Hace unos días hubo un gran apagón en San Francisco. Y al caos se le sumó algo en lo que no habíamos pensado: los coches autónomos

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Un nuevo apagón en la ciudad de San Francisco ha reabierto el debate sobre los coches autónomos. ¿Pueden funcionar sin ayuda humana en cualquier situación? Parece que no.

El pasado 28 de abril España vivió una situación insólita: todo el país se fundió a negro y estuvimos horas sin luz ni electricidad. Sin embargo, no somos los únicos en sufrir un apagón. La última ha sido la ciudad de San Francisco, donde se ha puesto en relieve las carencias de los coches autónomos.

Hace solo un par de días, la ciudad norteamericana se sumía en la más profunda oscuridad, después de que produjera un incendio en una subestación de Pacific Gas and Electric Company. 

Este incidente generó un caos absoluto y una serie de situaciones inusuales, como bien vivimos en España durante los primeros meses del año. 

Es cierto que el país norteamericano no se paró por completo, como si pasó aquí, pero sirvió para que el tráfico se viese muy dañado. Entre otros factores, fue porque los coches autónomos dejaron de funcionar, activando los cuatro intermitentes y bloqueándose al llegar a las intervenciones. El motivo no fue otro que la falta de electricidad en los semáforos.

Nunca van a poder prescindir del humano

Cuando hubo el apagón en España, los semáforos también se apagaron. En estos casos, como en cualquier ciudad del mundo, estas luces se transforman en Stop, según la jerarquía de señales de tráfico. Es decir, si es un cruce de cuatro direcciones, son cuatro Stop y se procederá cuando sea seguro en función de orden de llegada.

Sin embargo, el problema entra cuando no solo los humanos están en la carretera. En San Francisco, junto con los coches convencionales, podemos encontrar vehículos autónomos circulando por la ciudad.

En concreto, podemos encontrar tanto los taxis autónomos de Tesla como los de Waymo, empresa de Google que hace uso de sus avances en IA. 

Sin embargo, ambas están entrenadas de manera muy diferente, por lo que operan de manera distinta y, en pleno caos, respondieron de diferente manera.

Una de las diferencias principales entre ambas es la pureza de la autonomía. Es decir, Waymo no ofrece la posibilidad de que una persona humana tome el control en caso de que exista algún tipo de problema. Sin embargo, Tesla sí que ofrece esta posibilidad.

De esta manera, los coches autónomos de Waymo, al no poder contar con la intervención humana, se quedaron inertes en las calles de San Francisco. 

Sin poder procesar la información en tiempo real, sin internet, los coches autónomos de Waymo se bloquearon en la oscuridad y sin la posibilidad de pasar el control a los humanos que viajaban dentro.

Es decir, los coches de Waymo se quedaron sin poder detectar e interpretar las señales de tráfico con su sistema LiDAR como suelen hacer en situaciones normales para poder circular de manera segura.

Esto se tradujo en un caos por las calles de San Francisco, afectando a miles de personas en toda la ciudad. 

En el caso de Tesla, que funcionan con datos para simular comportamientos, el hecho de poder tomar el asiento una persona real en lugar de bloquearse por completo les supuso una ventaja para no dejar tirados a sus pasajeros

Además, hay que recordar que sus taxis autónomos no utilizan sistemas LiDAR, al contrario que los de Waymo.

Lo único que se pudo constatar y sacar en claro de este suceso es la enorme ventaja que supone para esta tecnología tan avanzada el poder contar con la mano humana. Lo cierto es que en situaciones donde la tecnología se ve limitada, la capacidad del ser humano consigue resolver estos problemas.

En ambas caras de la moneda, este apagón da lecciones al mundo sobre lo que debe hacer un coche autónomo, robotaxi o no, en este tipo de situaciones.

Esto le ha podido servir de ejemplo a Volkswagen, que ya tiene a su coche autónomo, Gen.Urban, en fase de pruebas. Visto lo visto, la marca alemana ha podido aprender de los errores y aciertos de sus rivales, para saber qué cosas imponer en sus vehículos. 

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.