Los coches chinos ya no son una amenaza: la última hornada ha conseguido cinco estrellas EuroNCAP

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Los modelos eléctricos asequibles de Geely, Leapmotor y GAC logran la máxima puntuación en la EuroNCAP y consolidan la tecnología asiática en el mercado español.
Los últimos coches eléctricos de origen chino que aterrizan en el mercado español no solo han neutralizado los viejos prejuicios sobre sus debilidades, sino que han superado con la máxima calificación de cinco estrellas los exigentes protocolos de ensayo de Euro NCAP. Es más, modelos asequibles como el Geely E2, el Leapmotor B05 y el GAC Aion UT han registrado puntuaciones sobresalientes en las pruebas de colisión y prevención de accidentes de 2026, consolidando una transformación industrial que deja de ser una amenaza lejana para convertirse en una realidad competitiva de primer orden en las carreteras.
El organismo independiente Euro NCAP ha sometido a esta nueva oleada de vehículos a su batería de pruebas dividida en cuatro áreas fundamentales: conducción segura, prevención de accidentes, protección en caso de choque y seguridad posterior al impacto. Asimismo, los resultados obtenidos por los tres utilitarios asiáticos han llamado poderosamente la atención de los analistas del sector, ya que corresponden a automóviles situados en segmentos de precio muy ajustados.
En el caso del Geely E2, el cual hemos probado recientemente en Autobild, alcanzó un 86% en protección a ocupantes durante un choque y un impresionante 95% en los protocolos posteriores al accidente. Las evaluaciones destacaron especialmente la presencia de controles físicos para funciones primarias, el sistema de detección de presencia de niños incluido de serie y el preciso funcionamiento del control de atención del conductor.

Por su parte, el Leapmotor B05 demostró un comportamiento estructural ejemplar en las pruebas de impacto lateral contra barrera y poste, logrando la máxima puntuación posible en esos apartados concretos. Este modelo firmó un 92% en protección en caso de colisión y 89% en seguridad posterior, complementado con un sistema de frenada automática de emergencia que respondió con eficacia ante escenarios complejos de tráfico.
Por otro lado, el rendimiento del GAC Aion UT completó el triplete de excelencia al registrar un 91% en protección durante el choque y destacar por su avanzada tecnología de monitorización, capaz de reconocer la constitución física de los ocupantes delanteros para adaptar la tensión de los retentores y desplegar los airbags de forma personalizada.
La relevancia de estas calificaciones aumenta exponencialmente al considerar la estrategia comercial de las marcas en España. El Geely E2 se presenta con tarifas de entrada que parten desde los 14.490 euros tras aplicar financiación y ayudas estatales, situándose como uno de los vehículos eléctricos más competitivos del panorama nacional. Mientras que el Leapmotor B05 arranca comercialmente en los 19.500 euros ofreciendo autonomías que alcanzan los 482 kilómetros en su versión de mayor capacidad de batería, con el aliciente añadido de que parte de su producción europea se trasladará a la planta zaragozana de Figueruelas.
Finalmente, el GAC Aion UT irrumpe en los concesionarios españoles desde 22.495 euros apoyado en una red inicial de casi una treintena de puntos de venta repartidos por la Península. Según los datos del propio organismo evaluador, los automóviles fabricados en China representan en la actualidad cerca del 7% de los turismos nuevos vendidos en la Unión Europea y rozan el 10% en el Reino Unido.
Asimismo, el volumen de coches de origen asiático sometidos a los exámenes de seguridad se ha multiplicado casi por diez desde el año 2021, lo que refleja el interés inequívoco de los constructores orientales por homologar sus estándares a las demandas del público occidental. Los portavoces del programa de evaluación han reconocido que los resultados constatan el esfuerzo continuado de estos fabricantes por situarse al mismo nivel que las firmas tradicionales europeas.
La comparativa con la producción continental refuerza el valor del hito conseguido por las marcas chinas. En la misma ronda de ensayos, propuestas europeas emblemáticas han necesitado recurrir a paquetes opcionales de equipamiento de seguridad para alcanzar la quinta estrella en sus valoraciones globales. La idea de que los utilitarios procedentes de Asia sacrifican la solidez constructiva para abaratar costes queda completamente desmantelada ante los resultados del organismo regulador, consolidando un cambio de paradigma comercial en el que la alta tecnología eléctrica y la máxima seguridad ya no son patrimonio exclusivo de las gamas premium.

