El Xiaomi SU7 ha roto récords, y eso que es un coche eléctrico. Y ahora preparan otra marca de coches de gasolina

El Xiaomi SU7 2026 vende 15.000 unidades en media hora.
El Xiaomi SU7 2026 vende 15.000 unidades en media hora.

La firma del gigante asiático prepara un modelo de combustión tras el éxito de su vehículo de batería SU7.

El éxito del Xiaomi SU7 ha sido fulminante. En apenas unas horas tras su presentación oficial, la lista de pedidos superó cualquier expectativa razonable, dejando claro que el público estaba hambriento de una propuesta que uniera la vanguardia digital con una ingeniería automotriz de alto nivel. Este sedán eléctrico ha logrado romper récords de reservas, atrayendo tanto a entusiastas de la tecnología como a conductores tradicionales que buscaban una alternativa real a las marcas de lujo establecidas.

Sin embargo, lo que muchos interpretaron como un camino unidireccional hacia la electrificación total ha resultado ser solo la primera fase de una estrategia mucho más ambiciosa y, para algunos, inesperada: el regreso al motor de combustión a través de una nueva marca secundaria.

La noticia, que ha comenzado a circular con fuerza tras filtrarse los planes de expansión de la firma, indica que Xiaomi está preparando el terreno para lanzar una nueva enseña dedicada a vehículos que incorporen motores de gasolina. Esta decisión no debe entenderse como un paso atrás en su visión de futuro, sino como una maniobra táctica de realismo comercial.

Xiaomi SU7 2026.
Xiaomi SU7 2026.

A pesar del crecimiento exponencial del coche eléctrico en China, todavía existe un segmento masivo de la población que reside en áreas donde la infraestructura de carga es deficiente o cuyas necesidades de movilidad de larga distancia no se ven satisfechas por la autonomía actual de las baterías. Xiaomi, fiel a su filosofía de ofrecer soluciones para todos los perfiles de usuario, ha decidido que no puede permitirse ignorar este vasto mercado potencial.

Esta nueva marca no se limitaría a replicar la tecnología del pasado. La intención de los ingenieros de Xiaomi es desarrollar sistemas de propulsión híbridos y, especialmente, vehículos de autonomía extendida (EREV). En estos modelos, un motor de combustión interna eficiente actúa principalmente como generador eléctrico para alimentar las baterías mientras el coche está en movimiento, eliminando de un plumazo la ansiedad por la autonomía que todavía frena a millones de compradores.

La diversificación hacia los motores térmicos responde también a una necesidad de rentabilidad y estabilidad en la cadena de suministro. La fabricación de coches eléctricos puros está sujeta a la volatilidad extrema de los precios de los metales raros y el litio. Al introducir modelos que dependen de baterías más pequeñas asistidas por motores de combustión, Xiaomi reduce su vulnerabilidad económica y puede ofrecer precios mucho más competitivos.

Esto es vital para su plan de expansión hacia mercados emergentes, donde el coste de adquisición y la falta de cargadores públicos son los dos grandes muros que impiden la adopción masiva de la movilidad eléctrica. Con esta nueva marca, Xiaomi se posiciona para dominar no solo las ciudades inteligentes, sino también las provincias y regiones donde el petróleo sigue siendo el rey.

Desde una perspectiva de marca, esta dualidad operativa permite a Xiaomi proteger el prestigio del SU7 y de su línea eléctrica principal. El SU7 seguirá siendo el estandarte de la innovación, el lujo y la sostenibilidad, mientras que la nueva marca de gasolina podrá enfocarse en la robustez, la practicidad y el volumen de ventas. Es una estrategia de segmentación que las marcas tradicionales han utilizado durante décadas, pero ejecutada con la agilidad de una empresa nacida en la era de internet.

El impacto en la competencia será inmediato. Los fabricantes tradicionales que aún se aferran al motor de combustión verán cómo un competidor con una capacidad financiera casi ilimitada y una base de usuarios leales entra en su territorio con productos que probablemente superen a los suyos en conectividad y diseño.

Por otro lado, las marcas dedicadas exclusivamente a lo eléctrico deberán observar cómo Xiaomi les arrebata cuota de mercado global al ofrecer una alternativa para aquellos que aún no están listos para dar el salto definitivo al enchufe. Lei Jun ha entendido que el liderazgo no se consigue forzando una tecnología, sino adaptándose a la realidad del usuario.

En conclusión, el fenómeno del Xiaomi SU7 ha servido como la rampa de lanzamiento perfecta para validar a la empresa como un constructor de primer nivel. Pero la verdadera revolución vendrá de su capacidad para ser flexible. Al preparar una marca de coches de gasolina e híbridos, Xiaomi está enviando un mensaje claro al mundo: su objetivo no es solo liderar el cambio hacia lo eléctrico, sino dominar la movilidad global en todas sus formas.

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España

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