Prueba

Porsche 911 Targa 2014: ya lo hemos probado

Kike Ruiz

El Porsche 911 Targa 2014 ya ha pasado por nuestras manos. Basado en el 911 Cabrio, tiene ese algo especial que recuerda a los primeros Targa, con un pilar B inconfundible. Ya se pueden hacer pedidos con unos precios que arrancan en los 125.973 euros.

Lo primero que hago nada más sentarme en el Porsche 911 Targa 2014 es buscar el botón que me deja destapado y con la suave brisa del Mar Adriático sobre mi cabeza. Sol ardiente, 22 grados… No puedo estar en mejores condiciones para dar rienda suelta a mis sentidos. Por delante, una ruta plagada de curvas que me prometen disfrutar de lo lindo.

La operación para hacer desaparecer el techo sobre mi cabeza es sencillo y no tarda mucho. En 19 segundos el techo de lona se esconde justo detrás de los asientos traseros y para ello, la gran luneta trasera, hecha de una única pieza, se levanta e inclina hacia atrás (todo el proceso se tiene que hacer con el coche parado).

Solo he hecho la mitad del trabajo: pongo la palanca del cambio PDK en su rail secuencial y activo el modo Sport Plus (2.308 euros). Con los 400 CV del 911 Targa 4S, ya sí que intuyo que el nuevo 911 Targa me va a dar un recital, una 'masterclass' de cómo un deportivo tiene que comportarse en un asfalto tan retorcido como este. Pie a fondo. El sonido del motor llega nítido a mis oídos. Los seis cilindros bóxer suben de vueltas con una facilidad pasmosa y el Porsche 911 Targa sale disparado hacia adelante como un poseso.

Primera, segunda, tercera… El corte de la inyección está por encima de las 7.000 vueltas, una zona en la que este motor, con 440 Nm de par, da lo mejor de sí mismo. ¿Resultado? Mi pulso sube al mismo ritmo. ¡Qué sensación tan brutal! Llegan las curvas y aquí es donde llega el mayor desafío, la lucha entre mi cordura y el agarre brutal que es capaz de desarrollar un chasis con tracción integral calibrado al milímetro para lograr una respuesta hiper dinámica.

Freno, dirijo mi mirada hacia el final de curva y el morro del nuevo 911 Targa se inscribe perfectamente en la trayectoria que marco con una dirección eléctrica, como en el resto de la gama, pero que al igual que sus hermanos tiene una tacto muy preciso. Vuelvo a acelerar y la misma orquesta de cilindros vuelve a excitar mis oídos.

El cambio PDK obedece casi al instante y la sensación, curva tras curva y apurada tras apurada, es de control control absoluto. La marca de Stuttgart se tiene la lección perfectamente aprendida y casi te diría que esta exhibición de dinamismo ya casi ni sorprende.

Después de unos cuantos kilómetros con la adrenalina recorriendo mi cuerpo decido parar a digerir las sensaciones. Me bajo del Porsche y descubro más detalles. Con muchísimos elementos en común con el Porsche 911 Cabrio, el 911 Targa se ha convertido en un miembro fijo de la familia Porsche 911, con una cuota de ventas del 13% de todos los 911 jamás vendidos.

Al igual que el legendario Targa original, el nuevo modelo dispone del característico arco ancho en lugar de los pilares B, una sección de techo móvil sobre los asientos delanteros y una luneta trasera envolvente sin pilar C. Ya se pueden hacer pedidos del Porsche 911 Targa 2014, que arranca con uno precio de 125.973 euros.

Imagen de perfil de Kike Ruiz

Redactor de AUTO BILD

Lecturas recomendadas