Prueba del Volkswagen Golf Variant 2.0 TDI DSG: solo el consumo es modesto

Los talentos de los compactos familiares son diversos. El Volkswagen Golf Variant 2.0 TDI añade un diésel eficiente. ¿Una combinación perfecta? Lo comprobamos. 

En comparación con el Volkswagen Golf estándar, el Variant es 35 centímetros más largo, y las distancias entre los ejes se amplían en 7 centímetros, lo que se nota al subir al coche y también al cargar.  

Este Volkswagen viajero puede cargar hasta 1.642 litros de equipaje, ofreciendo un gran talento para el transporte con su respaldo divisible (también desbloqueable desde el maletero), doble suelo y robustos ganchos de sujeción. 

Interior

En las plazas delanteras, el Golf ofrece el ambiente aireado típico de este modelo. Los asientos de la versión R-Line resultan suficientemente cómodos y ofrecen el soporte necesario, aunque el reposacabezas del "asiento deportivo de gama alta" está integrado y no es ajustable en altura. Yo mido 1,97 metros, y desearía que la parte superior del respaldo fuera un poco más alta.  

El espacio en la parte trasera también es suficiente para pasajeros adultos. Los asientos son firmes, pero no incómodos.  

El salpicadero sigue el estilo típico de Volkswagen: gran pantalla táctil, pocos botones reales. La calidad de los materiales y el acabado son bastante buenos. Los instrumentos, por supuesto, son digitales y animados, pero con una disposición clásica. La legibilidad del cuentarrevoluciones y el velocímetro es correcta.

El manejo y el sistema multimedia están bien organizados. Sí, aún existen los deslizadores imperfectos en la parte inferior de la pantalla, pero la estructura del menú es clara y la asistencia por voz es cooperativa. Además, el sistema funciona con una velocidad aceptable.  

Motor y comportamiento

El bloque diésel de 2 litros lo hace todo bien. Sus 150 CV transmitidos a las ruedas delanteras le dan al Golf suficiente dinamismo para mantener el ritmo sin esfuerzo. El 0 a 100 lo hace en 8,4 segundos, y en la cima, con un poco de impulso, alcanza los 223 km/h.

El peso base, relativamente bajo para los tiempos del coche eléctrico, de poco más de 1,5 toneladas, hace que el Variant sea ágil y ligero, y los 360 Nm de par motor empujan con ganas incluso sin necesidad de un "kickdown". Y cuando se necesita un buen empujón, la atenta caja de cambios de doble embrague de siete marchas no tarda en seleccionar la relación adecuada, rápida pero sin agitarse.  

En todo esto, el TDI se mantiene agradablemente silencioso, solo rugiendo de manera notable a altas revoluciones. Además, el consumo se mantiene modesto, con 5,7 l/100 km en el promedio de la prueba.  

A pesar del chasis deportivo en la versión R-Line, no hay quejas en cuanto a confort. Esto lo facilita el sistema de suspensión adaptativa DCC opcional, que permite ajustar los amortiguadores desde una posición cómoda hasta una conducción más activa y firme. 

Para el Golf Variant 2.0 TDI en versión R-Line, Volkswagen pide un precio que supera holgadamente los 40.000 euros. A cambio, el equipamiento no deja mucho que desear, desde el climatizador automático hasta la conexión inalámbrica del teléfono mediante Apple CarPlay y Android Auto, pasando por el control automático de distancia ACC y los faros LED.

Conclusión 

Al Volkswagen Golf Variant no se le puede reprochar mucho. Es espacioso, cómodo y ágil. Con el motor diésel de 150 caballos se convierte en un compañero de viaje casi perfecto. Simplemente, hay que poder permitírselo, porque el precio de partida no es bajo. 

Valoración

Nota 8

Lo mejor

Motor dinámico y ahorrador, comportamiento ágil y confortable, acabados, espacio y practicidad, equipamiento. 

Lo peor

Precio base elevado. 

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MODELO

Golf

VERSIÓN

Volkswagen Golf

NOTA8

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Para hacer muchos km al año con buen par y bajo consumo, también en el Volkswagen Golf 8 2.0 TDI 115 CV de esta prueba sigue siendo único para este propósito.