Ni campeón ni renuncia a la 33, esto es lo que podemos exigir a Fernando Alonso en 2025

Esto es lo que podemos esperar de Fernando Alonso en 2025: un año de lucha en la zona media, sin opciones al título, pero con la ambición por alcanzar la victoria 33.
La Fórmula 1 vuelve a la acción este fin de semana en el GP de Australia, después de tres meses de espera, y ahora, tras una pretemporada llena de incógnitas y tras un año con más luces que sombras, los aficionados españoles se preguntan: ¿qué resultados pueden conseguir Fernando Alonso y Aston Martin este año? Lo analizamos a continuación.
Para empezar, hemos de echar la vista atrás a lo que ocurrió en 2024. No fue una temporada especialmente positiva para la escudería británica, con un AMR24 difícil de conducir en casi todo tipo de circuito, que sufría a la entrada de las curvas. El equipo se centró entonces, sobre todo en la segunda mitad de año, en entender lo que estaba pasando con el coche.
Este fue el modo para aprender y evitar que los problemas se repitan en este 2025. Al final, Aston Martin acabó en el quinto puesto del Mundial de Constructores, tras McLaren, Ferrari, Mercedes y Red Bull, repitiendo lo logrado el año anterior.
Visto así, no fue un mal resultado global -el 'top 4' estuvo en otra liga- pero los aficionados esperaban más, al ver que Alonso había tenido la opción de subir al podio en ocho ocasiones a lo largo de la inesperada temporada 2023. Sin embargo, esa fue la clave, lo de aquel año fue inesperado - además del fruto de un magnífico trabajo liderado por Dan Fallows-, y en 2024 se esperaba la continuidad de eso.
El mejor resultado de la temporada para Alonso fue un quinto puesto en el Gran Premio de Arabia Saudí, algo que sabía a poco tras haber incluso rozado su victoria 33 en hasta dos ocasiones el año anterior. Durante 2024, a pesar de luchar más abajo en la parrilla, volvió a ofrecer un nivel espectacular. Sin embargo, esta vez eso solo le permitió sumar algunos puntos en el mejor de los casos.
Ahora llega el AMR25, que ha dejado dudas en los test
Partimos de la base de que los test de pretemporada suelen dejar más dudas (o medias verdades) que realidades acerca del rendimiento de los coches. Solo los equipos saben su plan de trabajo y lo que quieren dejar ver en cada momento. Depende más de sensaciones que de los tiempos que reflejan la tabla.
Durante los entrenamientos invernales de este año, por ejemplo, Carlos Sainz y Williams marcaron el mejor tiempo absoluto. Y, aunque el equipo de Grove ha dado un paso adelante con respecto al año pasado - acabaron novenos en el campeonato de constructores -, no consideramos que vayan a luchar por el Mundial este año.
Pero sí puede ser un gran rival para Aston Martin en la batalla por repetir el quinto puesto del año pasado y volver a ser el "primero del resto". El AMR25, monoplaza que pilotarán Alonso y Lance Stroll esta temporada, es una importante evolución del coche del año pasado.

En su presentación, el equipo con sede en Silverstone explicaba que se ha realizado un importante trabajo para mejorar la aerodinámica del coche y hacerlo más fácil de conducir y predecible, con especial énfasis en el comportamiento a la hora de tomar todo tipo de curvas y de mejorar la carga aerodinámica a bajas velocidades.
Si bien estas mejoras han podido ser analizadas durante los entrenamientos de pretemporada, y el avance está ahí, no parecen ser suficientes como para que Aston Martin vuelva a ser el quinto equipo.
Al menos eso es lo que se piensa hoy, y las dudas son entendibles: en conjunto, Alonso y Stroll fueron el segundo equipo que menos rodó (solo por delante de Red Bull, con algunos problemas menores el primer día y la indisposición de Stroll el tercero), en tiempos estuvieron siempre de la mitad para atrás. Las tandas fueron habitualmente cortas y sin ir a buscar rendimiento.
Más allá de la "incógnita Williams" que señalábamos al principio, McLaren, Mercedes, Ferrari y Red Bull mostraron una buena consistencia a lo largo de las pruebas, y podrían estar en ese orden al comienzo del campeonato. Con respecto a los actuales campeones (McLaren), existen pocas dudas de que va a comenzar peleando por la victoria; detrás, todo estará más apretado.
Dependiendo de los análisis realizados y de las fuentes que se tengan, hay quien coloca a Aston Martin cerca de la batalla por los cinco primeros junto con Alpine, Williams, Haas... y hay otros, más pesimistas, que incluso lo dejan como novena escudería en rendimiento puro de cara a Australia, solo por delante de Sauber.
Entonces, ¿a qué puede optar Fernando Alonso esta temporada?
Aston Martin está en un momento de cambio y reestructuración, que ha incluido la llegada de personas de gran relevancia como Andy Cowell - ahora CEO y Team principal del equipo -, que se ha encargado de organizar la escudería para el futuro. A ello se suma el fichaje más esperado por todos, el de Adrian Newey, como managing technical partner, que ya está trabajando desde su oficina.
Y también el de Enrico Cardile como director técnico, aunque debido a una pugna con Ferrari, el italiano no va a poder incorporarse hasta julio, seis meses más tarde de lo previsto. Todos los cambios necesitan un tiempo para poder tener efecto, y ese proceso quizás se alargue un poco más si tenemos en cuenta que Cardile llegará con retraso a su puesto.
Para Aston Martin, la temporada 2025 está considerada de transición: siendo el reglamento continuista con respecto al curso pasado, se ha apostado por evolución y no por revolución para centrar esfuerzos en lo que viene en 2026.
Con el cambio de normativa, todos (incluido Newey) podrán desplegar su magia, utilizando el nuevo túnel del viento, simulador y resto de instalaciones de nueva generación instalados en la fábrica ya estarán a pleno rendimiento.

Eso no quiere decir que el equipo vaya a dejar de pelear por buenos resultados este año. De hecho, volver a ser una fuerza en la parte media y a pelear en cada carrera por estar tan arriba como sea posible, es una prioridad para la escudería británica. Es más, durante el curso se seguirá evolucionando el coche, y ahí es probable que ya notemos la mano de Newey.
El exitoso ingeniero, figura clave en los títulos de Red Bull en las últimas décadas, se incorporó el pasado lunes a su trabajo, y sus sugerencias serán muy útiles para que Alonso y Stroll tengan un mejor coche este mismo año.
2025 no será el año para esperar la victoria 33 de Alonso por ritmo puro, salvo en una carrera caótica (que las habrá) donde el asturiano y su equipo puedan aprovechar las oportunidades. Pero el sueño sigue vivo. Mucho menos será un año para luchar por el campeonato; eso son palabras mayores, reservadas para un 2026 con Newey, un nuevo reglamento, motor Honda… y la ilusión de volver a ser campeones.