Cinco conductores en 40 minutos: la denuncia de la Policía Foral de Navarra por superar por mucho el límite de 100. Y todo, "a pesar de que el radar se encontraba visible"

Radar navarro capta cinco infractores en menos de 40 minutos
Radar navarro capta cinco infractores en menos de 40 minutos
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Los agentes de tráfico confiaban en la visibilidad del radar para motivar una conducta de mayor responsabilidad al volante. Sin embargo, no acabó teniendo el efecto deseado.

La seguridad vial en las carreteras españolas vuelve a estar en el punto de mira tras la actuación realizada por los agentes de la Policía Foral de Navarra en un control preventivo de velocidad. Durante un operativo de vigilancia ordinario instalado en una vía secundaria del entorno foral, las fuerzas de seguridad interceptaron a cinco conductores que circulaban cometiendo infracciones graves por exceso de velocidad en un intervalo de apenas cuarenta minutos. La intervención ha puesto de manifiesto la persistencia de conductas de alto riesgo al volante, incluso cuando los dispositivos de control y señalización son perfectamente identificables por los usuarios de la vía.

El despliegue policial se había ubicado en un tramo interurbano catalogado con un límite máximo permitido de 100 kilómetros por hora. Este tipo de vías suelen concentrar una parte considerable de los accidentes de tráfico registrados en la comunidad autónoma debido a combinaciones de factores como la presencia de cruces al mismo nivel, accesos a fincas agrícolas o condiciones de visibilidad cambiantes. Por este motivo, la Policía Foral programa de forma periódica controles de velocidad destinados a disuadir a los automovilistas de apretar en exceso el acelerador y prevenir situaciones de peligro insalvables.

Lo que más ha llamado la atención de los propios agentes encargados del dispositivo no ha sido únicamente el elevado número de vehículos cazados en tan breve espacio de tiempo, sino las circunstancias en las que se produjeron los hechos. Según ha subrayado el propio cuerpo policial, el dispositivo de velocidad se encontraba posicionado de manera plenamente visible en el margen de la carretera, sin recurrir a camuflajes ni a ocultaciones estratégicas. 

El nuevo radar de remolque llega a esta zona en obras
El nuevo radar de remolque llega a esta zona en obras

A pesar de contar con campo de visión directo sobre el control desde una distancia suficiente para haber reducido la marcha, los cinco conductores ignoraron la presencia del vehículo de las fuerzas de seguridad y continuaron su trayectoria a velocidades muy superiores a la máxima autorizada. Las lecturas del cinemómetro revelaron excesos de velocidad desmedidos que superaban con holgura los márgenes de tolerancia establecidos por la normativa vigente. Varios de los vehículos fiscalizados sobrepasaron el límite de cien kilómetros por hora con cifras que ponían en grave riesgo la integridad física de los propios ocupantes y del resto de usuarios de la carretera.

 La concatenación de estas cinco infracciones en tan solo cuarenta minutos supone un ritmo de detección casi continuo, donde los agentes debieron tramitar de forma sucesiva las correspondientes expedientes sancionadores a medida que las pantallas registraban cada uno de los excesos cometidos. Tras registrar las lecturas del radar, patrullas de la Policía Foral procedieron a dar el alto a los vehículos infractores más adelante para notificarles la denuncia de forma presencial y comprobar la documentación tanto de los automovilistas como de los turismos. 

Las sanciones asociadas a este tipo de conductas conllevan importantes multas económicas que pueden alcanzar los seiscientos euros, además de la retirada directa de entre cuatro y seis puntos del permiso de conducir, en función del tramo de velocidad excedido respecto a la norma. 

En los casos más extremos, si el exceso supera en más de ochenta kilómetros por hora el límite fijado en vías interurbanas, el hecho pasa a ser tipificado como un delito contra la seguridad vial según el Código Penal, lo que puede acarrear penas de prisión, trabajos en beneficio de la comunidad o la privación del derecho a conducir vehículos a motor durante periodos de hasta cuatro años.

Desde la Policía Foral de Navarra se ha hecho un llamamiento explícito a la prudencia y a la concienciación ciudadana, recordando que el objetivo principal de este tipo de controles visibles no es la recaudación, sino la prevención efectiva de siniestros. Los responsables del tráfico autonómico recuerdan que la velocidad excesiva o inadecuada sigue figurando entre los factores concurrentes más habituales en los accidentes mortales o con heridos graves en las vías navarras, reduciendo drásticamente la distancia de reacción del conductor e incrementando la severidad de los impactos.

Este suceso reaviva el debate sobre la eficacia de los controles tradicionales de tráfico y la necesidad de profundizar en la educación vial para evitar conductas temerarias reiteradas. La actuación de Navarra constata que la visibilidad de los radares no siempre resulta un elemento disuasorio suficiente para quienes deciden ignorar las normas básicas de circulación, convirtiendo la labor de control de los agentes en una herramienta indispensable para garantizar la seguridad vial en el territorio.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España