Skip to main content

Prueba

Prueba del Ford Fiesta ST 2018: ¿puede menos ser más?

Ford Fiesta ST 2018
Nota

9

El juguete de la marca del óvalo ha vuelto. Y es mejor que nunca.

Todo sobre el Peugeot 208

A la hora de crear un utilitario deportivo todos los fabricantes tienen ideas propias: hay quien se lanza a incrustar un motor enorme en un cascarón reducido como en el caso del Volkswagen Polo GTI... y quien opta por reducir el tamaño de su bloque sin dejar que éste sea tan rabioso como siempre. ¿Te parece una mala idea? Después de leer la prueba del Ford Fiesta ST 2018 es más que probable que cambies de opinión. Y que quieras dejar tu cuenta corriente vacía para comprarlo, también. 

 

Prueba del Ford Fiesta ST 2018: radicalmente nuevo... ¿radicalmente continuista?

No te pierdas: los peores rivales del Ford Fiesta

Aunque la discreta imagen del Ford Fiesta ST 2018 y la cifra de potencia de su motor -de 200 CV- te hayan podido inducir a pensar que se trata de una simple actualización del modelo precedente, lo cierto es que el hermano pequeño del Focus trae consigo unas cuantas novedades que pronto te harán caer en la cuenta de tu error. Y no, no estoy hablando simplemente del nuevo bloque tricilíndrico -que en situaciones de baja carga puede desconectar uno, ojo- de 1,5 litros capaz de hacer al conjunto completar el 0-100 en 6,5 segundos con una punta de 232 km/h, no: te hablo de golosinas como el nuevo diferencial de deslizamiento limitado Quaife disponible en opción, los nuevos modos de conducción para adaptar su funcionamiento a cada momento del día -Normal, Sport y Race Track-, la suspensión trasera pensada para compensar las fuerzas que actúan en los giros... y un efectivo sistema ‘launch control’ para reducir las pérdidas de motricidad al salir desde parado con el pedal derecho contra el suelo. Suena bien, ¿eh? 

Con todo lo anterior seguro que entiendes la enorme ansiedad que tuve que soportar desde el momento en que supe que sería uno de los elegidos para disfrutar de una jornada exclusiva de pruebas en las instalaciones que Ford tiene en la localidad belga de Lommel en la que, además de poder saborear el nuevo cambio de 10 relaciones del nuevo Mustang 2018, también podría tener un primer contacto con la versión más salvaje de la séptima entrega del icónico utilitario que comenzó su andadura en 1976 -el mismo año en que apareció ante el público el primer Golf GTI, sí-. ¿Quieres saber qué me pareció? Sube, que te lo cuento...

 

 

Prueba del Ford Fiesta ST 2018: al volante

Si por algo se han caracterizado siempre los compactos deportivos del sello americano -al menos en mi opinión- ha sido, sin duda alguna, por el gran compromiso que saben alcanzar sus ingenieros a la hora de poner a punto su comportamiento: la idea de un hot hatchback es que no tengas que acudir al fisioterapeuta tras cada paseo... sin que la efectividad del artefacto sobre el asfalto se vea menoscabada a la hora de lanzarse a devorar curvas como si no hubiera un mañana. ¿Esperabas un paso atrás en comparación con las deliciosas reacciones que regalaba su predecesor, el Fiesta ST200? Lamento decirte que te equivocas. Si es que puede lamentarse algo así, claro. 

 

Ford Fiesta ST 2018

 

Mi prueba del Ford Fiesta ST 2018 comenzaría tras una espectacular vuelta de exhibición en la que podría comprobar, de la mano de un piloto experto de la marca, la capacidad que tiene su nuevo retoño de desafiar las leyes de la Física al atacar cada nuevo vértice del trazado. Créeme, es impresionante. Y te lo digo tras haber entrado en una horquilla con la parte trasera por delante en un derrape perfecto llevado a cabo por mi alocado instructor. Sí, el día prometía. Y sí, el modelo cumplió mis expectativas. 

Tras una pequeña charla técnica sobre los detalles del ‘launch control’ con mi nuevo acompañante, por fin llegó el momento de colocarme tras la rosca del Ford Fiesta. "El sistema es muy sencillo: simplemente acelera a fondo y suelta el embrague de golpe. La electrónica hará el resto". Y vaya si lo hace: con una temperatura exterior de un grado bajo cero y una humedad relativa bastante elevada jamás hubiera creído la enorme capacidad de aceleración de nuestro protagonista si no la hubiera podido experimentar de primera mano. "You´ve done a good job, mate" fue todo lo que pude decirle a mi copiloto. La sonrisa de mi cara me impedía hablar. 

¿Lo prefieres descapotable? Aquí tienes el Fiesta ST Cabrio de X-Tomi

Pero no estamos a los mandos de un cohete pensado para devorar rectas... sino para disfrutar tratando de entrar y salir de las curvas a la mayor velocidad posible. La primera unidad que pude tener entre manos durante la prueba del Ford Fiesta ST 2018 estaba equipada con el diferencial Quaife y, además de tener un tacto general fantástico gracias a una dirección, frenos, suspensión y cambio de marchas configurados para disfrutar, pude comprobar cómo el salir disparado de cualquier giro sin tener que preocuparme de irme hacia la cuenta exterior al aplastar el pedal derecho sin miramientos se convierte en un juego de niños. Como también lo es coquetear con su zaga que, aun siendo previsible y obediente, siempre está dispuesta a salir a dar un paseo cuando la necesitas para redondear una trazada perfecta. 

 

Ford Fiesta ST 2018

 

Yo también era bastante escéptico con respecto a la introducción de una mecánica así en el nuevo Fiesta ST. Pero el empuje -y su sonido. Qué sonido- a lo largo de toda la esfera del tacómetro es sorprendente. Sus responsables aseguran que gracias a su controvertido corazón se ha reducido su consumo y emisiones en un 11%, lo cual es algo muy bueno. Sin que las sensaciones al volante se hayan recortado lo más mínimo. Lo cual es aún mejor. ¿Estamos ante el mejor utilitario del momento? Sólo el tiempo lo dirá... pero desde luego será el rival a batir de quienes pretendan luchar en este territorio. Sí, Cupra Ibiza. Te hablo a ti.

 

VÍDEO: así es el nuevo Ford Fiesta

 

¿Te gustan los modelos de Ford? Aquí tienes toda su gama

Conclusión

Lo mejor

Comportamiento, equilibrio general y respuesta de su motor de tres cilindros.

Lo peor

Su imagen es demasiado discreta y podría confundirse con un ST-Line con facilidad.

Lecturas recomendadas