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Motor

Skoda Octavia IV, 7 virtudes y dos defectos

Skoda Octavia iV
Gran alcance eléctrico.

El Skoda Octavia IV es la versión híbrida enchufable de la longeva berlina, un modelo de referencia en su segmento que se mantiene al pie del cañón a pesar de la competencia SUV. Tiene muchos puntos fuertes, pero también algún aspecto que deja algo que desear: éstas son sus 7 virtudes y dos defectos.

Conjunto potente

Emplea un sistema de propulsión híbrido enchufable bastante capaz, que desarrolla en total una potencia de 204 CV y un par máximo 350 Nm, suficiente para mover su tonelada y media de peso de manera ágil y transmitiendo aplomo a la vez. De hecho, acelera de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos.

Etiqueta Cero

Skoda Octavia IV

No es algo exclusivo del Skoda, es común a todos lo PHEV (o al menos, de la mayoría del mercado), pero no por ello vamos a dejar de destacarlo: la etiqueta Cero trae consigo innumerables ventajas en materia de impuestos, descuentos más grandes gracias a las ayudas, a la hora de aparcar, para moverse en escenarios de alta contaminación, etc.

Una autonomía eléctrica mayor de lo habitual

Prueba del Skoda Octavia iV

Para hacerse con la preciada etiqueta hay que homologar un alcance eléctrico de al menos 40 kilómetros, algo que hace que ciertos modelos apuren para cumplir lo justo. El Octavia iV, gracias a su batería de 13 kWh, homologa una autonomía de 60 kilómetros, lo que asegura la posibilidad de circular en modo cero emisiones durante la mayoría de los trayectos del día a día.

Consumo bastante bajo

Prueba del Skoda Octavia iV

Gracias a todo lo mencionado, la berlina checa es capaz de homologar un consumo de apenas 1,2 – 1,4 l/100 kilómetros, cifras que, a tenor de lo visto en nuestra prueba, es capaz de conseguir en conducción real.

Prueba del Skoda Octavia iV: entra en la gama con enchufe

Un motor eléctrico con pegada

Prueba del Skoda Octavia iV

Del conjunto del sistema de propulsión, el bloque eléctrico destaca porque tiene una potencia bastante alta, de 115 CV, que es más que suficiente para mover el Octavia con soltura sin pasar apuro. Puede parecer algo obvio, pero en el mercado hay modelos en los que el motor de cero emisiones va bastante justo en este aspecto y se nota al circular “a pilas”.

Berlina o familiar

Skoda Octavia IV

La variedad de carrocerías siempre es un punto positivo, y el Skoda Octavia IV está disponible tanto en formato berlina como en familiar Combi. Como es habitual en la marca checa, la integración de la segunda es realmente buena, aumentando su versatilidad pero manteniendo un gran atletismo.

También en versión RS

Skoda Octavia IV

Lógicamente no va a suponer el grueso de ventas del Octavia PHEV, pero para los que quieran un plus de deportividad sin perder la etiqueta Cero, contar con una variante RS es una gran noticia. Tiene la misma potencia que el RS sin electrificar, 245 CV, pero es más rápido que este, necesitando solo 7,3 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h (2,6 segundos menos que su hermano).

Defecto: menos maletero

Skoda Octavia IV

Es algo que va unido a la naturaleza híbrida enchufable: los elementos extra que forman parte del sistema de propulsión perjudican el espacio, por norma general del maletero, aunque las marcas se esfuercen por minimizar su impacto negativo. A pesar de ello, el Skoda Octavia IV pierde 150 litros y se queda en 450 litros en su versión berlina y en 490 en la variante familiar.

Defecto: precio

Prueba del Skoda Octavia iV

Es otro “mal” común al sector de los híbridos enchufables, que todavía no ofrecen un precio amigable para todos los bolsillos: la berlina está disponible desde 36.420 euros y el familiar desde 37.120 euros, cantidades que aumentan hasta 40.540 y 41.200 euros, respectivamente, si hablamos de los RS.

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