Toyota es un ganador en fiabilidad de sus motores, pero esta marca es número uno en coste de mantenimiento

Cuando se trata de los costes de mantenimiento, la diferencia que hay entre marcas en la primera década de vida puede ser de varios miles de euros.

Motivos para comprarse hay muchos, pero, para el ciudadano de a pie, lo habitual es que, aunque a poder ser le guste, sea un coche asequible, fiable y que tenga unos costes de mantenimiento lo más bajos posibles. Hay pocos coches que cumplan en los tres aspectos. Sabemos que Toyota es un acierto seguro en fiabilidad, pero, ¿quién es el rey de los costes de mantenimiento?

El nombre que viene a continuación sorprenderá a algunos, pero a otros no tanto: se trata de Tesla. Al menos eso es lo que se desprende del estudio más reciente llevado a cabo por Consumer Reports.

Decimos que no es de extrañar porque, por norma general, el coste de mantenimiento de los coches eléctricos es menor que el de los modelos de combustión, ambo que se debe principalmente a que su mecánica es más sencilla y tiene menos componentes, lo que hace que haya menos piezas que se puedan averiar.

Dado que se trata de un estudio de CR, aparecen marcas que se venden en Estados Unidos, algunas de las cuales no están disponibles a este lado del charco. Sin embargo, muchas se venden a nivel global, por lo que es una buena guía para saber que firmas son las más baratas de mantener.

Las 10 marcas de coches con menos costes son las siguientes, con la primera cifra indicando los gastos de los primeros 5 años y la segunda los acumulados a lo largo de la primera década de vida:

  1. Tesla: 730 dólares / 5.050 dólares
  2. Lincoln: 850 dólares / 5.200 dólares
  3. Buick: 1.000 dólares / 5.300 dólares
  4. Toyota: 1.100 dólares / 5.300 dólares
  5. Hyundai: 1.130 dólares / 5.680 dólares
  6. Nissan: 1.340 dólares / 5.935 dólares
  7. Ford: 1.100 dólares / 5.950 dólares
  8. Mazda: 1.500 dólares / 6.020 dólares
  9. Chevrolet: 1.200 dólares / 6.050 dólares
  10. Honda: 1.545 dólares / 6.130 dólares

El estudio admite que llevar a cabo los cálculos no es precisamente fácil, especialmente en ese primer lustro de vida, porque hay muchas marcas que ofrecen períodos de mantenimiento gratuitos. Además, en términos generales, durante los dos o tres primeros años tampoco es que haya que hacer mucho más mantenimiento que un cambio de aceite o de neumáticos.

Además, durante ese primer periodo, las garantías cubren prácticamente todo este tipo de reparaciones. Lo bueno es que esto permite ver como, en algunos casos, los costes de mantenimiento se disparan una vez terminan los períodos de garantía y mantenimiento gratuito. 

Steven Elek, quien supervisa el análisis de datos automotrices en Consumer Reports, explica: “La diferencia en el mantenimiento de un automóvil, en promedio, entre algunas marcas puede ser de miles de dólares en un período de 10 años. Además, los vehículos de lujo caros suelen ser bastante caros de mantener a lo largo del tiempo”.

Es algo bastante esperable, puesto que en las marcas premium y, especialmente, en la de lujo, piezas de repuesto que en firmas generalistas pueden costar 20 euros suben hasta la centena o más, así que ese exceso acumulado con el paso del tiempo lleva a diferencias abismales.

Es algo que queda patente cuando se mira a la parte baja de la lista, a las marcas de coches que son más caras de mantener:

  1. Volvo: 1.775 dólares / 9.825 dólares
  2. Audi: 2.050 dólares / 11.050 dólares
  3. Mercedes: 3.500 dólares / 13.100 dólares
  4. Porsche: 5.000 dólares / 16.000 dólares
  5. Land Rover: 3.700 dólares / 17.450 dólares

“Si estás considerando un modelo de lujo, puede ser conveniente comprar uno de una marca nacional que pueda tener menores costos de mantenimiento y reparación. Por ejemplo, a lo largo de 10 años, los modelos Mercedes-Benz cuestan más del doble de mantener y reparar que los de Lincoln”, añade.

Lógicamente, esto es desde el punto de vista estadounidense, pero sí está en lo cierto. Una marca local o que esté más cercana al lugar en el que se vive, seguramente tenga unos costes más reducidos de envío de piezas y componentes, algo que redunda en un ahorro en el mantenimiento de un vehículo.

El informe sentencia que conocer los costes de propiedad típicos de cada marca puede ayudar a evitar sorpresas en el futuro, así como a tomar una decisión más acorde a sus posibilidades económicas a la hora de comprar uno u otro modelo.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España