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Baterías del coche eléctrico: ¿qué capacidad mantienen a los 3, 5 y 10 años? ¿Hay soluciones para que duren más?

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Opel

En un momento en el que se está hablando tanto de los problemas que está generando en la industria del automóvil -entre otras- la crisis de los microchips y la dependencia tecnológica de los coches actuales, no podemos olvidarnos de otras de las baterías del coche eléctrico. Por ejemplo: ¿qué capacidad mantienen a los 3, 5 y 10 años? ¿Hay soluciones para que duren más?

Las baterías de los coches eléctricos (EV), los híbridos puros (HEV), los híbridos enchufables (PHEV) y los microhíbridos/de hibridación suave (MHEV) también son unos elementos sofisticados que interrelacionados con las centralitas, los displays y los sensores. Son fruto de una gran evolución que hemos visto desde los primeros pasos de la electrificación hasta ahora. 

De hecho, hasta hace sólo un par de décadas, los acumuladores de energía eran de plomo, un material que hacía que las pilas de los primeros automóviles con enchufe fueran mucho más pesadas, menos eficientes, más contaminantes y más costosas luego de reutilizar o reciclar. Y ahora, en cambio, las reinas de la movilidad actual están siendo las baterías de iones de litio

¿Son la panacea? ¿Se ha llegado a la cúspide de su concepción, diseño y desarrollo? En absoluto. Actualmente, el reto está en aumentar su capacidad, su rendimiento, su autonomía; mejorar sus tiempos de carga y recarga; hacer que también se regenere su energía con otros sistemas del coche (frenadas, descensos, movimiento del motor térmico si lo hay...). 

Se ha trabajado mucho, además, en que las nuevas plataformas de los fabricantes las sitúen de tal manera que el centro de gravedad esté lo más bajo posible y en una posición que no perjudique -sino que lo mejore incluso- el reparto de pesos, con lo que nos encontramos que las prestaciones y estabilidad de un automóvil electrificado pueden llegar a ser mejores aún que las de su equivalente de combustión.

Y, cómo no, otra de las preocupaciones está en la durabilidad. En un coche eléctrico o electrificado en cualquiera de sus formas, ¿qué capacidad mantienen a los 3, 5 y 10 años? Es algo que los clientes reales o potenciales se llevan tiempo planteando, porque de ello puede depender la inversión en la que uno piensa cuando se pone a hacer números con un vehículo así en mente. 

Un hombre mira su móvil mientras carga un coche eléctrico en Sant Cugat del Valles
Un hombre mira su móvil mientras carga un coche eléctrico en Sant Cugat del Valles (Barcelona)

Reuters/Albert Gea

Pues bien, lo que está claro es que las pilas recargables de un automóvil también tienen una vida determinada, que puede coincidir o no con la vida útil del vehículo en cuestión. ¿Cuánta? Es difícil saberlo, porque la generalización de la electromovilidad es un fenómeno relativamente reciente y los últimos modelos del mercado con ciertas tecnologías no sabemos aún del todo cómo envejecerán. 

Sí sabemos que el rendimiento de las baterías puede descender con el tiempo, con el número de ciclos de recarga en un mismo periodo, con la manera en que la consumas, con el porcentaje hasta la que la suelas rellenar luego, con las condiciones en las que la uses (atmosféricas -frío o calor-, de presión -altitud sobre el nivel del mar-)... 

Ya hay unidades de vehículos electrificados más longevos o que han recorrido muchos kilómetros como para que los propietarios hayan sido testigos directos de este desgaste en el rendimiento. Y desde el otro lado de la barrera, algunos fabricantes sí han reconocido que sus baterías pierden 'punch' con el paso de los años. 

O lo que es lo mismo: no es demasiado extraño que algunas marcas sólo garanticen el 50% de ese rendimiento a los ocho años; otras, el 70% a los cinco... E incluso haya habido precedentes de sobrecalentamiento -y problemas derivados en su uso y autonomía- en vehículos con usos más específicos como los taxis, en los que el fabricante estudió los casos de forma particular para determinar de qué se hacía cargo y de qué no.    

¿Hay soluciones para que duren más? Finalmente, aunque las baterías de ion-litio se han impuesto, el sector del automóvil va muy rápido y se mira en otros muchos para evolucionar. Y al tiempo que se experimenta con otros componentes como el grafeno, para no depender tanto del litio ni de los países que lo explotan y desarrollan, también se estudian otras alternativas a la prolongación de su vida útil. 

Imagen de como serían esas baterías intercambiables
Gogoro

Así, mientras se determina si es posible que las baterías de un coche eléctrico tengan una capacidad que se mantenga a los 3, 5 o 10 años, por ejemplo, se lleva tiempo experimentando con otro tipo de soluciones, como un sistema de 'renting' en el que uno alquila estos elementos durante todo el tiempo que tenga el automóvil y puede exigir que se las sustituyan por debajo cuando el rendimiento disminuya del porcentaje pactado. 

Y cómo no, la industria también piensa en el empleo de baterías extraíbles que aunque resulten menos prestacionales sí que sean, en el mundo real y con escasez aún de postes de recarga, muy prácticas a la hora de cargar en casa esta 'pila' o sustituirla por otra llena, de forma directa y sin esperas, como se hacía antiguamente con los caballos en las postas (y como ya ofrecen algunos scooters). 

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