Ya es oficial: Dacia lanzará cuatro coches 100% eléctricos hasta 2030

La compañía apuesta por la producción de más modelos electrificados a corto plazo para hacerse un hueco en el mercado internacional.
Dacia ha anunciado una ambiciosa hoja de ruta estratégica para el final de la década que marca un punto de inflexión en su historia. Según informa la firma rumana, se lanzarán cuatro vehículos totalmente eléctricos antes de 2030 para acelerar su transición energética, y por el momento ya tenemos uno: el Dacia Striker.
Esta ofensiva de producto, cuanto menos ambiciosa, busca que dos tercios de las ventas totales de la firma sean electrificadas en el año 2030, combinando su tecnología híbrida E-Tech con una gama de cero emisiones más robusta. Junto a ello, el objetivo es mantener su posición como líder en competitividad y valor para el cliente, expandiendo al mismo tiempo su presencia en el segmento C para que este represente un tercio de sus ventas mundiales.
De hecho, la transformación de la marca de Rumanía se integra dentro del plan "futuREady" de Renault Group, pero manteniendo el ADN que ha hecho de Dacia un éxito comercial. Según ha declarado la compañía, esta evolución se basa en ofrecer el producto más competitivo combinando precio, coste y valor.
"Dacia continuará su trayectoria de crecimiento con los mismos fundamentos y la misma filosofía", han señalado fuentes del grupo, subrayando que la marca no renunciará a la sencillez ni a la eficiencia, sino que las adaptará a la nueva era de la movilidad sostenible.
De este modo, la gama pasará de contar con un único representante eléctrico a tener cuatro opciones distintas en el mercado, ampliando su oferta y abriendo nuevos caminos en el proceso de electrificación mundial, y especialmente en el panorama europeo.
Para lograr este despliegue sin disparar los precios para el consumidor final, Dacia capitalizará la experiencia del grupo en plataformas modulares y en la tecnología híbrida E-Tech, además de mantener su liderazgo en la oferta de GLP (Gas Licuado del Petróleo) como alternativa eco-responsable y económica.

Además, la marca pretende que esta transición sea pragmática, permitiendo a sus clientes dar el salto a lo eléctrico cuando la tecnología sea realmente accesible para el gran público.
De esta manera, la visión se complementa con una fuerte apuesta por la aventura y los vehículos 4x4, áreas donde la firma ya es un referente y donde seguirá innovando con soluciones de diseño ingeniosas y materiales reciclados que refuercen su compromiso ambiental.
En el plano operativo, la integración de Dacia en el ecosistema "futuREady" implica una mejora sustancial en la eficiencia de producción. Esto se debe a que la marca se beneficiará del nuevo metaverso industrial y de la reducción de costes operativos del 20% proyectada por Renault Group.
Es por esta razón que la excelencia operativa es fundamental para que Dacia pueda absorber los costes de las baterías sin perder su ventaja competitiva en precio. La marca ha sido clara en su ambición: "Garantizar una movilidad limpia, accesible y adaptada a las necesidades de los clientes gracias a la solidez de nuestros productos".
Por otro lado, la ofensiva en el segmento C será otro de los pilares de aquí a 2030. Con modelos más grandes y capaces, Dacia busca fidelizar a familias y usuarios que necesitan mayor versatilidad sin p como sucede con marcas de la competencia.
Este movimiento, por tanto, no solo diversifica su oferta, sino que mejora sus márgenes operativos, permitiendo así reinvertir en el desarrollo de los cuatro nuevos modelos eléctricos prometidos. Es más, la compañía ha reiterado que el enfoque estará siempre en lo esencial, evitando equipamientos superfluos que encarezcan el producto y no aporten valor real al usuario final.

Finalmente, la estrategia 2030 de Dacia también pone el foco en la experiencia del cliente y la economía circular. A través de la red de distribución y servicios del grupo, la marca pretende mejorar la tasa de fidelización y ofrecer soluciones de movilidad que cubran todo el ciclo de vida del vehículo, desde la financiación inicial hasta la gestión de su segunda y tercera vida.
Con este plan, Dacia deja de ser solo una marca de bajo coste para convertirse en una marca orientada a cumplir con un ambicioso objetivo: liderar la democratización del coche eléctrico en Europa y en sus mercados internacionales, consolidando un modelo de negocio rentable, moderno y plenamente adaptado a las exigencias de los nuevos tiempos.


