Aunque al nuevo iX3 se le conoce como Neue Klasse, en realidad el primero de todos fue el BMW 1500

BMW 1500
BMW 1500

Hablar de la Neue Klasse no es solo hablar de movilidad eléctrica, es hablar de un momento transcendental en la historia de la compañía, marcado por el BMW 1500.

Cuando hoy BMW habla de Neue Klasse para definir su nueva generación de coches eléctricos, el término suena a futuro, innovación y ruptura tecnológica. Sin embargo, esa denominación no es nueva. Ni siquiera nace en el siglo XXI. La primera Neue Klasse, la original, vio la luz a comienzos de los años ‘60 y tuvo un protagonista, el BMW 1500, un modelo que no solo cambió el rumbo de la marca, también la salvó.

Para entender la importancia del 1500 hay que situarse en la Europa de la posguerra, y más concretamente en la Alemania de finales de la década de 1950. BMW atravesaba uno de los momentos más delicados de su historia. De ahí que se le atribuya a la Neue Klasse el mérito de haber evitado el colapso del fabricante de Baviera.

Una gama de modelos con claros extremos

BMW 1500
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La gama del fabricante con sede en Múnich se dividida en pequeños utilitarios como el Isetta o el 700, y grandes y costosos modelos de seis y ocho cilindros, coches inaccesibles para una clase media que por aquel entonces se encontraba en pleno crecimiento. Esta gama dibujaba dos extremos muy distantes y, en medio, la nada.

Esa ausencia de un modelo intermedio se convirtió en un problema estratégico para BMW. La demanda estaba cambiando, los ingresos medios subían y el mercado reclamaba berlinas modernas, bien equipadas y con un enfoque más dinámico. BMW no tenía una propuesta en su oferta de modelos que satisficiera las necesidades de ese nicho de mercado.

De hecho, la situación de BMW era tan comprometida que en 1959 la compañía estuvo a punto de desaparecer, y solo la intervención de Herbert Quandt evitó su absorción por parte de Daimler-Benz, aunque esa es una historia que da para otro artículo.

La solución pasaba por crear un coche completamente nuevo, concebido desde cero, que se situara en el centro de la gama de vehículos de la marca y que, de paso, redefiniera la identidad de BMW. Ese proyecto, iniciado en los años ‘50 y relanzado tras la crisis financiera, culminó en 1961 con la presentación del BMW 1500 en el Salón del Automóvil de Frankfurt. Su impacto fue inmediato.

Nace el BMW 1500, el primer Neue Klasse

BMW 1500
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El 1500 debutó como un prototipo, pero dejó claro que no se trataba de un ejercicio de diseño sin futuro. El público hacía cola durante más de media hora para verlo de cerca. Cuatro puertas, proporciones equilibradas y una estética limpia y moderna marcaron una ruptura clara con los modelos anteriores de la marca. No era conservador, pero tampoco extravagante.

Su diseño, desarrollado bajo la dirección de Wilhelm Hofmeister, quien da nombre a la icónica curva Hofmeister presente en los modelos de BMW, con la colaboración de Giovanni Michelotti, miraba a Europa y no a Estados Unidos, y sentó las bases de lo que BMW sería durante décadas.

Ese diseño incorporaba además elementos que acabarían convirtiéndose en seña de identidad. El más reconocible fue la reinterpretación de la parrilla doble en forma de riñón, integrada ahora de manera más horizontal y con un papel más ornamental. También debutaba la mencionada curva Hofmeister, ese quiebro en el pilar C que nació por razones estructurales y terminó convirtiéndose en un rasgo icónico del diseño de BMW.

Bajo el capó, el BMW 1500 escondía otra de sus grandes revoluciones. Su motor de cuatro cilindros y 1.5 litros, desarrollado por Alexander von Falkenhausen, era completamente nuevo y apostaba por soluciones técnicas avanzadas para la época.

Con 80 CV de potencia, un árbol de levas en cabeza, válvulas inclinadas y una arquitectura pensada para evolucionar, el propulsor ofrecía prestaciones destacadas frente a sus rivales, tanto en velocidad punta como en consumo y suavidad de funcionamiento.

Pero el BMW 1500 no solo destacaba por su motor. El chasis fue otro de sus grandes argumentos. La combinación de una suspensión delantera tipo McPherson y un eje trasero cuidadosamente afinado permitía un comportamiento dinámico muy superior al habitual en las berlinas medias del momento.

Numerosas innovaciones técnicas debutaron en el 1500

BMW 1500
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BMW había puesto énfasis en la estabilidad, la neutralidad en curva y el control, hasta el punto de que algunos periodistas afirmaron que conceptos como subviraje y sobreviraje “perdían su significado” al volante del 1500.

Todo ello se integraba en una carrocería autoportante de acero, rígida y ligera, con un aprovechamiento del espacio interior muy avanzado. La cabina ofrecía buena visibilidad, asientos individuales con sujeción lateral y soluciones prácticas poco habituales en la época. Incluso la seguridad pasiva, todavía incipiente en los años ‘70, empezaba a tener presencia con elementos como el volante acolchado o la posibilidad de instalar cinturones de seguridad.

La llegada del BMW 1500 al mercado en 1962 no estuvo exenta de dificultades. La demanda superó con creces la capacidad de producción, lo que obligó a BMW a construir nuevas instalaciones y a contratar personal sin experiencia, generando problemas iniciales de calidad. Sin embargo, la marca reaccionó con rapidez, implementó nuevos controles y logró estabilizar la producción en poco tiempo.

El BMW 1500 encontró su público, atrajo a un nuevo tipo de cliente, principalmente profesionales y empresarios, y sentó las bases de una familia de modelos que no tardaría en crecer. En apenas dos años llegaron el BMW 1800, el 1800 Ti y, más adelante, las variantes más potentes y deportivas, con el 2002 Tii como máximo exponente, que consolidaron la Neue Klasse como una nueva forma de entender el automóvil.

Con el tiempo, aquella primera Neue Klasse evolucionó, dio lugar a modelos aún más avanzados y desembocó finalmente en la creación del BMW Serie 5 en 1972. Pero todo empezó con el BMW 1500. Un coche que nació en un momento crítico, que redefinió la identidad de la marca y que demostró que BMW podía combinar deportividad, tecnología y practicidad en una berlina para el día a día.

Hoy, la Neue Klasse vuelve a ser tendencia, pero con un enfoque muy diferente al que se mostró por primera vez a principios de la década de 1960. Esta reinterpretación encuentra su espacio en la nueva movilidad eléctrica de la marca, con el nuevo BMW iX3 como el primer gran integrante de esta familia.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España