Coches para verdaderos amantes del motor, BMW 2002 Tii

Historia viva de BMW.

Seguro que la gran mayoría conocéis el BMW 2002 Turbo, uno de los coches más importantes de la marca alemana. Retocado por la entonces joven división deportiva M, fue un coche innovador, convirtiéndose en el primer coche europeo en montar de serie un propulsor turboalimentado. Pero antes que este hubo versiones muy interesantes que allanaron el camino para la llegada del Turbo. Y con ello os hablamos de otro de esos coches para verdaderos amantes del motor, BMW 2002 Tii.

El BMW 2002 nacía a finales de la década de los 60. Se trataba de un coche que tenía una misión bien complicada, salir de una profunda crisis económica que tenía a la marca en jaque desde hacía tiempo. La serie comenzaría con el 1500, un coche al que le sucederían los 1600, 1800 y finalmente los 2000.

Con la berlina de la Serie 2000 a BMW se le ocurrió lanzar una variante coupé. Querían que tuviera el mismo motor dos litros del 2000, pero con el diseño del 1600. Este último todavía seguía en producción, y aunque el máximo responsable de la compañía no lo veía con buenos ojos, el proyecto continuó con un enfoque claramente norteamericano. En estas tierras era donde la Serie 2000 tenía más éxito. 

De todo esto surgiría el BMW 2002, un coche que incluso tuvo variantes station wagon y un cabrío. Eso sí, este último era construido bajo pedido en Alemania. El último modelo del 2002 dejó la planta en 1976, una vez que el proyecto del primer M3 ya era una realidad. Entonces, igualmente, ya había sido producido el BMW 2002 Turbo.

Pero en los primeros años del modelo nacería la versión BMW 2002 Ti, un coche que vio la luz en 1968. Fue gracias a Werner Bönsch, director de planificación BMW, que se encontró con Alex von Falkenhausen, diseñador del motor M10 de BMW. Ambos tenían claro que el BMW 2002 debía ser un coche ágil y potente. Eso sí, querían que fuera suficientemente asequible. 

El éxito llegó prácticamente al instante. Nada más comenzar la década de los 70, diferentes unidades preparadas del 2002 ganaron las 24 horas de Nürburgring en su categoría. Originalmente montaba un motor de 2.0 litros con unos 108 caballos de potencia que utilizaba inyección. Un coche que, como habían soñado, era ágil, potente y ciertamente asequible.

Entonces llegaría la variante Tii, una versión más potente y con una mejor puesta a punto. Contaba con 130 CV y alcanzaba los 185 km/h, todo con un 0-100 en menos de 10 segundos. Su motor estaba gobernado por una caja de cambios manual de cuatro velocidades, modelo que utilizaba suspensión independiente en ambos ejes y discos de freno delanteros. Por supuesto, la potencia era enviada al eje posterior.

Lo cierto es que en un inicio nadie esperaba el éxito que tuvo este modelo, un coche que se ha convertido en un mito para todos los aficionados a BMW. Y es que guarda la esencia de los mejores deportivos de la marca, siendo la variante Turbo el padre del primer BMW M3. Ligero, ágil y deportivo.

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