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Prueba

Prueba Seat Arona 1.0 EcoTSI 116 CV: tres cilindros que sorprenden

Prueba Seat Arona 1.0 EcoTSI 116 CV Xcellence
Nota

8

No es el más potente, pero el Arona con el bloque de tres cilindros y 116 CV es el más equilibrado. POnemos a prueba el Seat Arona 1.6 EcoTSI 116 CV.

Para adentrarte en la ciudad, lo más fácil es tirar de catálogo entre los modelos utilitarios y elegir. Simple, ¿no? Espera, ¿que estás aburrido de ellos? Pues entonces hay que buscar más allá. Seat, por ejemplo, te propone algo que a lo mejor te convence: el Seat Arona 1.0 EcoTSI 116 CV. En el fondo es un urbano, pero en formato SUV.

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No es mucho más grande que el Seat Ibiza del que deriva (ambos van asentados sobre la misma plataforma MQB A0), pero ofrece algunos secretos que te van a  permitir disfrutar más de la conducción. Hablo, por ejemplo, de su altura libre al suelo (llega a los 19 cm) y que, si bien, no va asociada a una tracción integral (más que nada por el Seat Arona no la ofrece), sí que te deja adentrarte en caminos fáciles sin que tengas que estar pendiente de si golpeas o no con los bajos. Y eso ya es hacer más que con un utilitario al uso. 

Ponemos a prueba el Seat Arona 1.0 EcoTSI 116 CV

Su conducción es fácil y sencilla. No es nada que me sorprenda en un Seat, la verdad. Para la ocasión tengo a mi disposición los 116 CV que se extraen del pequeño bloque de tres cilindros y un solo litro de capacidad que tengo bajo el capó. ¿Has dicho prejuicios? Olvídate de ellos. Esta mecánica, a excepción de un pequeño aumento en la sonoridad y vibraciones a medida que sube el cuentavueltas, cumple de sobra y sorprende por la forma en la que es capaz de acelerar a un Arona que se aprovecha de su bajo peso (solo 1.187 kilos) para mostrar su lado más dinámico. 

Vídeo: ¡Lo tenemos! El Seat Arona 2018 en movimiento:

A decir verdad, le cuesta un poco llegar a la zona óptima de par desde el ralentí y necesitas hacer un buen juego de embrague y acelerador para salir de los semáforos con brío, pero una vez rebasas las primeras 1.900 vueltas, este Arona te saca una sonrisa de la boca. Sobre todo porque su chasis siempre acompaña. A pesar de su centro de gravedad (más alto con respecto a un utilitario), su comportamiento dinámico brilla: es muy ágil y, sobre todo, permisivo. Y sí, al límite subvira un pelín, con una electrónica poco intrusiva y que a veces delega en tus manos el trabajo, pero es muy noble de reacciones y te llega la suficiente información como para controlar cada situación con buenas dosis de diversión.   

Todo esto no significa que el Arona discrimine el confort por culpa de ese mayor dinamismo. Te hablo de un coche cómodo, con unas buenas plazas delanteras, un buen equipamiento de serie y, sobre todo, un maletero que se sitúa entre los mejores de su segmento. Calidad no le falta (aunque también hay aspectos a mejorar, como los plásticos de la zona baja del salpicadero) y si hablamos de espacio en la segunda fila, hay que decir que supera al Ibiza del que deriva. ¿Te convence? Si pasas de los utilitarios, este Arona puede encajar entre tus candidatos. Puede que la última barrera sea el precio.

Conclusión

El Arona se vende bien y es por algo. Cumple en todos los apartados y el equilibrio es su mayor virtud. En amplitud está entre los mejores, igual que en el dato del maletero o en el equipamiento. Calidad no falta y su motor tricilíndrico da la campanada.

Conclusión

Lo mejor

Noble en reacciones, buen maletero y amplio equipamiento

Lo peor

Tiende al subviraje y es lento en aceleraciones desde parado

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