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Prueba

Prueba Citroën C4 2015 HDI 120 Shine

Prueba Citroën C4 2015 HDI 120 Shine
Nota

7

Han pasado los años, pero el Citroën C4 2015, esta vez con el motor HDI 120 y acabado Shine, sigue siendo elegante, muy elegante.

En esta ocasión me toca realizar la prueba del Citroën C4 2015 HDI 120 Shine, una versión que exhibe el ‘savoir faire’ de la compañía de los chevrones. Su imagen desprende elegancia gracias al color blanco perlado de su carrocería, a las manetas en negro brillante y a las grandes llantas de aleación.

El salpicadero presenta buenos acabados, que junto con el cuadro de instrumentos -muy parecido al del DS4-, compuesto de tres esferas que pueden cambiar de color según el gusto del conductor y que ofrecen una información muy clara -velocidad, autonomía y cambio de marcha-, dan un aspecto moderno y de calidad al conjunto. Una vez echo mano al volante, compruebo que me gusta su tacto gracias al cuero utilizado, no así su forma, que no llega a ser redondeado y por la parte izquierda y derecha tiene unos remates puntiagudos, algo que no es santo de mi devoción, al igual que su forma achatada por la zona inferior.

Enciendo su motor HDI 120. Al ralanetí es bastante ruidoso, por lo que agradeces la entrada del sistema start-stop en paradas. Al iniciar la marcha y al superar los 60 km/h, esa rumorosidad se ve disipada en gran medida.

Me ha sorprendido la dureza de la dirección cuando el coche está parado, algo que no es cómodo, sobre todo en maniobras de aparcamiento. También su cambio, que a pesar de ser rápido -no tanto como los de Peugeot-, es algo impreciso, sobre todo al pasar de segunda a tercera y viceversa -algo que puede ser problema de esta unidad-.

Tras realizar la prueba del Citroën C4 HDI 120 he descubierto un coche perfecto para viajar por su consumo comedido -de media me he movido con 5,6 a los 100 km-, su autonomía, su comodidad a bordo y por su maletero de 408 litros. 

Conclusión

Lo mejor

Imagen elegante. Perfecto compañero de viaje por consumo, comodidad y maletero.

Lo peor

Forma del volante achatada por la parte inferior y con bordes en los lados. Ruido al ralentí.

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