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Casi el 27% de los modelos vendidos actualmente en Europa son SUV (más de uno de cada cuatro). En AUTOBILD queremos comprobar si esta moda apabullante tiene alguna lógica, o atiende más bien al corazón. Comparamos a algunos de estos modelos con sus equivalentes por precio en el segmento, precisamente, más lógico, o que más atienden a la cabeza: Comparativa: SUV contra familiares.

BMW X2 vs BMW Serie 3 Touring

Por un lado, tenemos a un familiar basado en el BMW Serie 3, una berlina referente en dinamismo y con propulsión trasera. Por el otro lado, un SUV que, en esencia, es un Mini grande. Esto significa que el BMW X2 tiene tracción delantera y eso influye en la respuesta de la dirección. Pero lo que no significa, en ningún caso, es que el X2 vaya mal, lo que pasa es que no alcanza el comportamiento ágil y refinado de la berlina de BMW.

La dirección se siente más precisa, la potencia se proyecta a las ruedas traseras y, aunque el cambio automático de ocho velocidades lo vuelve un poco más caro que el SUV, es una opción que merece la pena porque marca definitivamente la diferencia. Y es que inserta con una rapidez y fluidez que rayan la perfección, y lo ponen por encima del doble embrague de serie del X2.

VÍDEO: Prueba a fondo del BMW X2

El precioso diseño del pequeño SUV tampoco ayuda en los puntos: su línea coupé con el techo inclinado no solo le resta equipaje para viajar (145 litros menos de maletero), sino que los pasajeros de la segunda fila también van con más estrecheces. Eso sí: el acceso, gracias a su mayor altura, es más cómodo que en el familiar. Pero el Serie 3, con su tercera ventanilla lateral, tiene más visibilidad. Bajo el capó de los dos rivales va el mismo cuatro cilindros, aunque con 184 CV en el Touring y 192 en el SUV. Pero con todo, el familiar es un poco más veloz, y además consume 0,2 litros menos de media. Con esto, compensa su precio base más elevado. Por eso, en este caso, recomendamos el familiar.

Skoda Superb Combi vs Skoda Kodiaq

Dos caminos, un mismo objetivo: tanto el Skoda Kodiaq como el Skoda Superb Combi pretenden ser dos coches para familias viajeras. El Kodiaq apuesta sus cartas al tamaño y la comodidad. Y es que, aunque el Superb tiene ya de por sí un espacio interior muy generoso, el SUV de Skoda ofrece un poco más de aire todavía en las plazas traseras, para piernas y cabezas, y su respaldo regulable permite siempre una postura cómoda. A eso añade una tercera fila opcional, para llevar hasta a siete ocupantes.

SUV contra familiares

Los maleteros de los dos son impresionantes, pero el Kodiaq se vuelve a llevar el gato al agua, con hasta 2.065 litros de capacidad: entra una maleta más. Donde el familiar sí que se pone por delante es en comportamiento. Con su diésel de 150 CV tiene una respuesta más viva, y se nota que pesa 200 kilos menos que el SUV desde que pisas el acelerador. En zonas de curvas aumenta aún más esta ventaja, ya que las enlaza con más aplomo y precisión, frente al Kodiaq, que acusa mucho más los balanceos de la carrocería en cuanto vas un poco alegre. A cambio, el Kodiaq es un coche sumamente confortable para quienes opten por una conducción relajada. ¿Nuestra recomendación? Los dos. Quedan empatados, de modo que es una cuestión de gustos.

Audi A3 Sportback vs Audi Q2

El compacto salió al mercado en 2013, y el Audi Q2, en 2016. El SUV tiene a su favor un acceso más cómodo y una visibilidad mejor. El Audi A3 Sportback contraataca con un poco más de espacio en todas las plazas. En la segunda fila, admite un tercer pasajero aunque vaya algo justo, mientras que en la del SUV no es recomendable si no es para trayectos cortos. El Sportback también tiene más espacio para equipaje, concretamente 130 litros de ventaja, o lo que es lo mismo, una maleta grande extra.

SUV contra familiares

¿Y qué pasa sobre el asfalto? Pues están más cerca de lo que pensábamos. Los dos montan el TFSI de 190 CV, acoplado a un cambio de doble embrague de siete velocidades y con tracción integral. Ambos aceleran de 0 a 100 km/h por debajo de los siete segundos y superan holgadamente los 200 km/h. El A3 tiene una punta algo mejor, pero en los dos casos puedes abonarte sin problemas al carril izquierdo (especialmente, por autovías alemanas). Las diferencias asoman cuando dejas las rectas y te metes por carreteras comarcales. Aquí, especialmente en fuertes cambios de apoyo, el A3 se muestra siempre levemente más ágil, preciso y aplomado que su hermano SUV. Con 7,2 litros de consumo medio están a la par, pero el comportamiento más refinado del A3 le acaban dando la victoria. Nuestra recomendación: Audi A3 Sportback.

Volvo V90 vs Volvo XC60

El Volvo V90 destierra definitivamente la creencia de que los familiares tienen una estética sosa. Es un coche con un marro largo y una carrocería extremadamente atractiva de casi cinco metros, y un interior refinado, Pero tanta alegría se empaña un poco una vez te pones en marcha. Su motor diésel tiene una respuesta tosca para un coche de esta categoría, y el chasis no es lo equilibrado que debiera en un coche destinado a viajar.

El Volvo XC60 le da una lección en este apartado. Es un SUV también atractivo, y sus medidas externas, con 25 centímetros menos de longitud, se agradecen en ciudad y a la hora de encontrar aparcamiento. En las plazas delanteras, el XC60 es todavía más desahogado, aunque el V90 ofrece más espacio en la segunda fila y en el maletero, con 100 litros de ventaja si abates los asientos. En el SUV el sonido del diésel es menor que en familiar, y se siente mejor aislado.

SUV contra familiares

En aceleración, estos dos modelos de dos toneladas están a la par, aunque en velocidad punta el V90 se pone por delante. Y su consumo es algo menor. Nuestra recomendación: el XC60 tiene un comportamiento mejor y es más barato. Y sigue ofreciendo un interior desahogado. Recomendamos el SUV.

Puntuación final: Familiares: 3. SUV: 2.

Y ya que hemos llegado hasta aquí, ¿quieres saber cuál es tu coche ideal?

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