La marca Rivian compró un Xiaomi, lo desmontó entero y encontró algo que no pueden igualar

Rivian se hizo con un Xiaomi SU7 para tratar de encontrar su secreto del éxito. Después de demostrarlo por completo, la marca estadounidense se ha quedado con más dudas aún.
El primer coche que sacó Xiaomi al mercado fue toda una revolución. En poco más de 1.000 días la compañía telefónica consiguió ensamblar un vehículo que dejó boquiabiertos a toda la competencia. Desde entonces, marcas como Ford o Rivian han caído rendidos ante este deportivo.
Xiaomi rompió todos los retos marcados hasta la fecha por otra marcas cuando sacó su modelo SU7. Apple llevaba más de diez años tratando de lanzar su propio coche eléctrico, al que destinó varios millones de dólares. Sin embargo, al sacar su modelo Xiaomi en tiempo récord, la firma de Cupertino tiró la toalla y abandonó el proyecto.
En la presentación del coche a finales de 2023, el CEO de Xiaomi, Lei Jun, avisó de los planes que tenía la compañía. Con este modelo busca convertirse en uno de los cinco primeros fabricantes de coches a nivel mundial en los próximos 15 años. "El objetivo de Xiaomi es fabricar un coche de ensueño que sea tan bueno como Porsche y Tesla", apuntó.
Parece que el futuro de Xiaomi va a ser automovilístico, teniendo en cuenta que ya ha lanzado un segundo coche, el YU7. Esta apuesta está poniendo muy nerviosos al resto de fabricantes.
Rivian "no ha aprendido nada" al desmontar el SU7
Los coches de Xiaomi son dignos de estudio y así se lo ha tomado Rivian. Su CEO, RJ Scaringe, reveló que su equipo desmontó recientemente un SU7 y todo lo que descubrieron debajo del capó les maravilló. Sin embargo, afirma que desarrollar y fabricar un vehículo como este en China es muy diferente a hacerlo en Estados Unidos.
Según Scaringe, el SU7 es una "plataforma tecnológica muy bien ejecutada y fuertemente integrada verticalmente" que está "muy bien hecha".
Tras analizarlo, afirmó que, si viviera en China, sería uno de los coches que tendría en cuenta para comprarse, no solo por su nivel técnico, sino por su precio inigualable.
Xiaomi tenía claro que si quería hacerse un hueco en el sector de los coches eléctricos, además de un coche potente, debería lanzarlo a un precio muy económico.
El SU7 parte desde los 215.900 yuanes, es decir, unos 26.000 euros. Esto lo convierte en uno de los coches más baratos del mercado, muy por debajo de sus competidores.
Después de desmontar el coche, Scaringe explicó que Rivian "no aprendió nada del desmontaje" sobre cómo Xiaomi mantiene los costes tan bajos.
Según la compañía, el único secreto es el apoyo del Gobierno chino, ya que debajo del capó no encontraron ninguna clave que les hiciera reducir tanto sus costes.
Muchos fabricantes europeos, pero sobre todo americanos, se han quejado de los privilegios de las marcas chinas gracias al apoyo económico de sus dirigentes.
Esta es una idea que apoya Scaringe, quien afirma que el respaldo del Estado cambia el equilibrio financiero desde la base, creando un entorno que es casi imposible de replicar en Estados Unidos.
"El coste del capital es cero o negativo, lo que significa que se les paga por construir fábricas", explicó Scaringe a Business Insider. "Es una oportunidad muy diferente".
Por su parte, Rivian solo ha obtenido una ayuda de 6.600 millones de dólares (unos 5.700 millones de euros) para su nueva planta de producción en Georgia.
Además, otro factor relevante para tener precios bajos es la mano de obra tan barata que hay en China. "Cuando se reduce el coste del capital a cero o menos de cero y se tiene un coste laboral muy bajo, se pueden hacer los cálculos y crear una hoja de cálculo que permita saber exactamente cómo lo están haciendo", afirma el CEO de Rivian.
Scaringe añadió que la realidad que se esconde tras los precios de Xiaomi no es mística ni secreta. "Creo que es como El mago de Oz. Creo que cuando la gente piensa que existe un mago de Oz, no ayuda. Es como si no hubiera magia en el mundo. Todo se puede analizar y calcular".
El CEO de Ford también cayó rendido ante Xiaomi
Pero Rivian no ha sido la única marca en poner los ojos en Xiaomi. El CEO de Ford, Jim Farley, confirmó hace un año que llevaba conduciendo el SU7 seis meses y se había convertido en su coche favorito.
"Llevamos uno de Shanghái a Chicago y lo he estado conduciendo durante seis meses, y no quiero dejar de hacerlo", relataba el CEO de Ford.
Sin embargo, esta no era la primera vez que los directivos de Ford se interesaban por este modelo. Durante un viaje a China a principios de 2023, Farley y su director financiero, John Lawler, quedaron impresionados ante la calidad de los vehículos eléctricos chinos.
"Jim, esto no tiene nada que ver con lo de antes", le comentó Lawler a Farley, según el Wall Street Journal. "Estos tipos nos llevan ventaja".
La popularidad del SU7 ha tenido un coste para Xiaomi. Cuando la tecnológica china presentó sus resultados financieros para el segundo trimestre de este año el pasado 21 de agosto, su rama de vehículos eléctricos registró unas pérdidas ajustadas de 252 millones de dólares (unos 234 millones de euros al tipo de cambio actual).
Eso significa que Xiaomi habría perdido en torno a 8.500 euros por cada uno de los 27.307 SU7 que vendió en ese trimestre.

Lidia Vega
Redactora
Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.