VÍDEO: Toyota RAV4 2026, sexta generación de un SUV histórico que se reinventa sin crecer
Desde 1993, esto es, desde hace 32 años, existe el Toyota RAV4, y en este tiempo, se han vendido más de 2,5 millones de ejemplares solo en Europa, mientras que en todo el mundo han sido unos 15 millones de las cinco generaciones.
Desde 1993, esto es, desde hace 32 años, existe el Toyota RAV4, y en este tiempo, se han vendido más de 2,5 millones de ejemplares solo en Europa, mientras que en todo el mundo han sido unos 15 millones de las cinco generaciones. Lo que tenemos aquí es la sexta generación del RAV4, y ahora vamos a verla a fondo.
Pues sí: lo que empezó en los 90 como un pequeño y ágil SUV, se ha vuelto mucho más grande en este tiempo, algo especialmente evidente ya desde la generación anterior. El modelo anterior tenía un morro con una parrilla que sobresalía un poco del resto del conjunto, algo que no conserva esta generación. Ahora tenemos una parrilla muy vertical e imponente.
Por otro lado, tenemos las dobles luces diurnas de LED con el faro principal en el medio, y en los laterales, las luces antiniebla. Pero no solo delante es el nuevo RAV4 muy anguloso e imponente, también en el perfil mantiene esa estética, como en los pasos de rueda trapezoidales y en color negro.

Y en general, vemos en el diseño cantos y ángulos muy claros por todas partes. Por otro lado, aunque se ve muy grande, lo cierto es que no ha crecido: mide 4,60 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,68 de alto, o 1,69, en función de su se trata del híbrido completo o del híbrido enchufable.
Detrás, tenemos una banda negra que agrupa los pilotos, y en medio, bien presente, la inscripción del logo. Por otro lado, tenemos un nuevo diseño en las luces traseras, ahora con muchos elementos LED verticales, y en general, una zaga completamente nueva. Dentro, veo un maletero muy grande, aunque aún no puedo daros cifras concretas. Lo que sí os puedo contar es que yo entro sin problemas, de modo que si la familia tiene un perro grande, tampoco tendrá problemas.
Y dentro del nuevo RAV4, me siento de algún modo como en un SUV americano. Aquí tenemos una consola central muy ancha, y todo se ve de alguna manera basto, y muy anguloso. De alguna manera, encaja con el diseño exterior. A izquierda y derecha tengo los mandos de los modos de conducción. Por un lado, los modos normales, y por el otro, los programas Trail y Snow.

En el medio tengo huecos para el smartphone y más objetos, incluso más teléfonos. Hay portavasos, y una gran superficie en el medio. El centro del volante también es cuadriculado, y en el medio tengo un sistema de infoentretenimiento que, por primera vez en Toyota, se denomina Arene. Tenemos en el medio una pantalla de 14 pulgadas, mientras que la de la instrumentación es de 12,3.
Todo funciona bien y fluido, y va equipado con navegación en tiempo real de Google. Y además de la apps de Google, se actualiza online automáticamente, de modo que siempre está al día. Está muy bien, porque así no hay que ir cada vez al taller para actualizarlo.
En cuanto a los asientos, son muy cómodos, con una especie de Alcántara o superficies de microfibra. Por otro lado, uno tiene una sensación de seguridad al sentirse acogido por las elevadas líneas de las ventanillas. Y ahora, pasemos a las plazas traseras, a ver qué ofrece allí.

Y detrás vemos también cierto poso rústico, acorde con su diseño exterior. No hay mucho, aparte de dos conexiones USB-C para smartphones o tablets, y un reposabrazos plegable con dos portavasos. Por lo demás, se mantiene bastante minimalista, y lo único que destaca es el techo panorámico, que ahora está cerrado. En cuanto al espacio, tengo un espacio solo correcto para las piernas, aunque hay que tener en cuenta que el asiento delantero está regulado con mi altura de 1,90 metros. Eso garantiza que pasajeros con menos altura tendrán espacio de sobra. En cuanto a la cabeza, es muy aireado, incluso para personas de dos metros de alto.
Y pasemos a la tecnología del nuevo RAV4 de Toyota ya que, aunque mantiene las nuevas medidas, va sobre una nueva plataforma, la GAK. Así, tenemos un híbrido completo con tracción delantera o total y 183 CV para el primero y 191 para el segundo. Además, habrá un híbrido enchufable que ahora también se ofrecerá con tracción delantera, una opción no disponible en la generación anterior, que solo se ofrecía con tracción total. Hablamos de una potencia de sistema de hasta 304 CV, y una autonomía eléctrica en torno a los 100 kilómetros según el protocolo WLTP. Unos valores más que aceptables.
En cuanto al precio, aún no nos han dado datos oficiales. El RAV4 actual parte de los 41.500 euros, así que con el nuevo y su nueva tecnología esperamos precios algo más elevados. Tal vez unos 43.000 euros de partida, cuando se lance en la primavera de 2026. Y llegamos al final del vídeo, en el futuro os ofreceremos una prueba completa de este modelo. ¡Hasta entonces!