerosos éxitos comerciales y deportivos.

Pero, por encima de todo esto, lo más importante fue el papel que desempeñó el BMW Turbo Concept como laboratorio tecnológico para la firma de Múnich. El trabajo realizado con el motor M10 turboalimentado sentó las bases de lo que se convirtió finalmente en el BMW 2002 Turbo en 1973, considerado el primer coche con motor sobrealimentado en Europa fabricado en serie.

La arquitectura del motor M10 sirvió también como base para el desarrollo de los motores turbo de competición con los que BMW conquistó la Fórmula 1 en la década de 1980. De hecho, el célebre propulsor BMW M12/13 que impulsó a Nelson Piquet hasta el título mundial de 1983 era en realidad una evolución extrema del mismo bloque M10 concebido casi dos décadas antes, una muestra de la extraordinaria robustez y potencial de diseño de esta mecánica legendaria que en circo de la F1 llegó a producir potencias de más de 1.500 CV con apenas 1.5 litros de cilindrada.

BMW Turbo Concept, o cómo en 1972 la marca ya pensaba en cómo sería el BMW M1

BMW Turbo Concept
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Como te adelantaba unos párrafos más arriba, el Turbo también sirvió como estudio de diseño para mostrar cómo sería el M1 seis años más tarde, así como al primer BMW Serie 8, que acabaría viendo la luz en 1989.

Su carrocería en forma de cuña, el frontal con faros escamoteables o sus puertas de ala de gaviota eran solo algunos de los elementos estéticos que caracterizaban el diseño del BMW Turbo Concept de 1972, un coche que apenas media 4,15 metros de largo, tenía 1,89 metros de ancho y solo 1,11 metros de alto.

Obra del diseñador Paul Bracq, el prototipo introdujo un interior con un diseño y una distribución realmente innovadora para la época. Había un volante de cuatro radios, un cuadro de instrumentos con un diseño horizontal, multitud de relojes en el salpicadero y avanzados sistemas de seguridad, como protección contra impactos laterales o un radar de distancia de frenado.

El BMW Turbo Concept ocupa, por lo tanto, un lugar muy especial en la historia de BMW durante la segunda mitad del pasado siglo XX. Adelantó cómo sería el superdeportivo M1 que dio forma a la gama BMW M, equipó un innovador motor sobrealimentado de altas prestaciones y presentó numerosos avances que años más tarde acabarían llegando a los coches de producción de la firma bávara.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España