El motor diésel no ha muerto: los investigadores del Southwest Research Institute han creado uno

El Southwest Research Institute desarrolla un nuevo motor diésel.
El Southwest Research Institute desarrolla un nuevo motor diésel.Southwest Research Institute.

Este instituto estadounidense ha desarrollado un propulsor diésel capaz de reducir las emisiones sin sacrificar el rendimiento, acercándose a futuras normativas anticontaminación.

El motor de gasóleo no está muerto, todo lo contrario. De hecho, los coches diésel siguen siendo una buena opción para muchos usuarios y todavía quedan opciones interesantes en el mercado. Pero, desde Estados Unidos, nos llega un motor de gasoil destinado a uno de los sectores más difíciles de electrificar.

La electrificación ha avanzado mucho en la industria del automóvil en los últimos años, pero plantea dificultades en otros ámbitos, como en vehículos industriales y maquinaria fuera y dentro de la carretera, donde el diésel es fundamental.

Para que esta tecnología siga siendo viable en el tiempo, investigadores del Southwest Research Institute, ubicado en el estado de Texas, han desarrollado un motor diésel capaz de reducir las emisiones sin sacrificar el rendimiento, acercándose a futuras normativas anticontaminación.

La parte nuclear del trabajo han sido los límites Tier 5, las normativas de emisiones más estrictas para motores diésel fuera de carretera que propone la Junta de Recursos del Aire de California o California Air Resources Board (CARB) en inglés.

Cumplir con los límites Tier 5

Como explica Alex Michlberger, ingeniero del área motriz del instituto, “el objetivo de las normas Tier 5 de CARB es reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas (PM) en un margen significativo”.

Esto afecta sobre todo a los motores diésel que se utilizan en aplicaciones fuera de la carretera, básicamente, en maquinaria agrícola, de construcción, generadores, etc., donde es más difícil la electrificación.

“La industria no dispone actualmente de una solución rentable para cumplir Tier 5. Nuestro proyecto pretende ayudar a ofrecer esa solución”, afirma Michlberger.

Un motor procedente de un diésel de cuatro cilindros comercial

Los investigadores estadounidenses no han desarrollado un motor diésel desde cero, sino que han partido de uno ya existente, un bloque diésel comercial de cuatro cilindros y 74 CV.

Con esta elección, querían comprobar hasta qué punto una mecánica ya disponible podía cumplir objetivos de emisiones más estrictos mediante ajustes de hardware y calibración.

Según explican desde el centro, los motores que presentan más dificultades técnicas para adaptarse a los nuevos límites son aquellos con potencias que oscilan entre 19 kW y 56 kW (es decir, entre 25 y 75 CV).

Por debajo de 19 kW, se podían adoptar soluciones eléctricas, mientras que por encima de 56 kW se esperan sistemas de control de emisiones similares a los que se utilizan en aplicaciones en carretera.

Recirculación de gases y limitación de partículas

Los investigadores del SwRI han creado un motor diésel que utiliza la tecnología EGR, que permite la recirculación de gases de escape. Modificaron la válvula de descarga del turbo y añadieron un enfriador de mayor capacidad.

De esta forma, aumentaron la tasa de recirculación. A esto se unen diferentes soluciones de calibración orientadas a limitar las partículas.

Las pruebas en laboratorio se hicieron siguiendo los protocolos RMC y NRTC utilizados para evaluar el comportamiento de motores no destinados a carretera. Los resultados revelaron que el motor logró los mencionados objetivos Tier 5 sin sacrificar el rendimiento. En resumen, el nuevo motor diésel reducía las emisiones sin perder prestaciones.

“En las demostraciones RMC, vimos que las emisiones de NOx se redujeron un 22% y los hidrocarburos no metánicos, un 56%, en comparación con el objetivo Tier 5. Para el NRTC, encontramos que las emisiones de NOx se redujeron un 28% y los hidrocarburos no metánicos, un 50%, en comparación con el objetivo Tier 5”, añadió Michlberger.

Con esta demostración, lejos de estar muerto, el diésel podría tener margen técnico todavía para cumplir normas de emisiones más exigentes y seguir aplicándose en maquinaria pesada, donde es muy necesario.

El coche diésel aún tiene sentido

Pese a toda la propaganda en contra, el coche diésel sigue siendo hoy perfectamente útil, dependiendo de las necesidades del usuario. Este motor ofrece un gran rendimiento en modelos grandes y pesados, como berlinas grandes, SUV, todoterrenos y monovolúmenes, y es la mejor opción para aquellos que hagan muchos kilómetros al año.

Normalmente, interesa comprar un automóvil diésel a partir de un kilometraje anual que supere los 20.000, especialmente si la mayor parte de los trayectos se realizan en carretera y autovía.

El motor diésel es muy eficiente y ofrece una gran relación entre prestaciones y consumos. Además, aunque el precio del gasóleo está ahora más caro, el consumo siempre será más bajo que en otro tipo de vehículo, por tanto, el conductor seguirá ahorrando en este sentido.

Además, a igualdad de equipamiento y potencia, a la larga es más barato el diésel, siempre y cuando se recorran muchos kilómetros anuales.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España