Comparativa del BMW X3 vs Audi Q5: ¡cualquiera diría que son diésel!

El Audi Q5 y el BMW X3 llevan el refinamiento a la clase media con motores de seis cilindros. Los enfrentamos
Motorizaciones comparadas:
En cuanto a los acabados, no admiten queja alguna. Los 4,68 metros del Audi Q5 y los 4,71 del BMW X3 (sobre todo tirando de la lista de extras) van surtidos con un nivel extremadamente alto de comodidad y lujo.
En el caso del Audi, incluso puedes ir un poco más allá: tienes asientos con masaje y suspensión neumática entre las opciones con recargo, algo que no puede decirse del BMW que, a su favor, tiene un equipamiento de serie algo más generoso y una calidad de materiales mejor en ciertos detalles.
Por dentro
En los asientos delanteros del Q5 tienen espacio de sobra tanto el conductor como su acompañante, y el acceso a la segunda fila es un poco más relajado que en su rival gracias a una apertura de las puertas algo mayor. Además, el asiento aquí es unos centímetros más alto, lo que permite que los pasajeros adopten una postura más natural. También está mejor contorneado, por lo que en definitiva es más cómodo.

Si hablamos de apurar el máximo de equipaje, gana la partida el BMW con un maletero mayor: de 550 a 1.600 litros con la segunda fila plegada, frente a los 520-1.520 litros del Audi.
En cuanto a la operatividad de los elementos de control, tanto Audi como BMW ofrecen una sólida combinación de manejo analógico y digital, sin embargo el triunvirato de control físico, táctil y por voz está más logrado en el X3, donde todo es más intuitivo y se hace más rápido.

Si hablamos de la visualización de la instrumentación digital, cambian las tornas: la del Audi, con sus numerosas opciones de visualización, da mucha información y es muy fácil de leer de un vistazo. El BMW requiere una mayor adaptación con sus relojes virtuales que giran en sentido contrario y un mapa menos claro de entrada.
¡En marcha!
Bajo los capós los dos albergan maravillosos motores diésel de tres litros y seis cilindros, pero cada uno con un enfoque diferente. El del Q5 (286 CV, 620 Nm) apuesta por la relajación, mientras el del X3 (286 CV, 650 Nm) centra su desempeño en la dinámica. Ambos ofrecen potencia más que suficiente y, gracias a los sistemas de híbridación suave, están al día en consumo y emisiones.

El empuje del X3 es increíble desde cualquier zona del cuentavueltas; al Q5 no le falta fuerza ni por encima ni por debajo, pero la reacción no es tan contundente. Acústicamente, el V6 de Audi no está tan presente, se siente como si estuviera medio metro más lejos que los seis cilindros en línea del BMW.
La automática de ocho velocidades del 50 TDI quattro tiene un cierto retraso al arrancar y se nota especialmente cuando pisas a fondo en el 0 a 100. Aquí, el convertidor del xDrive30d actúa de manera mucho más consistente, a veces con tanto entusiasmo que te pilla desprevenido si no estás acostumbrado a su inmediatez.

Con la suspensión neumática opcional, incluso si lleva ruedas de 21 pulgadas, el Q5 saca a relucir su carácter confortable, y plancha los baches con increíble eficacia. El BMW viene con amortiguadores adaptativos y resulta algo más seco en todas las circunstancias, pero en ningún caso incómodo.
También hay claras diferencias en la dirección. La del Q5 es algo más suave e indirecta, la del X3 se siente más pesada y es más espontánea y comunicativa, y encaja perfectamente con su talante más deportivo.

Aunque la cifra obtenida en la prueba reviste una desviación mayor respecto a la oficial (demasiado optimista), al final el BMW ha consumido considerablemente menos: concretamente 1,4 litros por debajo de los 9,4/100 km que ha tragado su rival.
Conclusión

2º puesto: Audi Q5 50 TDI quattro. El resultado habría estado mucho más ajustado de no ser por su mayor consumo. Muy igualados a puntos, en cualquier caso.
1er puesto: BMW X3 xDrive 30d. Gana con unos acabados un poco más detallistas, un comportamiento más logrado para quien busque dinamismo sin penalizar en exceso el confort, y un menor consumo.