Prueba del Nissan Ariya Nismo: la marca de deportivos se enfrenta a la electrificación

Europa ya no quiere coches deportivos de combustión, así que hemos probado el nuevo Nissan Ariya Nismo. Un apellido con peso que se enfrenta a la nueva época...
Aún recuerdo la primera vez que conduje un coche deportivo de la marca. Ahora, muchos años después, os traigo la prueba del Nissan Ariya Nismo. Todo lo contrario a lo que hace tanto tiempo pensé que nos llevaría la tecnología: un SUV en formato eléctrico y con este apellido de tanto renombre.
Los amantes de los coches japoneses sabréis que Nismo es la abreviatura de Nissan Motorsport. Una fusión de departamentos que dio lugar a esta especie de submarca de preparaciones, tuning y competición en 1984. Piezas de alto rendimiento que podías comprar en sus tiendas, el Nissan 270R sobre la base del Silvia, prototipos de resistencia y los mejores Fairlady Z y GT-R del mundo.
Pero los políticos en Europa no quieren deportivos con motores de combustión. Así que el relanzamiento de este apellido de leyenda en el viejo continente se ha hecho con el Nissan Ariya Nismo. ¿Vale la pena esta nueva versión del SUV?
Diseño del Nissan Ariya Nismo
Este vehículo tiene unas medidas de 4.655 mm de largo, 1.850 mm de ancho y 1.660 mm de alto. E inmediatamente, sabrás que se trata de una edición Nismo debido a sus nuevos detalles, comenzando por una franja roja que recorre toda la parte baja del coche y sus retrovisores.
Se ha colocado un nuevo splitter con el lettering del departamento en la parte frontal, nuevas taloneras, un alerón de cola de pato que le hace ganar carga aerodinámica y un nuevo difusor con luz antiniebla central, al estilo de la Fórmula 1 (o mejor dicho, de la Fórmula E). Y también posee llantas Enkei de 20 pulgadas con un diseño exclusivo, fabricadas en aluminio fundido.
Sin duda, ha ganado en agresividad y se ve mucho más deportivo, con colores especiales de carrocería que resaltan su carácter. Aunque no esperes nada demasiado extremo, porque ese no es el objetivo del coche, ni mucho menos.
Su interior también cuenta con toques específicos. El rojo es abundante, ya sea en la tapicería de los nuevos asientos deportivos, en las costuras del salpicadero, la iluminación ambiental o el nuevo botón rojo de encendido con el lettering de Nismo metalizado a su derecha.
También hay un centrador rojo en el volante y logos bordados en los asientos, que recogen mejor a los ocupantes de la fila delantera. Su cuadro de instrumentos digital, por otra parte, posee gráficos personalizados con animaciones más trabajadas.
Pese a las mejoras, la pantalla multimedia de 12,3 pulgadas sigue sin estar a la altura. Por debajo del nivel de modernidad del que presume el mercado actual, tu mejor opción será activar Android Auto o Apple CarPlay desde tu smartphone. Algo incomprensible, teniendo en cuenta que el nuevo Nissan Qashqai posee un sensacional sistema operativo de Google.
Una motorización de 435 CV y un chasis muy modificado

Este nuevo Nissan Ariya Nismo de tracción total posee dos motores eléctricos, uno por cada eje, con 435 CV y 600 Nm de par máximo. Están alimentados por una batería de 87 kWh de capacidad y desarrolla una autonomía real de hasta 400 kilómetros. Estas cifras no suponen un cambio drástico de prestaciones, más allá de los 136 CV adicionales respecto a la versión estándar.
Los tuneadores y marcas de alto rendimiento se enfrentan a un cambio importante: no hay motores de gasolina que preparar o mejorar. Y los eléctricos, tienen sus limitaciones. Así que solo queda explotar otra de las grandes cualidades de firmas como Nissan Nismo: el chasis. Y en este modelo hay muchísimos cambios al respecto.
Se han modificado completamente los amortiguadores, muelles, barra estabilizadora delantera y sistemas de la electrónica como el control de tracción, estabilidad o el ABS. Este último, gracias a los nuevos neumáticos Michelin Pilot Sport EV, ha reducido la distancia de frenado en un 8% con los mismos elementos de su mecánica de serie.

En la prueba del Ariya Nismo me trasladé hasta Niza, para recorrer algunas localidades cercanas, autovías y carreteras de montaña bajo una lluvia infernal que no me hizo poder exprimir al máximo el coche. Pero cuando un vehículo de estas características te da confianza, es porque estás al volante de un producto muy pulido.
Poco a poco, pude forzar más al Ariya y rápidamente quedó demostrado que la mano de Nismo lo había vuelto una máquina más que solvente en carreteras de montaña. Pero no busques el botón para desactivar el control de estabilidad o tracción: los ingenieros me confirmaron que no hay y que ese no es el objetivo del coche.
Algo que me lleva a preguntarme... ¿Cuál es su objetivo real, entonces? Ofrecer una experiencia más picante y deportiva sobre el SUV eléctrico base. ¿Y qué mercado tiene este segmento? Desde luego que uno mucho más limitado que el de los Nissan GT-R o el Nissan Z Nismo.
¿Vale la pena el Nissan Ariya Nismo?

El Nissan Ariya es un coche realmente moderno. Con un diseño que no convencerá a todo el mundo, pero que con los detalles Nismo no pasa desapercibido. Su interior está repleto de materiales de calidad y mucha tecnología, aunque mejorable. Los botones hápticos en la consola central o el salpicadero no son comparables a unos físicos, y su pantalla se ha quedado anticuada.
¿Eres amante de los coches eléctricos y quieres algo diferente y emocionante? Si te cuadra su precio de 64.000 euros, deberías echarle un ojo. Pero ese es su limitado público objetivo, porque ningún amante de los coches deportivos (los de verdad), e incluso que ya tengan en su garaje modelos de Nissan, querrán uno.
No por ser un mal producto, porque es un coche sensacional. Si no porque el apellido Nismo pesa demasiado. Y los Nissan 370Z Nismo con apenas 30.000 kilómetros están en el mercado de segunda mano por apenas 45.000 euros. La opción es clara, sobre todo si miramos con envidia lo que conducen los estadounidenses y los japoneses en sus países...
Valoración
Nota 7
El Nissan Ariya Nismo supone el retorno a Europa de la división de preparaciones japonesa, con un SUV eléctrico cuya puesta a punto de chasis es su principal carta. Los 435 CV de potencia se dejan notar, junto a una dirección precisa y hasta 400 km de autonomía reales. Si bien, faltan detalles por pulir como su tecnología multimedia.
Lo mejor
Un deportivo con una puesta a punto de suspensiones sensacional, gracias a la experiencia de Nismo en este campo. Además, posee potencia suficiente.
Lo peor
El apellido Nismo pesa demasiado para un eléctrico. Su pantalla multimedia no convence y la ausencia de botones físicos, tampoco.

