Ni gasolina ni híbridos. Hay veces en que un coche diésel es la mejor opción: "es muy apropiado para determinados tipos de vehículos"

El gasóleo ha pasado de ser el combustible más apreciado por los conductores a quedar denostado. Sin embargo, los coches diésel siguen siendo recomendables, según qué casos.

Nunca como ahora había sido tan difícil la compra de un coche nuevo, debido a la gran variedad de sistemas de propulsión. ¿Qué interesa más, un vehículo de gasolina, diésel, híbrido…? En esta ocasión, vamos a analizar cuándo es más recomendable comprar un coche con motor diésel.

Responder a la pregunta anterior no es fácil, porque requiere tener en cuenta numerosos factores, como las necesidades del conductor, el uso que haga del vehículo o sus propias características. Hay quienes piensan que ya no tiene mucho sentido comprar un coche diésel, pero no es verdad. Otra cosa es que las autoridades quieran que lo creamos.

El gasóleo ha sido durante muchos años el combustible favorito de muchos conductores, especialmente, a partir de los años 90, cuando la tecnología permitió que los motores turbodiésel ofrecieran un gran rendimiento con consumos muy bajos.

El punto de inflexión se produjo en 1999, cuando las ventas de automóviles diésel superó, por primera vez, a las de gasolina. A partir de ahí, la balanza se inclinó cada vez más hacia el diésel, hasta representar el 71% de las matriculaciones en 2007. 

El cambio de tendencia comenzó en 2013, cuando empezaron a caer las ventas de vehículos a gasóleo. Tras destaparse el escándalo de Volkswagen en 2015 en Estados Unidos, el proceso se aceleró.

Las ventas de coches diésel han caído en picado

El cambio en los gustos de los consumidores ha sido tan drástico, que los coches diésel han pasado de representar la mayoría de las ventas totales a tener una cuota de mercado inferior a los eléctricos. Sí, hoy se venden más coches eléctricos que diésel. Algo que nadie habría imaginado jamás hace unos años.

2023 fue ya un año especialmente malo para los coches diésel, con apenas el 12,5% de las matriculaciones totales. En 2024, ese porcentaje bajó hasta el 9,5% y todo apunta a que en 2025 volverá a bajar.

En lo que va de año, a la espera de conocer los datos de matriculaciones de septiembre, las ventas de automóviles con motor diésel suponen el 5,6% del mercado, mientras que los coches eléctricos puros alcanzan el 7,68%.

En estos datos encontramos la explicación a que la oferta diésel sea cada vez más reducida. Incluso, algunas marcas la han eliminado en todos o casi todos sus modelos. 

Ofensiva contra el motor de gasóleo

Pero las ventas de coches diésel no han caído porque sí o porque, de repente, se haya producido un cambio de gustos en los consumidores. En Europa se ha llevado a cabo una ofensiva clara contra el motor de gasóleo y, mediante medidas anticontaminación, las autoridades han destruido este tipo de motor.

Las diferentes normativas de emisiones han obligado a aumentar la complejidad de los motores en general y de los diésel en particular, lo que ha mermado su fiabilidad.

Pero también han aumentado los costes de fabricación para los fabricantes, lo que se traduce posteriormente en un precio de venta más alto. El margen de beneficio se reduce y eso es lo que explica que las marcas generalistas hayan renunciado casi en su totalidad al gasóleo, salvo pequeñas excepciones, y sólo las premium puedan seguir ofreciendo esta tecnología.

A esto hay que añadir la eliminación gradual de aquellos incentivos de los que siempre gozó el diésel, como una menor presión fiscal que le hacía tener un precio mucho más bajo que la gasolina. Hoy el litro de gasóleo sigue siendo más barato, pero la diferencia se ha reducido en los últimos años. 

Además, no olvidemos que el Gobierno de España conserva guardado en un cajón la imposición de un impuestazo al diésel, una de las condiciones a las que se comprometió con la Unión Europea para recibir el dinero de los fondos Next Generation. Pero el Ejecutivo sigue sin aplicarlo.

Y no olvidemos la puesta en marcha de medidas como las Zonas de Bajas Emisiones y las etiquetas DGT que limitan la movilidad de los vehículos, pero afecta más a los de gasóleo. De hecho, hay ciudades donde los coches diésel con más de diez años no pueden acceder a las ZBE, que son los que tienen etiqueta B.

Todo este ecosistema generado en estos últimos años ha hecho que los conductores apuesten cada vez más por soluciones alternativas, como los vehículos híbridos o con algún tipo de electrificación. Sin embargo, comprar un coche diésel tiene sentido todavía. ¿Cuándo?

¿Cuándo es mejor comprar un diésel?

Lo cierto es que un coche diésel sigue siendo muy apropiado para determinados tipos de vehículos y para algunos conductores. Esta mecánica ofrece un gran rendimiento en modelos grandes y pesados, como berlinas grandes, SUV, todoterrenos y monovolúmenes, y es la mejor opción para aquellos que hagan muchos kilómetros al año.

A partir de un kilometraje anual que supere los 20.000, interesa comprar un coche diésel, sobre todo, si la mayor parte de los trayectos se realizan en carretera y autovía. El motor diésel es muy eficiente y ofrece una gran relación entre prestaciones y consumos.

Además, aunque el precio del gasóleo va a subir y se va a igualar con el de la gasolina (al menos, en teoría), el consumo siempre será más bajo que en otro tipo de vehículo, por tanto, el conductor seguirá ahorrando en este sentido.

Es cierto que el precio de los coches diésel es cada vez más alto, debido a la tecnología que emplean para reducir las emisiones y al aumento de los costes, como hemos comentado antes, pero esto es algo que afecta a todos los automóviles en general. A igualdad de equipamiento y potencia, a la larga será más barato el diésel, siempre y cuando se recorran muchos kilómetros anuales, insistimos.

En cambio, no tiene sentido comprar un coche diésel para quien realice pocos kilómetros y haga un uso preferente en ciudad. No sólo porque no amortizará la diferencia de precio con respecto a un modelo equivalente de gasolina, sino también porque las actuales tecnologías para reducir las emisiones hacen incompatibles estos motores con la ciudad.

Nos referimos a sistemas como las válvulas EGR que recirculan los gases de escape, el filtro de partículas o el catalizador de AdBlue. Todo esto tendrá que “trabajar” más.

El diésel es compatible con la etiqueta ECO

Por otra parte, actualmente hay coches diésel que pueden lucir la etiqueta ECO de la DGT. Son los microhíbridos o híbridos ligeros, que suelen ser de gasolina, pero también los hay de gasóleo.

Estos vehículos incorporan tecnología de 48 V, es decir, una pequeña hibridación que permite arañar algunas décimas al consumo y obtener la etiqueta ECO. Incluso, hay coches con motor diésel híbrido enchufable y etiqueta CERO, aunque esta tecnología sólo está presente en Mercedes y son vehículos caros.

Por tanto, debemos concluir diciendo que, pese a todo lo que se dice, sigue siendo recomendable comprar un coche diésel en la actualidad, dependiendo del uso y el tipo de vehículo. 

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España