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Cinco ejemplos de cómo no conducir un Chevrolet Camaro

Cinco ejemplos de cómo no conducir un Chevrolet Camaro

Enrique León

13/07/2016 - 18:38

No es fácil. Conducir todo un pony car como el Chevrolet Camaro, o hacerte con él cuando las cosas se ponen peliagudas, no, no debe ser fácil. Pero para evitar situaciones comprometidas recomendamos tener mesura al volante, algo que no tienen los protagonistas de estos cinco vídeos. Siéntate, relájate y dale al play.

Los cinco vídeos que te traemos a continuación son un reflejo claro de cómo no conducir un Chevrolet Camaro. En todos ellos el popular pony car se mete en serios problemas, o mejor dicho, los conductores del mismo. Salir de un aparcamiento y pisar el pedal como si no hubiera mañana no parece ser buena idea si llevas tantos caballos empujando en el tren trasero. ¡Comencemos!

El primero de esta peculiar serie modificó su Chevrolet Camaro para carreras de resistencia. A la salida de un evento donde pudo exhibir esta preparación sufría el accidente que filma este primer vídeo. Por suerte, solo hubo que lamentar daños materiales.

En este caso los espectadores se salvan “por los pelos” de ser atropellados por todo un Chevrolet Camaro. Bajo la atenta mirada de una multitud, el conductor del modelo americano decidía demostrar la clase de coche que llevaba en las manos. La elección no fue la acertada, o sus manos no se movieron lo suficientemente rápido, y acabo chocando después de por poco atropellas a algunos viandantes.

El protagonista del siguiente vídeo tampoco recordará este día como memorable. Sin saber por qué, el mismo decide que es el momento de quemar algo de rueda. Para ello, acelera a fondo su Chevrolet Corvette. La alegría le dura poco, exactamente hasta que las ruedas traseras cogen adherencia y comienzan a impulsar el coche hacia delante. El conductor no está rápido y termina perdiendo el control.

Al contrario que los otros conductores, el propietarios de este Chevrolet Corvette no tenía afán de protagonismo. Según parece, la calzada estaba manchada de aceite, lo que provocó que al pasar por ella el vehículo perdiera adherencia y la parte trasera se descolgara. Por suerte, el conductor recuperó el control del coche y pudo continuar la marcha después de bailar más veces de las que hubiera deseado. 

Para ocupar el último lugar he reservado mi favorito, y no por lo impactante de las imágenes, sino por la pericia del conductor. Un Chevrolet Camaro Z28 sale de un aparcamiento acelerando a fondo. El conductor se lleva un primer aviso, aunque no hace demasiado caso. En el siguiente giro de derechas el azote del tren trasero no es tan sutil, y en este caso obliga al conductor a demostrar su pericia al volante.

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Enrique León

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