EREV, las siglas que van a revolucionar el coche eléctrico para usarlo sin miedo en viajes largos

¿Conoces la tecnología EREV o REEV? Si no es así, estás ante una opción previa al coche eléctrico, pero con un rendimiento superior al de los híbridos enchufables.
La industria del automóvil está experimentando importantes cambios a nivel de desarrollo tecnológico con la llegada del coche eléctrico. No solo porque seta tecnología está intentando cambiar la forma en la que nos desplazamos por carretera, sino también porque da pie a nuevas fórmulas mecánicas que derivan del vehículo eléctrico, como es el caso de los EREV o REEV.
Entre el coche de combustión interna tradicional y el eléctrico puro hay todo un abanico de posibilidades. Por encima de los coches diésel y de gasolina hay tres niveles de hibridación. Los hay híbridos ligeros (MHEV), que son lo más parecido a un vehículo convencional, pero con etiqueta ambiental ECO de la DGT; híbridos no enchufables (HEV) e híbridos enchufables (PHEV).
Los híbridos enchufables todavía generan dudas
Si bien parece una oferta mecánica muy bien escalonada en diferentes grados para pasar de un extremo a otro de la ecuación, lo cierto es que el salto entre los coches híbridos enchufables y los eléctricos puros sigue siendo amplio. Por eso el mercado trata de introducir una opción intermedia que, aunque todavía no es muy conocida, cobra cada vez más relevancia.
O al menos así lo era hasta la nueva hornada de vehículos Plug-In Hybrid, que ahora equipan baterías de mayor capacidad energética que les permiten homologar más kilómetros en modo eléctrico. De hecho, el estándar empieza a aproximarse a la barrera de los 100 kilómetros, mientras que hay algún que otro modelo con entre 150 y 200 kilómetros de autonomía eléctrica.
Sin embargo, estas cifras siguen estando lejos de lo que pueden ofrecer los coches eléctricos con más autonomía del mercado, modelos que se sitúan por encima de los 700 kilómetros por encarga. Entonces, ¿qué opciones hay para los que no quieren un eléctrico puro, pero prefieren disfrutar de una mayor autonomía en modo eléctrico con un coche híbrido enchufable?
La respuesta es un EREV o REEV. Este galimatías de siglas significa, en el primer caso, Extended Range Electric Vehicle y, en el segundo, Range Extended Electric Vehicle. Independientemente de la fórmula que elijas, el significado es el mismo: coche eléctrico de autonomía extendida.
¿Qué es un EREV o REEV?
Este puede ser un concepto que no te resulte del todo familiar. Y es normal. En Europa no es una tecnología muy extendida hasta el momento. De hecho, se pueden contar con los dedos de una mano los modelos que equipan esta tecnología de propulsión y están actualmente a la venta en los mercados del Viejo Continente.
Y la razón no es otra que las preferencias de mercado. Mientras que, en Europa, los EREV son casi unos completos desconocidos, en China no para de aumentar su popularidad. Son precisamente los fabricantes chinos los que más fuerza están haciendo en este segmento de mercado y los que están contribuyendo a que esta tecnología se internacionalice.
Para entender mejor lo que es un coche eléctrico de autonomía extendida, hay que tener en cuenta que estamos hablando en realidad de un vehículo eléctrico en el que las funciones de sus motores se han invertido. Un EREV se sitúa a medio camino entre un coche eléctrico puro y un híbrido enchufable, tomando lo mejor de ambas tecnologías y combinándolas para ofrecer un sistema de propulsión alternativo.
Como bien sabrás, en los híbridos enchufables encontramos un motor de combustión interna que actúa como base del tren motriz. Este propulsor, normalmente de gasolina, está apoyado por uno o dos motores eléctricos y una batería de mayor capacidad energética que la de un híbrido no enchufable (HEV).
Y esta es precisamente la diferencia con un híbrido no enchufable, que la batería permite ofrecer un mayor rango de autonomía en modo eléctrico. Sin embargo, el motor térmico sigue siendo la base y entrará en juego cada vez que se agote la carga de la batería, que se necesite toda la potencia del sistema o cuando se necesite recargar la batería sin parar a enchufar el coche.
Ahora bien, ¿qué pasaría si el motor eléctrico fuera el único que está conectado a la transmisión que mueve las ruedas y el motor de combustión actuara solo como generador eléctrico? Pues así es como funciona un coche eléctrico de autonomía extendida REEV.
Más autonomía combinada
Esta tecnología utiliza el motor térmico como generador. Utiliza la gasolina para convertirla en electricidad y recargar la batería en movimiento, aunque la propulsión del coche es 100% eléctrica. Por lo tanto, con una simple carga de la batería se pueden recorrer distancias de hasta 1.000 kilómetros si, además, se ha repostado el depósito por completo.
Los EREV consumen combustible y, por lo tanto, tienen emisiones de escape, como en los coches híbridos. Y también hay dos tipos de vehículos eléctricos de autonomía extendida que cuentan con etiquetas medioambientales diferentes.
Los hay que no tienen toma eléctrica para cargar la batería. Estos son más parecidos a un coche híbrido no enchufable (HEV) y, por lo tanto, tienen una menor autonomía combinada. En este caso, se benefician de la etiqueta ambiental ECO y un ejemplo de esta tecnología es la e-Power que equipa el Nissan Qashqai o el Nissan X-Trail.
Por otro lado, tenemos los EREV que sí tienen enchufe para recargar la batería. Estos son más parecidos a un vehículo híbrido enchufable, gozando de una mayor autonomía en modo eléctrico puro (con el motor térmico desconectado, es decir, sin que genere electricidad). En este caso, tienen etiqueta ambiental Cero Emisiones y encontramos dos modelos, el Mazda MX-30 R-EV y el Leapmotor C10 REEV.
El interés en esta tecnología no para de aumentar, aunque tampoco es del todo novedosa. En el pasado, coches como el Opel Ampera, el Chevrolet Volt y el BMW i3 Rex ofrecieron esta solución tecnológica que, al menos sobre el papel, favorecía la transición al coche electrificado para todos aquellos que todavía tenían dudas.
Estos primeros modelos no llegaron a triunfar, pero los considerados de segunda generación (los anteriormente citados) prometen un mayor rendimiento con una tecnología que ha terminado de pulirse para ofrecer mejores prestaciones y más eficiencia, al mismo tiempo que se postulan como una alternativa real tanto al coche eléctrico puro como a los híbridos enchufables actuales.